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A Joy Fielding (la autora de este libro) la encontré sin buscarla hace ya unos años. Estaba en la biblioteca pública de mi ciudad husmeando entre la bibliografía de Helen Fielding (la autora de “El diario de Briget Jones”) y me llamó la atención que, justo al lado, se encontraban los libros de una autora con el mismo apellido. “¿Serán hermanas?”, pensé. Por curiosidad, cogí un ejemplar suyo llamado “Secretos peligrosos”. Era un libro de suspense. “Bien, mi género predilecto”. Leí la sinopsis, me pareció interesante, y me lo llevé. Esa noche me dormí a las tres de la madrugada, incapaz de soltar el libro. De hecho, ese libro se ha convertido en un libro de referencia para mí; de los mejores que he leído jamás. Incluso lo compré por Internet después de buscar muchísimo (ya que se encuentra descatalogado). Leí otro libro de la autora (“¡Huye, Jane, huye!”) y me pareció igualmente espectacular. Pensé: “Mira, ya he encontrado una autora a la que profesarle fidelidad”. Cogí el otro libro suyo que tenían en la biblioteca [sólo tienen tres] (“La última pieza”) y fue entonces cuando se pinchó mi burbuja. Era malo y aburrido hasta decir basta. Una decepción en toda regla. No entendía cómo la autora podía haber escrito dos obras maestras para después perpetrar esa aberración de libro. ¿Sería ese libro la excepción que confirmaba la regla o lo serían los dos que había leído anteriormente? Quién sabe… Desde entonces, clasifiqué a esta autora como “Presunta”. Había que andarse con pies de plomo con ella.
==Arriesgando, que es gratis==
Las apariencias engañan. De eso no hay ninguna duda. No podemos dejarnos guiar por ellas aunque es inevitable que las primeras opiniones que nos formamos con respecto a todo se vean condicionadas por lo que vemos a primera vista. Los libros no son ninguna excepción. Yo, particularmente, cuando veo algún libro que (por lo que sea) me llama la atención, lo primero que hago es mirar la sinopsis para ver qué historia me va a ofrecer. Si la sinopsis me gusta, leo las primeras páginas. Si también me gustan, me quedo el libro. En el caso de comprar los libros por Internet sigo el mismo proceso. Lo bueno que tiene la red es que (sobretodo con los libros en inglés) las editoriales ofrecen un extracto del libro en su página Web para que puedas leer las primeras páginas y decidir si te interesa comprarlo. La página Amazon, por ejemplo, a menudo suele ofrecer esta opción también. Y, como todo, a veces sale bien y otras no. Y si hay algo que no soporto es gastarme el dinero en un libro para que después resulte ser una decepción.
Desde hace unos meses estoy apuntada a la página Web “Bookmooch”, lo cual ha venido a suponer el invento del año para muchos lectores empedernidos de bolsillo resentido. Básicamente, se trata de una página web de intercambio de libros: yo pongo en la base de datos los libros que tengo y que ya no quiero y, si alguien quiere uno de esos libros, me lo pide y se lo mando (y viceversa). Así fui a dar con “Grand Avenue”, un libro de Joy Fielding que no se ha publicado en España (de modo que, si a pesar de todo decidís que queréis leerlo, tendréis que hacerlo en inglés). Leí la sinopsis, busqué un extracto por Internet, me pareció interesante y decidí pedírselo a la persona que lo tenía. Total, si resultaba ser una decepción (cosa que ha resultado ser), no perdía nada. Bueno, sí: he perdido un tiempo precioso que podría haber empleado en leer otros libros que tengo en mi mesa esperándome para que les hinque el diente. Pero por lo menos mi bolsillo no lo ha notado porque no ha tenido que desembolsar ni un euro por él. Eso sí: la sensación de que la autora me ha estafado no me la quita nadie.
