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Tenemos tienda nueva en la ciudad. Primark lleva abierta desde Septiembre en Zaragoza y ésta todavía se encuentra en pleno furor por su apertura. Se encuentra en el centro comercial Plaza Imperial del que os hablé recientemente y puede decirse que ha sido el motor del mismo. Éste se encuentra entre la Feria de Muestras y el aeropuerto, un tanto alejado del centro. En fin de semana está a reventar, pero entre semana está mucho más descongestionado… salvo Primark. Vayas a la hora que vayas siempre hay gente. Es impresionante.
Hasta hace unos meses yo desconocía la existencia de esta tienda. Hasta que unas amigas mías viajaron a Londres y volvieron impresionadas. No hacían más que hablar de esta tienda y no veáis qué alegrón se dieron cuando se enteraron de que la iban a poner en Zaragoza.
Así que en mi visita iniciática a Primark estaba más o menos preparada para lo que me iba a encontrar: unos precios bajísimos, fuera totalmente de lo que es habitual en las tiendas de ropa y una calidad más que aceptable. Lo divertido fue cuando me llevé a mi madre a la que había aleccionado previamente pero sin demasiado éxito, por lo que comprobé.
Yo: “Madre, tenemos que ir a Plaza Imperial que hay una tienda de ropa que está tirada de precio”.
Mi madre: “¿Esa de las bragas? Es que me ha dicho la vecina que había estado en una tienda ahí en la que estaba la ropa interior baratísima”.
Yo: “Sí, mamá, esa misma. Está muy barata, y cuando digo MUY es tremendamente baratisisisisisisima”.
Así que nos cogimos el coche (no queda otra) y nos marchamos a la tienda de las bragas, como dice mi madre. Primark está situada en una de las esquinas del centro comercial, junto a la FNAC. Tiene dos pisos, pero no es especialmente grande… al menos no tanto como le gustaría a todo el mundo.
Diez y media de la mañana de un lunes. El centro, pelado. Cuatro coches en guerrilla en el parking. Los dependientes todavía despertándose como aquel que dice en la mayoría de los comercios, sin prácticamente nada que hacer cuando nos encaminamos al Primark. ¿Y estaba vacío, como el resto? No padre. Los cuatro matados que estábamos en el centro comercial nos encontrábamos todos en la misma tienda. Según me dijo la vigilante de seguridad de la puerta, hasta las 11,30 de la mañana es el único momento en el que se puede respirar, el resto del tiempo está hasta las mismas trancas. ¿Así que es así como está la tienda cuando está sin gente? ¡¡¡¡Dios nos pille confesados!!!
Mi madre apenas entramos empezó a abrir los ojos mucho. Iba de montón en montón y de percha en percha como la que ha visto una aparición de la virgen. Ya sabéis, con cara de Pitita Ridruejo en pleno éxtasis, sólo que en proletario. Yo me moría de la risa porque estaba la pobre mujer en pleno shock. Mi madre, que es lo más sensato que te puedes encontrar, balbuceando por unos precios. Algo inaudito.
Y es que Primark es TERRIBLEMENTE barato. Si yo ya había alucinado cuando pusieron el HM porque suponía una rebaja considerable en el precio medio de tienda de ropa en España, Primark es que ha batido el récord. Me parecía una ganga comprar un pantalón decente por 25 o 30 euros, pero es que en la cadena irlandesa puedes conseguirlos por ¡6! Es que ni en el Rastro, si me apuras.
En la tienda que yo conozco existen secciones de hombre, mujer, niño, bebé y de lencería para todos. Además, hay una zona en la que venden alguna otra cosa con motivo de campañas. Ahora, con la navidad, han puesto adornos navideños en la misma, a precios de risa. Niños y bebés está arriba y el resto abajo. Hay una escalera mecánica interna para poder ir de una planta a otra sin salir de ella.
Entrar en Primark es una experiencia religiosa. Bueno, al menos para los que no nos sale el dinero por las orejas. Supongo que Victoria Beckham opina que ahí huele a ajo y que probablemente sus arrebatos místicos le den cuando entra en sitios de más postín. Pero yo, que llevo la boina calada y tengo un síndrome de Paco Martínez Soria total, como diría una amiga mía, soy muy del pueblo llano. En vez de ir hueca como un pavo real cuando me he comprado algo que cuesta un pastuz, yo me pongo tremendamente contenta cuando encuentro alguna cosa digna y que me ha costado un precio insultantemente barato. En vez de ir inflando los precios al alza, en cuanto doy con un chollo no puedo evitar irlo gritando a los cuatro vientos. Supongo que eso no es lo políticamente correcto, pero a mí me da igual.
