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The Over-scheduled child: avoiding the hyper-parenting trap


En una sociedad tan sumamente competitiva y materialista como la actual, libros como éste suponen un interesante análisis y reflexión sobre la obsesión enfermiza que parece haberse instalado en los hogares de la clase media-alta occidental en su afán por llegar a la cima de la pirámide social, cueste lo que cueste y pagando peajes (con frecuencia) muy elevados. "The Over-Scheduled child" supone un magnífico análisis al respecto: un libro que examina la mentalidad actual y nos muestra una visión muy instructiva de aquello en lo que nos podemos convertir si no tomamos las medidas necesarias para evitarlo. No es un libro de autoayuda y tampoco lo pretende; simplemente nos muestra la verdad que no queremos ver e intenta darnos un toque de atención para que, como mínimo, reflexionemos sobre la insana manera de vivir que nos hemos auto-impuesto.
A quien pueda interesar

Los autores realizan su análisis centrándose en cómo los padres de hoy inculcan a sus hijos la competitividad y obsesión por el éxito ya desde la cuna y de una forma (a menudo) enfermiza. Así pues, en principio es un libro pensado para aquellas personas que tengan hijos (o vayan a tenerlos en breve) y/o se reconozcan en los síntomas del problema que expone el libro. No obstante, no es una tesis centrada única y exclusivamente en el mundo del niño sino que analiza también el mundo de los adultos. Es más un "análisis sociológico" que un libro exclusivamente de puericultura (por eso es tan interesante, porque hace un análisis global de la sociedad). No es necesario ser padres para disfrutar de este libro aunque, evidentemente, se sobreentiende que la mayoría de gente que se acerque al libro lo serán. Pero se puede disfrutar enormemente sin necesidad de tener descendencia (y, para muestra, un botón).
El segmento social al que va dirigido y desde el que está escrito es la clase media y la clase alta. Puede ser leído por gente de cualquier estrato social, evidentemente, pero las inquietudes y estilo de vida que se plasman en el libro corresponden a la clase media-alta, con un nivel cultural de la misma categoría. Algo a tener en cuenta es que está escrito desde un punto de vista estadounidense. No supone ningún choque de culturas con la sociedad europea, aunque hay momentos puntuales en los que salen a relucir rasgos del "sueño americano" que aquí nos quedan un poco lejos. El libro fue escrito en 1999 pero, a pesar de tener casi una década de antigüedad y de que el mundo ha cambiado muchísimo desde entonces, el enfoque y contenido del libro siguen siendo perfectamente válidos y no acusan en absoluto el paso del tiempo.

Está estructurado en 10 capítulos al principio de los cuales se nos muestran varios ejemplos reales de personas que incurren en los "errores" de los que trata el capítulo en cuestión. El lenguaje es muy accesible y, la narración, muy fluida. No he tenido en absoluto la sensación de estar leyendo un manual académico de psicología escrito por profesionales que saben mucho del tema pero no saben explicarlo de un modo entendible para el lector (algo que sí que me ha pasado con otros libros del estilo). Aquí no hay ni datos estadísticos, ni gráficos, ni parrafadas científicas, ni escritura farragosa ni nada que no sea accesible para el común de los mortales. No hay, por así decirlo, perogrulladas imposibles de entender para el lector medio. Está escrito de una forma muy accesible para todo el mundo y, de hecho, yo lo considero un libro de lectura necesaria.




Sinopsis

La versión que yo he comprado está en inglés y lleva por título "The over-scheduled child: avoiding the hyper-parenting trap", pero también está publicado en español bajo el título "La hiperescolarización de los niños: las actividades extraescolares, una presión añadida para tus hijos". Personalmente, no me gusta el título con el que se ha traducido al español porque no respeta el original y porque da una idea errónea de su contenido. El libro habla de la hiperescolarización y el exceso de actividades extraescolares, sí: pero no se centra únicamente en eso sino que aborda muchos otros temas. El título en inglés da una idea mucho más certera de lo que vamos a encontrar en el libro, que vendría a ser: "Los niños sobresaturados; cómo evitar caer en el hiperparentismo". Y es que, precisamente, de eso trata el libro.

El "hiperparentismo" se da cuando los padres controlan todos y cada uno de los aspectos de la vida de sus hijos con el fin de que triunfen en la vida y sean lo número uno en todo, poniendo un énfasis obsesivo en cada detalle por minúsculo que sea creyendo que es de vital importancia. Este tipo de padres (que suelen tener la máxima de que "el ganador es el primero y, el segundo, es un perdedor") estresan a sus hijos atiborrándoles de actividades extraescolares, sobresaturándolos de responsabilidades, exagerando cada pequeño evento de la vida e impidiéndoles disfrutar de lo que hacen. Los padres suelen vivir en un estado permanente de insatisfacción porque marcan a sus hijos unas metas muy altas y unos estándares de vida muy difíciles de conseguir. Estos padres, además, suelen tener una idea del éxito y el fracaso muy radical (además de una tolerancia muy baja a la frustración), lo cual les proporciona todavía más insatisfacción.

Contenido, reflexiones y temas abordados

Resumir un libro como éste desde una simple crítica literaria es poco menos que imposible. Es un libro que abarca muchos temas y, si bien tiene hilo conductor central, no se puede sintetizar igual que una novela. Es un libro para leer con un lápiz en la mano y subrayar aquellas ideas que nos parecen más relevantes. Y, a partir de las notas que yo he tomado durante su lectura y las ideas que he destacado, es como intentaré dar cuatro pinceladas de su contenido para que los posibles lectores puedan decidir si les interesa leerlo o no.