==Grand Avenue (o cómo vender el pescado rancio del lunes pasado)==
“Grand Avenue” es un libro ‘‘‘TRAMPOSO’’’ y, para explicar el modo en el que miente, hay un ejemplo que le viene como anillo al dedo. Hay una técnica de ventas que usan muchos programas de televisión cuando saben que ese día van muy flojos de contenidos pero quieren tener audiencia. ¿En qué consiste? En algo muy sencillo y efectivo: al inicio del programa ponen un “gancho” a la audiencia, anunciando una gran exclusiva o alguna noticia bomba que (aseguran) van a sorprender a los espectadores. Muchas veces dicha noticia resulta ser una tomadura de pelo, pero ellos ya han tenido audiencia durante todo el programa, han computado y, por lo tanto, han hecho caja y buenos resultados. Y eso es, precisamente, lo que ha hecho Joy Fielding en este libro: poner un cebo al inicio para que los incautos lectores muerdan el anzuelo. Y lo ha hecho con premeditación y alevosía, siendo muy consciente de que lo que está al final de ese anzuelo es una tomadura de pelo en toda regla. Es como cuando te compras un disco porque te gusta el single promocional y descubres que el resto de canciones no tienen nada que ver con dicha canción y que son puro relleno.
El libro cuenta la historia de cuatro mujeres que viven en un acomodado barrio de Cincinnatti y que forman un cuarteto de amigas inseparables. El libro empieza con una introducción en la que una de ellas (la narradora misteriosa que no se nos desvela hasta el final) está visionando un vídeo de hace 23 años en el que salen las cuatro amigas, risueñas y felices, a la vez que intenta encontrar una explicación a lo que pasó. Nos desvela que, ‘‘‘de las cuatro amigas, dos están muertas [una de ellas asesinada brutalmente] y que la otra resultó ser una traidora’’’. Y con este gancho ha conseguido la autora que me leyera un tostón de novela de 392 páginas de duración (con letra pequeña) que, de no haber sido por la premisa inicial, hubiera dejado antes de llegar a la mitad. En esta ocasión Joy miente a sus lectores de la manera más ruin posible en un libro de inicio tramposo y resolución igualmente fraudulenta. Porque cuando por fin llegan la tan anunciada muerte violenta, la traición y la muerte de la tercera amiga resultan ser una tomadura de pelo tan grande como cuando te das cuenta de que te han dado gato por liebre.
==Desarrollo==
La novela se desarrolla a modo de historias cruzadas. Nos cuenta las historias de cuatro mujeres, residentes en el mismo barrio, todas casadas con hombres adinerados, que llevan una vida [aparentemente] confortable. El marco temporal del libro abarca más de una década, durante la cual iremos siendo testigos de las vivencias de las cuatro mujeres además del devenir de los acontecimientos.
Por un lado tenemos a ‘‘‘Chris’’’, una mujer maltratada a la que su marido va anulando poco a poco hasta tenerla sometida por completo. Es, de lejos, el personaje más interesante de todos ya que es el único que tiene una historia que ofrecer. Su marido, Tony, es un personaje que resulta odioso pero a la vez fascinante por la manera en que la autora lo ha construido y por la manera en que va ejerciendo su poder. Tanto él como el personaje de Chris forman un tándem literariamente muy interesante y reflejan muy bien la situación que se vive en los casos de malos tratos [sean del tipo que sean] y todas las vertientes que de ellos se derivan: la sensación de poder y superioridad, la volatilidad de la promesa del “no volverá a pasar”, la bipolaridad del “te quiero y te maltrato por tu bien”, el miedo, la sensación de indefensión y vulnerabilidad, la irracional sensación de culpa por parte de la víctima, el síndrome de Estocolmo, la sensación de estar en una jaula… A nivel argumental, son los que más tienen que aportar y los únicos que interesan como personajes.
‘‘‘Barbara’’’ es una mujer que vive obsesionada con la belleza física e intenta, por todos los medios, frenar el paso del tiempo. Vive de recuerdos, de cuando era una joven de belleza exuberante que le valió el segundo puesto en el certamen de belleza de “Miss Cincinnatti”. Está casada con un guapo profesor universitario y vive en constante tensión ante el miedo de que su marido la deje por una de sus jóvenes alumnas (cosa que, al final, pasa). Es una mujer totalmente superficial, nada cultivada a nivel intelectual, a la que sólo le preocupan las cosas materiales y el aspecto exterior: vive obsesionada con la cirugía plástica y con mantenerse joven, incapaz de asumir que el tiempo pasa.