Así que entras en Primark y tienes la sensación de haber vuelto a las pesetas. Casi ni me acuerdo de cuando un billete de cinco mil te daba para un montón de cosas, de cuando los cafés costaban 100 ptas. Nos vendieron que un euro era 166,386 pesetas, pero no es verdad. En la práctica, ahora por un euro te compras lo que te comprabas con 100 de las rubias. Y eso con suerte. Con mucha suerte.
Primark, vale, no es equivalente a una calidad suprema. Tú no vas a comprarte ahí el modelazo de la boda del siglo, ni el mejor traje del mundo. Pero desde luego, lo que es evidente es que tampoco es TAN malo. La relación calidad precio de sus prendas es magnífica para mi gusto. No puedes esperar que un pantalón comprado ahí te dure lo mismo y tenga la misma tela que uno que cuesta diez veces más. Sería de locos. Pero resulta sorprendente que haya cosas a precios de risa que sí que son equivalentes a cosas que valen el triple en otros sitios.
Por ejemplo: hace no mucho le compré a mi hija un pichi bastante mono con su camiseta a juego, que se vendía como conjunto. Me costó ¡¡¡8 euros!!!. El pichi de pana, con sus acabados, una cintita de adorno, bien cosido, con forro y la camiseta de un gramaje bastante alto. ¿Lo puedo comparar con cosas de Du Pareil au meme, una tienda de ropa para niños francesa que me apasiona? No. Esta última tienda ofrece un plus de diseño que Primark no tiene. Y eso, yo estoy de acuerdo, se paga. ¿Pero lo puedo comparar con alguna cosa de Zara, de HM y de la mayoría de las tiendas? Sinceramente creo que sí. No es peor de calidad y en cualquier sitio por menos de 20 euros no compras nada.
Idem de lo mismo con la ropa interior. Hay de todo, conjuntos más monos y básicos. Por cinco euros te puedes llevar un sujetador más que decente y además cuenta con la ventaja inmensa de que amén de tener chopotocientos modelos (con aros, sin ellos, con relleno, push up, balconet… lo que quieras), para más inri tienen diez mil tallas y copas. En la mayoría de las tiendas o tienes entre una 85 y una 95 copa B o estás jodida. En Primark hay tantos sujetadores como tipos de pecho, lo que hace que por un precio indecentemente barato puedas llevarte un sujetador que encima te queda perfecto. Las tallas empiezan en la 75 y puedes encontrar un sujetador de la 110 sin excesivos problemas, no como en otros sitios que dicen que los hay y ya puedes buscar, ya…
No creo que Primark sea una tienda como para vestirte en exclusiva en ella, ni mucho menos. Pero sí que viene realmente bien para muchas cosas. Hay cosas en las que no te importa gastarte un poco más de dinero porque son prendas más especiales. Pero hay otras en las que merece la pena gastarte menos y tener más para poder variar. Yo lo noto sobre todo con la ropa de la niña. Cuando los niños son muy pequeños, crecen a velocidades de vértigo y se ensucian con la misma celeridad. Al menos en mi caso me resulta mucho más interesante tener más ropa para poder cambiarla si es menester y darme un respiro con la lavadora. Tengo alguna cosa más especial para los días en que quiero llevarla más mona, pero para la guardería sinceramente me cubica más tener más cambios y más de todo trote. La calidad de la ropa es un poco más accesorio cuando son pequeños, porque cueste ocho u ochenta, se mancha igual y al fin y al cabo crecen antes de que le dé tiempo a la ropa a estropearse. Y si se estropea, prefiero que sea algo que me ha costado dos duros que algo por lo que he empeñado un riñón. Me hace mucho menos duelo.
Me viene especialmente bien para la niña, tanto en la ropa de diario como para todo lo accesorio. Leotardos, ropa interior… esas cosas. Por lo que me cuestan unos leotardos en otro sitio, le compro tres aquí. Y hay en infinidad de colores y modelos. Es alucinante lo que cunde el dinero en Primark. Puedes salir con una bolsa a reventar y haberte gastado la friolera de 20 euros.