* La influencia de los medios de comunicación: Las desgracias han existido (y existirán) siempre; lo que ha cambiado es la repercusión que tienen en nuestras vidas. Los informativos y programas de actualidad nos bombardean constantemente con desgracias y tragedias. La parrilla televisiva está plagada de informativos y programas que, en vez de informar, lo que hacen es aterrorizar valiéndose de noticias impactantes, morbosas y, cuanto más terribles, mejor que inducen a pensar: "¡Qué horror de mundo!". Y sí, el mundo es un lugar horrible, pero los medios son los que se encargan de magnificarlo todo y generando una sensación de pánico. Nosotros, frente a eso, activamos nuestro mecanismo de defensa, que se basa en el "A mí no me puede pasar; algo habrá hecho esa persona si le ha pasado eso". Queremos y necesitamos pensar que las desgracias no son arbitrarias y que podemos hacer algo por evitarlas. Queremos creer (y la publicidad y el marketing se encargan de ello) que podemos comprar la seguridad. Y, como muy acertadamente dice el libro, el dinero te proporciona seguridad financiera para afrontar las desgracias, pero no te libra de ellas. Por otra parte, los medios nos venden una imagen de la vida ideal que mucha gente cree que se puede conseguir. Las series de televisión, los anuncios, las películas, las revistas del corazón, etc. nos bombardean constantemente con imágenes ideales de gente que parecen vivir en un continuo anuncio de cereales: hijos perfectos, rubios, guapos, amas de casa con cocinas relucientes esperando a su atractivo marido (un hombre de negocios triunfador) con un bizcocho recién horneado, una sonrisa reluciente y un pelo de anuncio; chicas que, recién levantadas, están guapísimas y desayunan en una cocina que hace juego con su pijama y su tazón de leche, escenas familiares bucólicas en las que todo es de color de rosa, etc. Incluso cuando nos quieren mostrar una escena dramática, ésta es estéticamente preciosa. Todo eso es sólo un espejismo pero, ¿cuánta gente no se siente frustrada porque su vida no es como en los anuncios?

* Obsesión por la perfección: ¿Cuántos padres no están obsesionados con tener unos hijos dignos de anuncio Kellogs? Los medios de comunicación nos dicen una y otra vez que la perfección es posible, y muchos padres creen que pueden conseguirla cambiando todo aquello de sus hijos que no les gusta. Ahora aceptarse a uno mismo ya no se lleva, lo que se valora es la perfección y se están creando generaciones de niños objeto a los que se intenta modelar ya desde que son pequeños. Los padres con hiperparentismo quieren que sus hijos sean perfectos (y para ese fin, justifican cualquier medio). Y la mayoría, en el fondo, saben que están ejerciendo una presión insana en sus hijos y aún así no cejan en su empeño porque quieren que su hijo sea el "elegido" que sobresalga entre la multitud. Ser normal se considera fracasar, de lo que se trata es de ser no sólo el mejor, sino mejor que los demás ¿Realmente esto una buena forma de vivir? No, porque siempre vivirás actuando de cara a la galería y sufriendo porque hay alguien que llega más alto que tú. Como bien dice el libro: Hemos perdido la noción de la línea que separa el comportamiento responsable del control fanático. Los autores dejan claro que la infancia es un estado de transición, de cambios… es, por así decirlo, un ensayo. El problema es que muchos padres se lo toman como el examen final.

* Niños sobresaturados: En su obsesión por tener hijos triunfadores, muchos padres se exceden y los apuntan a todas las actividades extraescolares que su agenda les permite. No es raro ver a niños con unos horarios dignos de un director de multinacional. Los autores dejan claro que, si un niño necesita clases de repaso o de inglés, evidentemente que tiene que recibirlas. Una ayuda no es mala en absoluto. Y si hay niños que quieren hacerlo todo y pueden con todo, adelante. Pero que atiborrarlos de actividades extraescolares creyendo que así están comprando más boletos para que les toque la lotería de ser triunfadores es una concepción errónea. Hay niños que tienen unas agendas que provocan estrés sólo de escucharlas. Sus padres, más que como padres, actúan como managers: "los lunes, al salir del colegio, toca esto. El martes y el jueves esto otro. Los miércoles y viernes, esta otra cosa". Sin olvidar, por supuesto, que al llegar a casa toca hacer los deberes. El problema es que muchos padres creen que apuntando a sus hijos a todas las actividades extraescolares posibles (piano, ballet, inglés, francés, alemán, fútbol, clases de pintura, repaso académico, etc, etc, etc.) les están garantizando un futuro lleno de éxitos y eso no es verdad. El destino es impredecible y muchísimas cosas pueden torcerse y no salir como habíamos planeado. ¿En serio creen los padres que un logro o fracaso académico a los 9 años determina y sella el futuro? En absoluto. Muchos de ellos tranquilizan su conciencia con el pretexto del "Lo hago por su bien", "Sólo quiero lo mejor para él", "De esta manera aprenderá a organizarse mejor el tiempo". Pues no. Nada de eso es verdad. Los autores insisten en que no hacer nada no significa perder el tiempo. Si es que incluso hay academias que ofrecen clases de inglés para niños de ¡¡¡MESES!!!. ¿No nos estamos volviendo un poco locos?
* Let kids be kids: otro punto en el que el libro pone especial énfasis y que va ligado a la idea del hiperparentismo: deja que los niños sean niños. En su obsesión por asegurarse de que sus hijos son "pequeños genios", muchos padres se exceden y controlan cada detalle de la vida de sus hijos sin dejarlos ejercer como niños. No les dejan ni jugar a su aire: antes, se desarrollaba mucho la imaginación. Ahora, no. Los juguetes lo hacen todo y son auténticos diseños científicos concebidos por especialistas. Los padres "hiperparentivos" viven aterrorizados por si sus hijos no triunfan en la vida y el marketing se aprovecha de ello. Los autores lo denominan "la técnica del miedo". Y otra vez nos ilustran con ejemplos de todo lo que podemos encontrar en el mercado para que los bebés que ni siquiera andan todavía empiecen su desarrollo intelectual (¡vaya a ser que fracasen en la vida porque no les han comprado el juguete que estimula el hemisferio derecho!). Con un sarcasmo delicioso los autores nos muestran cómo todas estas cosas impiden que los niños sean niños: muchas veces, en vez de jugar, parece que estén trabajando (a menudo con los padres al lado controlando el juego: "Venga, ahora diferenciaremos texturas, ahora reconoceremos formas, ahora trabajaremos la cognición, después la psicomotricidad"). Y sí, la temprana estimulación es buena, pero ¿realmente es necesario agobiar a los niños de esta forma? Los padres duermen tranquilos pensando que sus hijos de dos años ven vídeos educativos pero la realidad es que no sirven de nada. Los autores dejan clarísimo que daño no les hace, pero tampoco los hace más listos. ¿Alguien se acuerda de lo que veía a los 3 años en la tele o de los vídeos infantiles que le ponía su madre?