‘‘‘Susan’’’ tiene un matrimonio feliz y una vida apacible. Ha decidido sacarse una carrera universitaria después de la maternidad ya que quiere que su vida no se vea reducida sólo a cuidar de su casa y de su familia. La carrera le sirve para encontrar trabajo en una editorial en la cual tendrá problemas de flirteo con un jefe que derivarán en acoso sexual. Tiene que lidiar con una hija rebelde y encontrar el precario punto de equilibrio para compaginar la vida familiar con la profesional.
Por último está ‘‘‘Vicki’’’, una abogada casada con un magnate del mundo editorial muchísimo mayor que ella. En un principio, es la única mujer de las cuatro que trabaja fuera de casa. Es muy liberal y no duda en tener escarceos con otros hombres. En la vida y en el trabajo es una mujer de armas tomar, además de una gran materialista. Quiere vivir bien y no duda en pisar a quien tenga que pisar para conseguir lo que quiere.
==¿Por qué el libro no funciona?==
* Joy Fielding es una autora capaz de dar muchísimo más de sí de lo que da en esta pueril novela. Es una novela muy poco sólida que falla a la hora de desarrollar una historia interesante y dar al lector la adrenalina que busca. Cuando leo un libro de Joy Fielding quiero leer un libro de suspense de los que ella sabe hacer, quiero quedarme pegada al libro y ser incapaz de soltarlo, quiero estar en tensión y tener curiosidad por saber qué va a pasar, quiero un misterio de los que enganchan, quiero un libro en el que las páginas ardan al leerlas, quiero un personaje con el que me pueda identificar y con el que pueda vivir todo lo que pasa en la historia. Nada de esto lo he encontrado en este libro. El único motivo por el cual fui capaz de leerlo entero fue por el “cebo publicitario” de la introducción en el que la autora promete, mediante uno de los personajes, que habrá un gran misterio por resolver. Pero es que éste es ‘‘‘sumamente decepcionante’’’.
* El recurso de esconder a la narradora no aporta nada al libro. La autora es, en ese sentido, muy pretenciosa. Cree que ocultando a la mujer que nos cuenta la historia añade algún elemento sorpresa al libro, pero no es así en absoluto. Es irrelevante y no le añade más carga de suspense en ningún momento. Por otra parte, es incoherente y supone un enorme gazapo a la hora de desarrollar la historia. La novela está narrada en tercera persona, a modo de narrador omnisciente que lo sabe todo de los personajes. Pero, si la narradora es una de las cuatro mujeres, ¿cómo puede saberlo todo de todos? ¿Cómo puede describirnos con todo lujo de detalles lo que pasa en la vida de todas durante el tiempo que transcurre desde el principio hasta el final? Por otra parte, habla de ella misma también en tercera persona, cambiando a veces a la primera persona del singular. ¿¿??
* Hay momentos en los que, como lector, confundes a los personajes y te cuesta ponerte en situación. Es algo con lo que se tiene que ir con mucho cuidado cuando se quiere contar una historia cruzada en la que intervienen tantos personajes. El autor tiene que ser un auténtico maestro a la hora de diferenciar a los personajes, dotarlos de una personalidad propia y hacer que estén muy diferenciados los unos de los otros. Aquí, los únicos que no dan lugar a dudas son Chris (la mujer maltratada) y su marido. Los otros, conducen a la confusión en muchas ocasiones porque, además de tener rasgos de personalidad parecidos, no tienen historias argumentales lo suficientemente interesantes y con el suficiente peso como para quedar perfectamente definidas y diferenciadas. Por si fuera poco, entran en juego también los maridos y los hijos, con lo cual aquello acaba siendo un batiburrillo de personajes que lían al lector (Tracey, Montana, Wyatt, Ariel, Kirsten…). No obstante, y en defensa de Joy Fielding, debo decir que todavía no he conseguido encontrar a ninguna autora que lo haga tan mal como Mary Higgins Clark: la reina en crear historias imposibles de 50.000 personajes en las que el asesino acaba siendo un personaje irrelevante del que ni te acordabas.