La principal pega que tiene es que está siempre lleno hasta la bandera. Y a mí que no me emociona especialmente ir de compras me agobia mucho tal cantidad de gente reunida en un espacio tan reducido. Es de agradecer, sin embargo, que haya un buen número de probadores y que no escatimen con el personal. Nunca he tenido que hacer una fila especialmente larga para pagar porque además de haber siempre un número sorprendentemente alto de cajeras (ha habido veces que he visto hasta a 15 personas cobrando por planta simultáneamente) está organizadísimo. Se hace una única fila y hay un número que indica al primero de la misma a qué cajera tiene que acudir. En función de la cantidad de clientes en caja hay más o menos personas cobrando. Y cuando está lleno hasta las trancas no es infrecuente oír por megafonía que todo el personal debe dirigirse a las cajas para descongestionar la fila.
Otra de las cosas que tiene que está muy bien es que tienen unas cestas para comprar en la entrada, como de redecilla, que se quedan planas al apilarse las unas sobre las otras. Dado que lo habitual es que la gente se lleve varias prendas resulta de lo más cómodo. Y no tener que ir cargándolas como en otros sitios, que se te van escurriendo y vas haciendo malabarismos para poder llegar a tu destino.
Primark tal vez no sea la tienda de vanguardia a la que acudir para comprar la ropa a la última. Tienen cosas bastante sencillas en general. Unas cosas son muy monas, otras son muy normales y algunas directamente tienen un tufillo un pelín hortera. Pero esto pasa hasta en las mejores familias. Primark es una tienda práctica, y es lo que pregona a gritos su decoración, que es austera hasta la extenuación. Pero ¿A quién le importa? ¿Quién pierde el tiempo mirando las paredes cuando los precios te atraen como la miel a las moscas?
Por último, reseñar que las tallas son modelo inglés. Esto implica que vais a encontrar el tallaje destacado según las medidas inglesas (aunque también tiene su equivalencia a talla española un poco más pequeño) pero sobre todo, que hay que pensar que en general son tallas más grandes que las de la ropa española. Por ejemplo mi hija en Zara Kids lleva la talla 4-5 años con 2 que tiene (ya les vale también) y en cambio en Primark todavía utiliza la talla 24 meses. La talla 2 años (que supone pasar a la sección infantil, dejando atrás la de bebé) es tan grande que aún no le vale. Sí, 24 meses son 2 años, diréis, pero es bastante común que haya un salto importante entre ambas en casi todos los sitios.
Primark ahora mismo tiene tiendas en Oviedo, Gijón, Portugalete, Coruña, Cádiz, Murcia, Madrid (5 establecimientos en diversos centros comerciales) y Zaragoza. De momento está implantándose en España, así que tienen mucho margen para el crecimiento. No dudo que ahora que se han decidido a desembarcar en nuestro país van a comenzar a abrir tiendas a porrillo porque allá donde van triunfan. Así que os animo a que si tenéis una tienda cerca os paséis a vivir la experiencia religiosa y si no que le pongáis velas a quien consideréis para que pronto abran una. ¡Menudo invento!
Cuando tienes una hija y poco tiempo, los centros comerciales son un gran invento. Reconozco que ir de tiendas por el centro paseando tiene su aquel pero al final me mata la practicidad. Voy a un centro comercial y en un periodo de tiempo infinitamente más breve consigo todo lo que he ido a buscar mucho más deprisa. Menos romántico pero a la definitiva es lo que me compensa más. Habitualmente tiendo a visitar el centro comercial de al lado de casa de mis padres, pero al final se acaba haciendo un poco monótono porque siempre visito las mismas tiendas. Y las tengo trilladísimas.
Recientemente han abierto un centro comercial nuevo en Zaragoza. Hasta la fecha existían en la ciudad básicamente dos centros comerciales a pleno rendimiento (Grancasa y el Centro Comercial Augusta) y uno que está empezando a arrancar, Puerto Venecia. Plaza Imperial en septiembre de 2008 se ha venido a sumar a la oferta comercial de la ciudad.
== Localización del centro ==
Plaza Imperial está situado en el extrarradio de la ciudad, en la carretera de Madrid, justo enfrente de la Feria de Muestras. Es una zona bien comunicada de Zaragoza. Está en la nacional II dirección Madrid, junto a un nudo de comunicaciones en el que desemboca la Z-40, de manera que el acceso desde cualquier punto de la ciudad es relativamente rápido. Igualmente si se llega a Zaragoza por las carreteras de Valencia o Logroño se puede llegar bastante deprisa y sin meterse en la ciudad propiamente dicha.