* Objetos, objetos y más objetos: antes, los niños eran percibidos como un bien económico. Ayudaban en casa y suponían mano de obra, además de ingresos familiares. Ahora es al contrario: los hijos suponen un gasto. Todo el mundo se lleva las manos a la cabeza ante los datos de lo que cuesta criar a un hijo, pero ¿alguien se ha parado a pensar la cantidad de gastos inútiles que van incluidos en el recuento? Los padres son un blanco facilísimo y la publicidad lo sabe: los machaca constantemente con cosas que no necesitan pero que los incitan a comprar y gastar para garantizar que sus hijos tengan una vida de pequeños príncipes (cuando, en realidad, los niños necesitan muy pocos accesorios [muchas veces juegan con la caja en la que venía el juguete]). Cita ejemplos de auténticas chorradas absurdas (concebidas únicamente para que la gente se gaste el dinero) que los padres compran a sus hijos pensando que eso los hará ser más listos y estar más protegidos: carritos de bebé con todo tipo de lujos, instrumentos electrónicos para medir la temperatura del agua de la bañera, arneses de seguridad para la cuna, vasos "evolutivos" para la transición del biberón al baso, baberos específicos, juguetes de desarrollo, etc. Una auténtica locura.
* Vivir a través de otros: Los hijos se han convertido, casi, en trofeos. En un mundo tan competitivo y tan ostentoso como el nuestro, los hijos son la vía que mucha usa para sentirse realizada. Los autores hacen especial hincapié en un punto que me parece interesantísimo: Los hijos no son responsables de los sueños frustrados de sus padres. Por desgracia, muchos padres proyectan sus frustraciones en sus hijos e intentan "usar su vida" para poder cumplir los sueños que no han podido cumplir en la suya propia. No dejan que sus hijos vivan su propia vida, sino que los obligan a vivir la vida que hubieran querido para ellos mismos. Son padres que viven a través de sus hijos y los exhiben como trofeos que acreditan sus triunfos como padres. Un frasco de sus hijos es percibido como un fracaso suyo. Los autores recalcan el hecho de los adultos ya han tenido su infancia, y no deberían intentar vivirla otra vez por medio de sus hijos.