* La única historia que interesa es la de Chris y Toni (la mujer maltratada y su marido). Es la única que tiene una trama lo suficientemente sólida como para desarrollarla y dotarla de profundidad. Es interesante ver cómo va cambiando y evolucionando la pareja, la relación con sus hijos, cómo cada vez todo se vuelve más terrible, cómo Chris cada vez es más esclava de su marido. Hay momentos en los que te dan ganas de saltarte el resto de historias para leer sólo ésta, porque es la única que provoca algo en el espectador. El resto son aburridísimas: no interesa nada tragarse más de 250 páginas en las que las mujeres van a la universidad, van a cenar con su marido, van al gimnasio, etc. Este tipo de ‘‘‘escenas de la vida cotidiana deben usarse como complemento a la trama de un personaje, jamás como trama en sí mismas’’’ porque no interesan ni aportan nada. A los lectores nos gusta conocer a los personajes, sí. De hecho, en “Secretos peligrosos” (otro libro de la misma autora) también somos partícipes de la vida cotidiana de Jess (la protagonista). Vemos cómo cena, cómo va al trabajo, cómo descansa en el sofá, cómo se prepara un café… pero nos interesa porque sirve de complemento a una trama principal sólida y a un personaje protagonista con mucho carisma: sirve para configurar su mundo. De lo contrario, estas escenas, por sí solas, no sirven de nada.
* Cuando por fin llegan los tan anunciados y esperados acontecimientos determinantes del libro (cosa que no sucede hasta la página 295) son una decepción absoluta. Tanto la “muerte en crueles circunstancias” como la persona responsable de la misma resultan ser absurdísimas, la muerte de la otra mujer (de la que no tendremos constancia hasta las últimas páginas de libro) no tiene nada de interesante y la tal traición resulta ser una soberana tontería. Lo peor de todo es que está narrado de forma muy pretenciosa, como si Joy Fielding creyera que con este final ha hecho algo magistral y ha dejado a los lectores con la boca abierta. Me la puedo imaginar escribiendo el libro, agazapada encima del teclado del ordenador, con una sonrisa maliciosa y pensando: “Ya verás, ya, voy a terminar el libro con un desenlace súper original e inesperado. Los voy a dejar de pasta de moniato”. Pues no, Joy, no. El desenlace es inesperado y sorprende al lector, sí. ¡¡Pero por lo absurdo que es!!
* Este libro no tiene ni una pizca de suspense. Así como en “Secretos peligrosos” o “¡Huye, Jane, huye!” el lector se sentía envuelto por un halo de angustia y peligro durante todo el libro, en “Grand Avenue” no hay nada que te ponga en tensión (tan sólo las escenas entre Chris y Toni, pero no porque sean misteriosas o de suspense, sino porque sufres por la chica). El libro es de un desarrollo lentísimo y aburridísimo; se hace muy cuesta arriba y dan ganas de dejarlo para ir a leer cosas más interesantes. Repito: el único aliciente para seguir leyendo y tragarse este tostón es la curiosidad por saber quién muere y quién es la tal traidora (aliciente que al final decepciona terriblemente). Pero es que durante 295 páginas no pasa absolutamente nada interesante. Es como sentarse a mirar cómo se seca una pared. Aburridísimo.
==Valoración==
Es un libro que no recomiendo en absoluto. Otra pifia garrafal de Joy Fielding que parece moverse dentro de parámetros extremos y no tener término medio. O escribe libros excelentes (“Secretos Peligrosos”, “¡Huye, Jane, huye!”) o libros muy malos (“La última pieza”, “Grand Avenue”). Menos mal que no pagué por este libro, porque hubiera sido un dinero muy mal invertido. De hecho, lo he vuelto a poner en circulación y está en mi inventario de Bookmooch porque no tengo interés en guardarlo. Tengo libros de la misma autora en mi estantería que le dan mil vueltas. No vale la pena, en serio. Hay opciones muchísimo mejores.
==Datos editoriales==
Título: Grand Avenue.
Autora: Joy Fielding.
Lengua de publicación: Inglés.
Año de publicación: 2001.
ISBN: 0-7434-0707-5.
Formato: Tapa dura.
Editorial: Pocket Books.
Lugar de edición: Estados Unidos.
Nº de páginas: 392.
Precio: desconocido.