También está previsto un apeadero del AVE, pero estas cosas ya se saben. Hasta que no lo vea, no lo creeré. Puede ser un sitio interesante para ir si se accede a Zaragoza por avión, o si se tiene que hacer tiempo para coger un vuelo pues está a menos de diez minutos del aeropuerto.
La única limitación que tiene es que para llegar a él es prácticamente imprescindible coger el coche. A día de hoy no hay una línea decente de autobús urbano. Sólo hay una empresa que presta servicio y los horarios distan mucho de ser frecuentes, con lo que no resulta excesivamente práctico desplazarse hasta ahí en bus. No desesperaremos; Plaza imperial se sitúa en la entrada de la plataforma logística de Zaragoza, un impresionante polígono industrial de las empresas del ramo. Hace tres años, cuando yo trabajaba ahí ni siquiera había autobús, así que todo es cuestión de tiempo. Dado el volumen de gente que se traslada a la zona actualmente es impepinable que la frecuencia de autobús aumente a no mucho tardar.
== Los accesos ==
El centro comercial y la plataforma logística cuentan con una salida en la carretera bastante bien señalizada. Pero dado que el tráfico por la zona hasta hace apenas cinco años era infinitamente menor, se ha tenido que remodelar todo el entramado circulatorio. Desconozco el estado de las obras, pero la sensación es de que a) se ha avanzado mucho b) pero que todavía quedan cosas por hacer.
Realmente toda la zona, incluyendo la feria de muestras, cuentan con una única salida común, lo que garantiza que en horas punta aquello debe ser un caos. Y digo “debe” porque trato de evitarlo en la medida de lo posible. Siempre he intentado ir a horas extrañas, que no coincidan con la salida del trabajo de las empresas, en días laborables y que en que no hubiese feria. Pero han salido unas cuantas noticias en prensa que narraban el caos circulatorio que se produce en momentos puntuales. Como recomendación, en la medida de lo posible intentad evitar las afluencias masivas porque el desquiciamiento a la hora de abandonar la zona con el coche puede ser terrible.
== Zonas del centro ==
Plaza Imperial no es un centro demasiado al uso, al menos para los zaragozanos. Hasta la fecha, estábamos acostumbrados a centros comerciales urbanos, con una galería comercial y si acaso unas pocas empresas que tenían montado su local en los alrededores, para quienes necesitaran más espacio. Puerto Venecia cambió el concepto puesto que ha prescindido por completo de la galería comercial (al menos, a día de hoy, aunque está proyectada por lo que tengo entendido) y ha nacido al amparo de Ikea. Plaza Imperial es un híbrido. Cuenta con una galería comercial que da cabida a un sinfín de tiendas y al otro lado de la rotonda existe un parque de medianas empresas. En él además de varios comercios con locales bastante grandes (entre los que podemos destacar al Corte Inglés que tiene una tienda tipo outlet, Decathlon o MH menaje del hogar) existe una zona denominada Autoplaza en la que se agrupan un buen número de concesionarios de coches. Por otro lado, junto a la galería comercial se sitúa Verdecora, pero de manera autónoma.
Ambas partes de Plaza Imperial están conectadas por un monorraíl elevado. Según dicen las noticias, tiene capacidad para 36 personas, va a 20 km/h y en tres minutos recorre la distancia que separa ambas zonas. Es gratuito además. Esta es la teoría. Sólo he visto la terminal que hay en la galería comercial y que se sitúa en la segunda planta del centro. Dos veces lo he intentado coger por curiosidad nada más y ninguna de las dos ha sido posible. No sé si es que no está abierto de momento, que sólo funciona a horas puntuales o que estaba averiado por cosas del azar. Los motivos los desconozco, sólo sé que no he podido hacer uso de él. Como cosa curiosa está bien, pero tampoco me convence demasiado puesto que si vas hasta arriba de bolsas, casi resulta más práctico meterte en el coche, descargar un poco y seguir comprando. En todo caso, no ha sido posible.
== El parking ==
El centro comercial cuenta con unas 6.000 plazas de garaje que dan servicio al centro. Existen, como es habitual, plazas para discapacitados y, lo que no es tan habitual, plazas para familias. Estas son ligeramente más amplias y están situadas más cerca de las entradas del centro.