* El culto a las celebridades y las aspiraciones inalcanzables: Vivimos en un mundo que rinde culto a celebridades y triunfadores. Son considerados dioses, la gente los admira y sueña en ser como ellos: son ídolos. Tener ídolos, ambiciones y aspiraciones no es malo en absoluto (puede ser una motivación para hacer algo de provecho). El problema viene cuando se tienen aspiraciones estratosféricas (y todo lo que esté por debajo de ellas se considera un fracaso) o cuando se convierte en ídolos a gente que no ha hecho nada por merecerlo. La definición de "éxito" es totalmente subjetiva y depende de la percepción que cada uno tengamos de ella. Debemos tener claras nuestras prioridades y decidir si, por llegar a la meta que nos hemos propuesto, vale la pena el precio que tendremos que pagar y lo que tendremos que sacrificar. Si te ofrecieran un puesto de directivo, con un sueldazo impresionante, sabiendo que serías la envidia de los vecinos pero ello supusiera renunciar a tener tiempo libre para ti y asumir una responsabilidad enorme que te provocara una gran cantidad de estrés, ¿lo aceptarías? ¿O preferirías seguir con tu puesto de administrativo con un suelo modesto pero durmiendo tranquilo por la noche? Todos los padres quieren que sus hijos triunfen en la vida. De hecho, todos queremos triunfar y sobresalir. Y es algo legítimo y comprensible. El problema viene cuando nos obsesionamos con ello y adoptamos la actitud de "triunfar a toda costa". Y todavía es peor cuando nuestra definición del éxito es "ser mejor que los demás". La realidad es que, la mayoría de gente, confunde éxito con reconocimiento. Y, en realidad, lo que la mayoría quiere es reconocimiento, adulación, la primera página en el periódico, ser la envidia del vecindario. Y los autores recalcan que, cuando te centras en la recompensa que tendrás al conseguir la meta (adulación), no disfrutas del proceso. Vivimos en una sociedad que tiene a los triunfadores en un pedestal, pero no tiene en cuenta que muchos de ellos son juguetes rotos y que no vemos lo que pasa a puerta cerrada. Muchos de ellos son terriblemente infelices y han tenido que pagar un precio muy alto. Como bien dicen los autores, si el éxito y el dinero garantizaran la felicidad, las biografías de los ricos y famosos no serían ni la mitad de interesantes.
* Lo que realmente importa: Damos tanta importancia a lo material y estamos tan obsesionados con llegar a la cumbre social que nos hemos olvidado de lo verdaderamente importante. Los autores plantean este tema desde un punto de partida muy simple. Para ellos, si tienes salud, puedes darte con un canto en los dientes de felicidad. Pero, con demasiada frecuencia, es algo que no valoramos en absoluto. Estamos demasiado ocupados intentando escalar la montaña del éxito. Los niños de hoy van sobresaturados de actividades; sus padres quieren que sean los mejores en todo, que triunfen, que sean estrellas, quieren presumir de hijo, poder decir que se sienten orgullosos… Pero, ¿es que el orgullo por los hijos es proporcional a sus logros? En un capítulo del libro hay una especie de "test" muy interesante para que veamos cuáles son nuestras prioridades. Los autores dicen que ser una buena persona no significa, necesariamente, llegar a la cima. Y pregunta directamente a la gente qué es lo que es preferible: ser una buena persona que ayuda a los abuelos del vecindario, que dedica sus esfuerzos a la causa de los animales abandonados, que es voluntaria en el hospital sin tener el reconocimiento de la gente o ser un triunfador endiosado y egocéntrico al que todo el mundo aclama y admira por lo lejos que ha llegado. ¿Por qué algunos padres no se conforman con que sus hijos sean buenas personas anónimas? El libro plantea que es mejor que los padres dediquen tiempo a sus hijos para inculcarles buenos valores a que los aparquen en 1000 actividades extraescolares para cultivar sus sueños de fama, fortuna y adulación.

Valoración

A grandes rasgos, esto es lo que ofrece este libro. Evidentemente, en unas pocas páginas no se puede plasmar todo el contenido porque ya he dicho que es difícil de resumir por el gran abanico de temas que toca. Se tiene que leer para disfrutarlo. Me ha gustado mucho porque no es pretencioso: no intenta ser una guía didáctica de pautas sobre cómo educar a los niños (de hecho, el libro habla de la excesiva dependencia que tienen muchos padres con los manuales y profesionales de la infancia). Es un libro que, aunque parezca que sólo puede interesar a las personas con hijos, es interesante de leer también por aquellas que no los tengan porque hace un análisis social muy interesante, además de generar debate. Otro punto a favor es que no contiene moralina: los padres que lo lean no se sentirán como si los autores los estuvieran señalando con el dedo y les estuvieran diciendo: "¡¡Tú, mala madre!! ¡¡Estás estresando a tu hijo!!". El libro parte de la base de que todos los padres quieren lo mejor para sus hijos y lo hacen todo con las mejoers intenciones; simplemente da unos consejos y analiza la situación, para que cada persona se quede con aquello que más le interesa. Una lectura totalmente recomendable. Hay más libros en el mercado que tratan los temas que trata éste, sí; pero "The Over-scheduled Child" es, de lejos, el mejor que he visto hasta la fecha.
Datos editoriales

[Mi edición, en inglés y la más barata]

Título: The Over-scheduled child: avoiding the hyper-parenting trap.
Autores: Alvin Rosenfeld & Nicole Wise
Idioma: Inglés
Editorial: St. Martin's Griffin.
ISBN: 0-312-26339-2
Nº de páginas: 263
Formato: tapa blanda
Precio: 0.30 libras esterlinas (en Internet está tirado de precio)
[En castellano]

Título: La Hiperescolarización de Los Niños: Las Actividades Extraescolares, una Presión Añadida para Tus Hijos.
Autores: Alvin Rosenfeld & Nicole Wise
ISBN 10: 8449312817
ISBN 13: 9788449312816
Editorial: Ediciones Paidós Iberica, S.A.
Fecha de publicación: 2002
Encuadernación: Tapa dura
Precio: 15 €

Juno (Jason Reitman)


Esta es una de esas películas para ver en el cine, o al menos a mi me lo ha parecido. Si, me ha gustado, y mucho. No es un peliculón pero cuenta una historia interesante y, lo más importante, la cuenta bien.

No tiene un argumento arrollador, de esos que te mantienen en vilo, por ello, a lo largo de esta opinión, quizás la destripe un poco, pero no os preocupéis, casi todo lo que sucede es fácilmente previsible y no es la gracia de la película, la gracia está en una historia bien contada y en situaciones y pensamientos de una adolescente con un embarazo no deseado.

Debo reconocer que estaba un poco condicionada antes de ver la película, llevaba días deseando sentarme en el sofá, un rato, tranquila, sin marido y sin niño, relajada, para poder disfrutar de lo que ya me habían anticipado algunas de las opiniones que he leído sobre Juno. Hay un poco de todo y también había leído alguna otra que no la ponía tan bien, pero me fiaba más, por afinidad y gustos, de las que hablaban bien de ella.