El poeta inglés Lord Byron dijo: "Truth is stranger than fiction" (La realidad supera a la ficción). Y tenía razón. Lo cierto es que, con demasiada (y preocupante) frecuencia, los informativos y las crónicas de sucesos parecen una compilación de guiones macabros esperando a que el director o escritor de turno los conviertan en película o novela. Lo triste es que el argumento de esas crónicas se ha perpetrado en la vida real y lo preocupante es que vivimos en una sociedad inmunizada contra los actos de crueldad que cada vez necesita ver y oír historias más retorcidas para lograr conmoverse. El "mirar hacia otro lado" es un ejercicio demasiado común.
"An American crime" es una película que nos muestra la crueldad humana (activa y pasiva) en todo su esplendor. ¿Es novedosa? No; no lo es porque la historia que cuenta ya ha sido contada muchas otras veces con múltiples variaciones. Se vale de la materia prima del cine de terror/suspense y del tópico más recurrido en este tipo de películas: "Persona torturada a manos de otra(s) persona(s)". Lo que la hace diferente y más aterradora es que está basada en una historia real (y nada asusta tanto como el horror sucediendo en nuestro entorno cotidiano, aparentemente seguro). Efectivamente: la realidad supera a la ficción. En esta ocasión, incluso se dan la mano y nos cuentan la historia conjuntamente.
Sinopsis
"An American crime" se sitúa en plenos años 60 y cuenta la historia de Sylvia Likens: una adolescente de 16 años que, junto a su hermana, fue dejada al cuidado de su vecina Gertrude Baniszweski mientras sus padres se auyentaban unos meses por motivos laborales. Gertrude se hacía cargo de sus hijos ella sola y siempre iba escasa de dinero, pasando penurias económicas y sobreviviendo gracias al sueldo que ganaba planchando para las vecinas y al trabajo de Paula (la hija mayor). Aceptó que las dos adolescentes vivieran en su casa (junto a sus seis hijos) durante unos cuantos meses a cambio de 20 dólares a la semana.
A las pocas semanas de estar las dos niñas allí, el cheque que sus padres enviaban semanalmente se retrasó y fueron castigadas físicamente por ello. Gertrude, emocionalmente inestable, empezó a descargar su ira contra Sylvia, infligiéndole castigos físicos que duraron meses y que fueron aumentando de manera proporcional a la rabia que la señora Baniszwesi sentía por Sylvia, a la que convirtió en la culpable de todos sus males. Finalmente la encerró en el sótano, donde fue torturada y vejada no sólo a manos de Gertrude sino también de todos sus hijos y de los amigos de éstos hasta que murió.
Desarrollo
La película empieza con el juicio por la muerte de Sylvia narrado por ella misma en una voz en off. A lo largo de toda la película se van intercalando imágenes del juicio y de los testimonios de los implicados con las de la historia real para hilvanar los retazos de la historia. Justo al inicio vemos la partida de los padres y a las niñas quedándose a cargo de Gertrude. Al principio todo va muy bien: las niñas se adaptan rápidamente y se hacen amigas del resto de hermanos. Vamos siendo testigos de la inestabilidad mental de la madre por medio de gestos, miradas y actitudes que nos muestran que está sobrepasada por la penosa situación familiar que vive: sin dinero, sin marido y con un bagaje emocional muy estresante a sus espaldas. Cuando el primer cheque se retrasa su ira se desencadena y azota a las dos niñas con un cinturón. En esta escena es cuando queda patente la bipolaridad de Gertrude que, inmediatamente después de pegarlas, las acaricia y las tranquiliza, alegando que todo lo hace por su bien.
El despotismo de Gertrude se va acrecentando a medida que avanza la historia, al mismo tiempo que su odio por Sylvia se va haciendo cada vez mayor. Sylvia y su hermana intentan llevar una vida normal en la medida de lo posible. Sylvia incluso tiene sus pequeños coqueteos con chicos del vecindario, al tiempo que las cosas se complican para ella y los castigos se van haciendo más severos e insoportables (justificados por Gertrude como "lecciones que hay que aprender"). Finalmente Sylvia es encerrada en el sótano en el cual recibe todo tipo de torturas y vejaciones por parte de Gertrude, de sus hijos y de todos los amigos del vecindario. La versión oficial que la familia da a la gente es que Sylvia ha sido enviada a un reformatorio. Después de sufrir lo indecible, Sylvia muere y la familia entera es juzgada y condenada en un juicio que fue muy mediático, con un caso que horrorizó a la opinión pública y que ha sido calificado como "el peor crimen de la historia de Indianápolis".