Es un parking al aire libre, sin una sombra ni media, y ahí cae el sol cosa mala, así que en verano supongo que no estará de más echar al coche algún parasol para que luego al volver no se muera achicharrado o te entre complejo de pollo al’ast.
No es un parking vigilado como tal, pero también es cierto que el centro cuenta con servicio de vigilancia y en horas punta suele haber personal en el parking. Su función es más organizar los accesos y regular el flujo de coches, pero no está de más que haya presencia de personal por la zona.
== El interior ==
La galería comercial cuenta con dos alturas y media. Digo esto último porque lo que sería la segunda planta en realidad es únicamente el acceso al monorraíl así como los cines y el gimnasio. Así que en la práctica básicamente cuenta con planta calle y primera.
Lo primero que sorprende es la amplitud de los espacios. Plaza es un centro grande, muy alto y la sensación de claustrofobia mínima. Existen zonas abiertas que comunican visualmente ambas plantas . Así mismo, hay multitud de espacios de esparcimiento donde tomarse un descanso. Estos son extremadamente modernos y se ha puesto mucho cuidado en la estética general. Hay uno con unos sillones enormemente aparatosos rojos con forma de corazón, y otra zona con una televisión proyectando ininterrumpidamente capítulos de Pocoyó para los niños. Como comprenderéis, huyo de ella como alma que lleva el diablo porque si la ve mi hija se acabó hacer nada más.
Visualmente es un centro bastante bonito. Han optado por una estética muy moderna, sobria en el que las formas geométricas y el color tienen una gran relevancia. Han elegido como colores principales el naranja, verde y el azul, en los tonos del logotipo. Los baños, por ejemplo siguen también esta tónica.
Respecto a los baños, diré que hay, pero no tantos como a mi vejiga le gustaría. Están impecables y son una preciosidad. Entre lo nuevos, lo limpios y lo bien diseñados que están (me chiflan los lavabos) da gusto ir ahí. Pero se agradecería que hubiese más y que estuvieran un poco mejor señalizados. Se ha intentado hacer bonita la señalización y que quede lo más integrada en el entorno, pero claro, cuando “tienes” que ir, te gustaría no tener que jugar a los detectives para encontrarlos. O puede que cuando andas apurada ni coordines para leer, que puede ser, pero yo andaba buscando un cartelito donde pusiera donde estaban bastante y me costó dar con ello. Moraleja, no apures demasiado o te verás en problemas.
Una de las cosas que yo más agradezco es que se han dejado de chorradas y han puesto ascensores en condiciones, en vez de esos tan monos de cristal que hay en Grancasa. Yo los odio a morir. Son pequeños y van más lentos que el caballo del malo. Intento disuadir a mi hija de su uso, porque si fuera por ella nos pegaríamos la tarde subiendo y bajando, pero como son tan bonitos le atraen como moscas a la miel. Aquí son prácticos. Como los de toda la vida y que van a una velocidad normal. No los he cogido porque ya me he acostumbrado a tirar de escaleras, pero vamos, que les pasa lo mismo que los baños. Están, pero tampoco se ven demasiado fácilmente.
Hay tres escaleras de acceso a la planta superior, lo que a mi entender es francamente insuficiente. Es un centro dispuesto de manera longitudinal, de manera que el espacio a recorrer es mucho. También lo es su anchura. Por suerte, algunas de las tiendas tienen espacio arriba y abajo y hay escaleras y ascensores interiores dentro de ellas para comunicar ambos locales. No me gusta demasiado utilizarlas, pero cuando es necesario, es necesario.
Existen tres plazas temáticas, agua, viento y tierra. Son muy amplias y sirven de corazón del centro comercial. Hace poco (no sé si todavía está, creo que no) colocaron en una de ellas un trenecito para los niños al que se podían montar con los tickets de compra. Supongo que las utilizarán para acontecimientos especiales. Me gusta más la del agua, que tiene unos tubos futuristas simulando agua cayendo. La del viento, sin embargo es más práctica puesto que es más grande y cuenta con cafeterías. Es la central, por eso. La de la tierra es la que tiene la zona infantil que antes comentaba. También, por lo que he leído, es zona wi-fi, pero sinceramente no he ido con un ordenador a comprobarlo.
== Tiendas que podemos encontrar ==
Para facilitar las cosas, en el centro han tratado de agrupar las tiendas por tipo para que la compra sea más fácil. Es decir, que si vas a comprar ropa para niños, tengas todas las tiendas juntas y así mismo no esté muy lejos la juguetería.