Y esto no siempre es bueno, a veces nos creamos expectativas que luego no se cumplen para nada, como me pasó por ejemplo con El orfanato, tanta publicidad y tan buenas críticas y me resultó bastante simplona y una burda mezcla de varias buenas películas anteriores. Pero sigamos con Juno, que es de lo que toca hablar ahora. Con Juno no me ha pasado esto, sino todo lo contrario, que ha superado mis expectativas.

No sé si soy quién para juzgar si merece esas cuatro nominaciones a los Oscars, la verdad es que he visto muy pocas, o casi ninguna, de las demás películas nominadas, así que mejor no opino. Quizás por lo visto en años anteriores me parezca un poco excesiva la nominación como mejor película, aunque las de guión y actriz no irían tan desencaminadas.



Ficha técnica

De labutaca.net

Dirección: Jason Reitman.
País: USA.
Año: 2007.
Duración: 91 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Ellen Page (Juno), Michael Cera (Bleeker), Jennifer Garner (Vanessa Loring), Jason Bateman (Mark Loring), Allison Janney (Bren), J.K. Simmons (Mac), Olivia Thirlby (Leah), Eileen Pedde (Gerta Rauss), Rainn Wilson (Rollo), Daniel Clark (Steve Rendazo), Aman Johal (Vijay).
Guión: Diablo Cody.
Producción: Lianne Halfon, John Malkovich, Mason Novick y Russell Smith.
Música: Mateo Messina.
Fotografía: Eric Steelberg.
Montaje: Dana E. Glauberman.
Diseño de producción: Steve Saklad.
Vestuario: Monique Prudhomme.
Estreno en USA: 5 Diciembre 2007.
Estreno en España: 1 Febrero 2008.

Argumento

Seguro que sabéis de sobra de qué va, pero por si acaso me lee algún despistado y por no dejar un tanto incompleta la opinión, ahí va mi pequeño resumen: Juno, una adolescente de 16, se queda embarazada tras mantener relaciones con Bleeker. Juno es una chica un tanto diferente, un poco descuidada en su aspecto pero inteligente y mordaz, con una mente fresca, mezcla de niña con un poco de mujer, muy irónica y con un punto de sarcasmo. Hasta aquí todo normal, salvo porque a los pocos meses de esa relación se entera de que está embarazada. Aunque su primera intención es abortar no consigue hacerlo y decide tener al niño y entregárselo a una pareja, supuestamente perfecta. En la película se irá narrando el embarazo de Juno a lo largo de las estaciones hasta el previsible final, porque, como ya he dicho, no es importante lo que sucede sino cómo sucede y de qué manera van notándose los meses de embarazo en el cuerpo y en la mente de Juno y quienes la rodean.

Lo que me ha gustado, que ha sido mucho

Me ha gustado mucho la frescura de la película, la serenidad y la tranquilidad con la que se afronta la situación del embarazo no deseado en una adolescente, el no convertirlo en un drama. Esto tiene un contrapunto negativo que comentaré después.

Me ha llamado mucho la atención en Juno esa mezcla de niña y mujer, la niña que se compra un regaliz enorme y simula ahorcarse con él, que tiene una habitación totalmente infantil, con ese teléfono hamburguesa tan hortera, que se comporta con tanta desfachatez ante la abogada de la pareja adoptante, etc. Y sin embargo es casi una mujer, ha concebido un hijo, su mente empieza a cambiar el chip, a pensar en lo mejor para ese “bicho” y para ella misma, asume su responsabilidad y se toma la entrega del niño en adopción como algo muy serio que debe hacer bien.

Hay ciertas escenas y ciertos planos que me parecen perfectos, hablan por sí mismos y no necesitan de más explicación. Ejemplo: Juno contracorriente de sus compañeros de clase en el pasillo del Instituto, no hace falta decir más, con ese plano lo vemos todo, todo lo que está ocurriendo en la vida de Juno queda explicado. Otras escenas que me gustaron fueron la sucesión de planos rápidos de las casas de la zona donde vive la pareja perfecta, Vanessa y Mark, muy simbólica del tipo de pareja ampulosa, de clase media-alta, aburrida y previsible en la que se han convertido, o que siempre han sido. Me parece también muy simbólico otro plano en el que Juno ha aparcado su coche a un lado de la carretera, sumergida en un mar de dudas y sin saber muy bien qué decisión tomar; mientras, por la izquierda, un tren que puede ser el de su vida o el de su embarazo, sigue su camino sin detenerse.

La conexión entre Juno y Mark es uno de los puntos clave de la película. A pesar de que él no me ha parecido ni la mitad de bueno en su actuación que Juno, los ratos en los que comparten sus gustos y aficiones son idílicos, muy logrados y muy convincentes, un contrapunto muy fuerte a la actitud de Vanessa, tan controladora, tan frustrada por no ser madre y cada vez más alejada de su marido.

La madrastra de Juno es una tipa rara, a primera vista parece que se ha tragado el palo de una escoba y que es una repelente (y un poco sí que lo es) pero en muchas partes de la película demuestra ser muy enrollada y estar dispuesta a ayudar y defender a Juno en todo, saliéndose un poco del típico encasillamiento de las madrastras. Aunque también tiene un punto negativo.

La esposa perfecta, Vanessa, a pesar de tener una cara un tanto fea por lo delgada que está, sí que me ha transmitido emociones y por ejemplo, la escena en la que le habla al “bicho” en la tripa, me emocionó bastante porque demuestra que, a pesar de no ser ella la embarazada, siente una emoción tan intensa como sentimos las madres cuando llevamos a nuestros pequeños, tan deseados, en el vientre, esa sensación y esa realidad de que ya desde el interior nos escuchan y responden a nuestros estímulos.

Una de las cosas que más me ha gustado y que está presente en toda la película es la facilidad de Juno para hacerte reír con sus comentarios en las situaciones más difíciles, más duras y que posiblemente no nos llevarían a la sonrisa en una situación normal. Juno las transforma con su peculiar forma de ver las cosas, con su sarcasmo, sus comentarios y su chispa. Todo el dramatismo que podría conllevar un embarazo adolescente lo transforma Juno con sus diálogos y su actuación (voy a dar un gallifante también al director y al guionista que los pobres algo tendrán que ver en todo ello) en una situación más de su vida, una historia más de su adolescencia llevada desde el punto de vista más amable que es posible.

La banda sonora también es un punto favorable, acompaña y narra, y en momentos como los que comparten Juno y Mark, tiene mucho significado.

Lo que no me ha gustado, que ha sido muy poco

Dentro de esa serenidad y tranquilidad que comentaba en los puntos positivos había uno negativo y es que entre Juno y su amiga lo tratan como algo más o menos normal, por lo que han pasado otras amigas... como si tener relaciones sin ningún tipo de protección en la adolescencia fuera un juego.

El chico, Bleeker, es más soso y más plano que una patata y además bastante feúcho. No es que Juno sea una belleza, que tampoco tienen porqué serlo los actores ni actrices por obligación, pero es graciosa, tiene algo que te atrae, mientras que el chico deja totalmente indiferente, es como un accesorio más que podían haber puesto a Juno, un bolsito o un cinturón. Es necesario que haya un chico, desde luego, no se iba a embarazar del aire, pero es que es soso hasta decir basta.

La madrastra, que en muchas situaciones es muy enrollada, se muestra en una escena bastante borde y echándole en cara cosas muy tontas, desde mi punto de vista sin motivo, y ahí la verdad es que pierde muchos puntos y se transforma en la estereotipada madrastra de Cenicienta.

Mark y Vanessa está claro que no son el matrimonio perfecto que parecen, de eso nos damos cuenta pronto. Parece que la culpable es Vanessa por su afán de control y de llevar la vida perfecta, pero al final a mi me parece que Mark es bastante capullo y un poco inmaduro (quizás lo veo desde la perspectiva de una madre solidarizada con otra que quiere serlo con todas sus fuerzas) y no me acaba de convencer. Está claro que esa parte final da un poco más de vidilla a la película y hace que Juno tenga dudas y demás, pero a mi no me gustó.

¡¡¡¡Juno NO USA EL CINTURÓN DE SEGURIDAD!!!! Vale, lo sé, es una película y puede parecer un detalle sin importancia, pero es que me ha llegado al alma verla tantas veces montada en el coche sin cinturón, y no me vale la excusa de la tripa porque al principio sin tener tripa aún tampoco lo lleva.

La escena final, la de la canción, es un tanto cansina, más melosa de la cuenta... hubiera pasado perfectamente sin ella.

Acabando...

Me ha gustado, sí, y mucho. Los detalles negativos son pocos y no estropean el conjunto de la película, una comedia ácida que desdramatiza el embarazo adolescente y que, como curiosidad, seguro que tiene alguna pequeña subvención por parte de la marca nórdica de cochecitos Bugaboo, seguro que las mamis os habéis fijado. La he visto en casa por circunstancias... pero es de esas que merece la pena pagar y verlas en el cine.

Nacer, la gran aventura (Nilsson y Hamberger)


Este libro me lo compré cuando estaba embarazada, hace un par de años. No es un libro de consulta para embarazadas ni tampoco un manual médico... es más que todo eso, es la historia de la preconcepción, el embarazo y el parto en imágenes, pero en espectaculares imágenes. Yo lo asimilo al documental In the womb (En el vientre materno) pero trasladado a un libro. Lo bueno de este libro es que los textos te enseñan pero con las imágenes aprendes aún más. Hace dos años lo consulté bastante y me maravillé con las fotografías de Nilsson. Ahora lo he vuelto a coger de la estantería y lo ojeo a diario.

== Ficha técnica ==

Título original: Ett barn blir till (sueco) A child is born (inglés)
Autores: Lennart Nilsson (fotografía) y Lars Hamberger (texto)
Editorial: Salvat
Año de edición: para mi edición 2006 aunque la primera, la original en sueco, es de 1965.
Número de páginas: 240
ISBN: 84-345-0460-X
Precio: 25 euros

Mi edición está prologada por el famoso ginecólogo Santiago Dexeus, director del Instituto que lleva su nombre, y revisada por el doctor Luis Granados Galainena.



Los autores

Lennart Nilsson

Es un fotógrafo sueco nacido en 1922. Trabajó como reportero durante la Segunda Guerra Mundial. Además de sus increíbles documentos gráficos sobre las hormigas o la vida del fondo marino, es famoso por sus imágenes sobre la gestación humana, por ser el primero en captar el interior del útero de la mujer y los fetos en crecimiento y evolución. También consiguió gran fama por mostrar las primeras fotografías del virus de la gripe aviar y del VIH que produce el SIDA.