La oferta comercial es amplísima. No voy a tratar de ser exhaustiva, porque me parece un poco estúpido ponerme a hacer una lista de las tiendas que hay ya que la tenéis en la página web del centro (http://www.ccplazaimperial.com). En la mayoría de los casos se trata de tiendas sobradamente conocidas por todos, de modo que no le encuentro mucho sentido a ponerme a enumerar. Más bien lo que intentaré es hacer una visión de conjunto.
Así como en Grancasa el motor del centro es El Corte Inglés, en el caso de Plaza Imperial es '''Eroski''', que tiene un centro en el extremo Este. Sé que hay muchas tipologías de Eroski, pero las mezclo todas, así que básicamente os diré que es un centro de estos en los que aparte de alimentación hay sección de electrónica, libros, juguetes… Justo en el extremo opuesto del centro, situada en la planta primera, se ubica la '''zona de ocio'''. Además de haber varios servicios de restauración (entre otros '''Burger King''', '''Flunch''' o '''Fosters Hollywood''') están el gimnasio, la bolera y sobre todo los cines. '''Yelmo Cineplex''' tiene 12 salas, una de ellas con posibilidad de proyectar en 3D, con movimiento de las butacas así mismo. Son unas 3.000 butacas, más o menos.
La zona de restauración es lo que menos me emociona. No me parece demasiado grande y la oferta a determinadas horas es bastante escasa. Uno de los días que estuve por la mañana nos las vimos y deseamos para podernos tomar un café por la mañana. No estaban abiertos muchos de los establecimientos, y los que sí estaban hasta las trancas. Un horror. Al final acudimos a la plaza del viento al Café y Té donde nos pegaron un sablazo tal que aún me duele. ¡Si yo sólo quería un café, lo juro!
El centro comercial divide su oferta entre las secciones de Alimentación, Hogar, Moda y Complementos, Ocio, Restauración y otros.
La sección más grande es sin duda la de Moda. Destaca la presencia del grupo Inditex, que tiene absolutamente todas sus marcas de tiendas representadas en el centro (''' Zara, Zara Kids, Oysho, Springfield…''' ). Decir que Inditex tiene su centro de distribución para toda Europa a escasos metros del centro, supongo que de ahí su compromiso. El '''Corte Inglés''' está presente en la sección de medianas, con su centro de oportunidades. En lo que es la galería comercial está '''Sfera''', que es la primera tienda de esta marca en Zaragoza. Hay incontables tiendas más, de ropa ('''HM''', '''Benetton''', '''Los telares''', '''Mango''', '''Festa''', '''Levis''', '''Cortefiel'''), de complementos ('''Bijou Brigitte, Svarovski, Guess…'''), zapaterías ('''Kaymo, Mary Paz, Carolina Boix''') pero sobre todo la tienda que más furor está causando es sin duda '''Primark'''
Está situado al lado de la '''Fnac''', otro centro de vicio y perdición, Es la ÚNICA tienda que SIEMPRE tiene gente, da igual a la hora que vayas o el día de la semana en el que te acerques. En hora punta hay más gente ahí que en el metro de Tokio. Pero es que es terriblemente barato y para lo que pagas la calidad es más que decente. No sé cómo lo hacen… pero la gente se vuelve loca. A mi madre la tuve que sacar de ahí en estado de shock en su primera visita porque no paraba de alucinar con lo barato que estaba.
Además de esto notar que tienen una buena oferta de tiendas de deporte ('''Sportzone y Décimas'''), de tiendas relacionadas con el hogar ('''Zara Home, A loja do Gato preto, Domus…''') y que también hay bastantes cosicas para niños ('''Juguetería Poly, Mayoral, Benetton…).
En definitiva, que tienen un amplio surtido de tiendas en su interior, así que aprovecharéis la visita sin duda.
== Recomendación ==
En fin, que esto empieza a ser excesivamente largo ya a estas alturas. Un buen centro, con una buena oferta y una estética adecuada entre sus puntos fuertes. Tampoco está especialmente masificado entre semana, con lo que se convierte en una buena opción para ir de compras entonces.
Como cosas más flojitas, la parquedad de la zona de ocio (a todas luces insuficiente), y los atascos que se forman en momentos puntuales.
A mí me gusta mucho y se compra muy tranquila, así que si bien mi centro de referencia sigue siendo Grancasa por cercanía, sí que me gusta visitarlo para cambiar de aires.