Muchas de las fotografías que publicó en la revista Life sobre embriones y fetos humanos han sido recogidas en este libro, y luego ampliadas y mejoradas en las siguientes reediciones. Además ha publicado otra docena de libros donde recoge sus fotorreportajes sobre la naturaleza, el cuerpo humano, el mundo animal, etc.

Lars Hamberger

Lars Hamberger es profesor de Obstetricia y Ginecología en la Universidad de Goteborg en Suecia. Es famoso por sus investigaciones sobre ginecología y fecundidad.

El libro: Nacer, la gran aventura

Así para empezar os cuento que, desde su lanzamiento, allá por los años sesenta, se han vendido más de 50 millones de ejemplares y se ha traducido a 20 idiomas.
Ha tenido varias reediciones y actualizaciones, en los setenta, en los noventa y en 2006, cuando se han añadido imágenes nuevas que a muchos os recordarán a las de los documentales In the Womb de National Greographic.

La edición está muy cuidada, con una encuadernación de tapas duras y fotografías a todo color en las portadas. Lleva una sobrecubierta con las mismas imágenes que vemos en la portada y en las solapas interiores vienen unos datos de los autores y las críticas de varios periódicos y revistas especializadas, en las que hablan de Nilsson como “el Da Vinci de la fotografía médica” y del libro, diciendo que “la unión de la precisión científica y el arte alcanza en este libro un importante logro”.

Además, el interior de esta sobrecubierta es una especie de poster; al desplegarla vemos que hay varias imágenes, una selección de las más impactantes del libro, que nos muestran un resumen de su contenido, desde la ovulación hasta el alumbramiento e incluso la lactancia materna.

¿Qué nos vamos a encontrar en el libro? Lo tenemos de un solo vistazo en el índice que nos encontramos al inicio: comienza el libro con una introducción titulada La mujer y el hombre en la que habla del amor, de la atracción física y sexual, de la importancia de las hormonas, del sentido del olfato, importante a la hora de detectar esas hormonas, de la genética y del ADN, de los cromosomas X e Y que determinan el sexo del futuro bebé, etc. Hay también apartados dedicados a los órganos sexuales masculinos y femeninos y a su funcionamiento, a la producción de los espermatozoides y del óvulo.

El siguiente apartado es el de Fecundación y concepción. Está claro lo que aquí nos van a explicar mediante el texto y mostrar mediante imágenes: la ovulación, la relación sexual en la que el espermatozoide comienza un difícil viaje hasta convertirse en “vencedor”, llegando al óvulo y fecundándolo.

A partir de ahí, marcando el tiempo en unos pequeños relojes en la parte superior de las páginas, se va mostrando la evolución del óvulo y el espermatozoide, convertidos en cigoto, mórula después, blastocito más tarde y finalmente embrión, ya implantado en el útero. Este proceso de más o menos una semana lo vemos mediante increíbles imágenes aumentadas al máximo y a través de gráficos que nos muestran este viaje por las trompas hasta el útero.

Comienza entonces la tercera parte del libro, el Embarazo. Es la parte más larga, dividida a su vez en los tres trimestres del embarazo: las primeras semanas (semanas 3 a la 12), crecimiento del abdomen (semanas 13 a la 26) y expectación (semanas 27 a la 40). Esta parte del libro es la más espectacular para mi gusto porque es aquí donde vemos las imágenes más increíbles, más emotivas, las que más suelen gustar a las futuras madres: el desarrollo y crecimiento del feto hasta convertirse en un bebé plenamente formado.

Como ya os he comentado, si habéis visto los documentales (hay una serie de tres) de National Geographic, In the Womb, os sonarán mucho estas imágenes que vais a ver ahora en el libro, ya que son muy similares, en un caso vídeo, en otro fotografía. El esquema del libro es similar al del documental, indicándonos las semanas de vida del embrión-feto, mediante ese reloj que os he dicho, los días y los milímetros y luego centímetros que mide. Nos encontramos de nuevo con gráficos explicativos para mostrar la evolución de los órganos, el tamaño del feto, etc.

Además del recorrido por las semanas de embarazo hay también páginas dedicadas a los controles prenatales, a las pruebas médicas a las que se somete a la mujer embarazada, los riesgos durante el embarazo, los cambios del cuerpo en la mujer embarazada, la importancia de la alimentación y el ejercicio físico moderado en los casos en los que no hay que guardar reposo. Todo ello se va entremezclando con los textos y las imágenes del desarrollo del bebé. Hay varias series de fotografías sobre la evolución de diferentes órganos que son realmente increíbles, es el caso de las manos y los pies, los ojos y las orejas, etc.

Al acercarnos a la parte final del embarazo se tratan también los partos prematuros, los que se retrasan, las últimas molestias en la mujer debido al tamaño del útero y el peso del feto, etc.

Llegamos así a la cuarta parte del libro El parto. Se tratan los síntomas de la llegada del bebé, los métodos de alivio del dolor, tanto naturales como artificiales, las diferentes fases del parto (dilatación, expulsión, alumbramiento, etc.). También hay un texto dedicado a lo que supone el parto para el bebé, lo que siente ante la visión de un mundo nuevo para él. No se olvidan de los partos por cesárea ni de la importancia de dar de mamar al bebé a los pocos minutos tras el nacimiento.

En una quinta parte Cuando es necesario ayudar a la naturaleza se tratan los problemas de fertilidad, esterilidad, las FIV (Fecundación in vitro) las ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides), etc.

El libro termina con un último capítulo Empieza la aventura donde se dan unas pinceladas a la vuelta a casa con el bebé, la importancia de la lactancia materna, la importancia de los juegos y el cariño de la familia, etc. Es un parte muy breve que contiene sobre todo fotografías.

Finalmente nos encontramos con un índice alfabético y una página de agradecimientos. También hay una página donde se explica el procedimiento para tomar las fotografías que vemos en el libro: ecografías, fetoscopias, microscopía, y técnicas ópticas especiales con aparatos ideados por el propio Nilsson.

Las fotografías de Nilsson

En una palabra... son fascinantes. Hay de todo, quiero decir, algunas fotografías son de estas un tanto insulsas que no aportan nada, que son de relleno (una mujer comiendo una manzana al hablar de la alimentación por ejemplo)... pero la mayoría son estupendas. Me repito, lo sé, pero muchas recuerdan a In the Womb con la ventaja de ser una fotografía, estar impresa, tener buena calidad, poder observar con detalle, etc.

Una pega que les veo a las fotografías es que muchas desentonan, ya que se mezclan fotografías de ediciones anteriores con las de la nueva edición. Esto se nota mucho en las fotografías de parejas o de madres con sus niños; se ve a la legua que son de hace varias décadas (peinados, ropa), lo cual no tiene nada de malo salvo que no pegan muy bien con la estética renovada y mejorada del libro y con las estupendas fotografías que se han añadido a la nueva edición.

Todas son en color y de buenas dimensiones, algunas incluso ocupan dos páginas y podemos ver con todo detalle, por ejemplo, la fecundación de un óvulo in vitro, un feto perfectamente formado en la semana 24, con sólo 30 centímetros de longitud, la primera división celular del óvulo fecundado, la cabeza del bebé surgiendo del cuerpo de la madre... Hay gente a la que no le gusta ver imágenes de partos o de operaciones pero en este caso todo está fotografiado desde un punto de vista muy sensibilizado con el posible espectador y no veremos imágenes que muestren la parte más sangrienta del parto por ejemplo, vemos el cordón, vemos al bebé, pero no vemos la vagina dilatada.

Para mi, las imágenes más fascinantes son las del crecimiento del feto dentro del útero. He visto una y otra vez los tres documentales de In the womb y con este libro me sigo admirando de la perfección con que nuestro cuerpo va creando a un diminuto ser que, con el paso de las semanas, se convierte en un bebé completo, como cambian sus rasgos, lo informe que es al principio y lo perfecto que es al término del embarazo... ver todo esto en fotografías me sigue pareciendo una auténtica maravilla.

Los textos de Hamberger

Me da la impresión de que los textos han variado poco en la reedición. A pesar de que se citan estudios de hace pocos años, por ejemplo se dan datos estadísticos del año 2000, los textos tienen un ligero desfase en cuanto a temas menos “científicos”, como las reacciones de la madre y el padre ante la maternidad, la importancia que dan a la familia tradicional... van un tanto acordes con esas fotografías que os decía antes que desentonan con la edición más actual.

Me ha chocado que, a pesar de estar escrito en una época en la que no había un gran apoyo en temas de lactancia materna y métodos de lo que ahora se denomina “crianza natural”, se da gran importancia a la leche materna, al método canguro con los bebés prematuros, etc. Quizás sea por la nacionalidad de los autores, ya que en Suecia y otros países nórdicos nunca llegó a haber ese “desprestigio” que hubo en España, por ejemplo, con el tema de la lactancia materna.

Son textos que aportan muchos datos médicos, casi a modo de manual, pero con un lenguaje claro y al alcance de cualquier lector. Los referidos al tema de la concepción me recordaron mucho a los libros de texto de ciencias, cuando en el colegio o en el instituto se estudia la reproducción. Cuando se tratan las semanas de embarazo o el momento del parto recuerdan mucho a cualquier otro libro sobre embarazo y maternidad pero con más datos médicos y técnicos, aunque siempre fácil de leer y comprender.

Conclusión y recomendación

A lo largo de la opinión se ha ido notando que me gusta este libro. Lo considero imprescindible para cualquier mamá o futura mamá a quien le guste profundizar más en lo que ocurre en su cuerpo durante cuarenta semanas, en el desarrollo de su bebé, y es algo que a la mayoría nos gusta. Si habéis visto alguno de los documentales que os he comentado y os gustaron seguro que sabréis apreciar este libro, aunque también os sorprenderá en caso de no conocerlos por sus bellas y novedosas imágenes. Quizás os choque un poco como a mi el contraste con las fotografías de décadas anteriores pero las mejores imágenes están actualizadas y se nota.

Los textos ofrecen mucha información y son una buena ayuda para profundizar en el conocimiento de la concepción, el embarazo y el parto aunque para gente más aprensiva quizás sea mejor dedicarse sólo a contemplar las fotografías. Sólo por eso ya merece la pena tener el libro porque fundamentalmente es un libro para ver... si quieres puedes leer y completar la información, pero con ver es suficiente. Yo misma no lo he leído seguido sino poco a poco, cuando me iban interesando los temas o la información en momentos concretos.

Así que lo recomiendo sin dudarlo, quizás tire un poco para atrás el precio pero os aseguro que merece la pena pagarlo a poco que os interese el tema y os guste la fotografía, o bien para hacer un buen regalo a una futura mamá que se interese mucho por lecturas relacionadas con el embarazo. No fallaréis.