El enfoque de la película
Con este tipo de películas basadas en historias reales siempre se corre un peligro al hacerlas: caer en el morbo gratuito. "An American crime" no lo hace en ningún momento (cosa muy difícil teniendo en cuenta que la historia está llena de elementos que se prestan a eso). Su director, Tommy O'Haver, ha hecho un trabajo excelente a la hora de contar esta historia al espectador: muestra la crudeza y el horror de lo que pasó pero sin caer en el terreno de lo morboso y del sadismo gratuito. Cabe decir también que la película es descafeinada comparada con lo que pasó en realidad y que se ha hecho un trabajo muy políticamente correcto en el que al espectador se le pone la mano delante de los ojos y tan sólo se le deja ver aquello que se cuela por el hueco de los dedos. El ritmo de la película es muy fluido ya que tiene una duración correcta: ni corta ni excesiva y la sucesión de escenas es muy dinámica y hace que la historia avance rápidamente.
El suspense se mantiene durante todo el rato aunque es más angustiosa por el hecho de saber que ocurrió de verdad que por lo que muestra en sí. De hecho, las escenas escalofriantes son cuatro o cinco (y no son explícitas); el resto de la película está cargado de escenas cotidianas de un apacible pueblo de América pero con la sensación de que algo malo va a pasar flotando en el ambiente. El director ha dejado muchísimas cosas fuera y ha contado la historia de la manera más "light" posible: en esta película se muestran azotes, patadas, humillaciones, quemaduras de cigarro, a Sylvia obligada a introducirse una botella de Coca-Cola vía vaginal y (la escena más impactante de todas) cuando le marcan en el estómago la frase "Soy una prostituta y estoy orgullosa de ello" con una aguja caliente, pero se han omitido todas las otras torturas a las que fue sometida Sylvia (ni siquiera se mencionan en el juicio y, el horror que vivió, queda parcialmente sesgado).
El peso de las interpretaciones
La película está maravillosamente interpretada: todos los actores están soberbios, en especial Ellen Paige (Juno) y Catherine Keener en calidad de protagonistas. Ambas están espléndidas en sus actuaciones (Ellen Paige está increíble) y llevan el peso y la responsabilidad de la historia (los gritos de Ellen Paige en la escena del sótano ponen los pelos de punta, algo que se ha perdido en la versión doblada que pierde algo de intensidad). El problema que le veo a la película es que Gertrude no resulta todo lo odiosa que debería resultar. Se hace odiosa, sí, pero debido al descafeinado que han hecho han restado maldad al personaje de Gertrude. Hay momentos en los que incluso llega a convertirse en víctima de las circunstancias (algo que pasa mucho en películas de este tipo: te muestran la otra cara de los malos, sus dramas personales que los convierten en víctimas por lo mal que les ha tratado la vida) y que, incluso, llegan a infundir lástima.
La interpretación de Catherine Keener es excelente, de eso no cabe duda, pero debido a la manera en que está "guionizado" su personaje, hay momentos en los que parece que esté teniendo su momento de redención y arrepentimiento. A pesar de haberla pintado como lo que fue (el mal en persona), han añadido muchas escenas de "justificación" a su personaje que hacen que el espectador no llegue a odiarla todo lo que debería. Incluso hay momentos empáticos en los que el espectador se llega a solidarizar [en la medida de lo posible] con Gertrude. El director no ha contado una historia tradicional de buenos contra malos sino que nos ha mostrado la historia de forma neutra e imparcial, sin decantarse por nadie. Una historia que muestra cómo la maldad puede encontrarse hasta en el vecindario más apacible del pueblo más tranquilo. Por muy bonita que sea la fachada de la casa y lo felices que parezcan sus inquilinos, las cosas más horribles pueden pasar dentro, a puerta cerrada.
Crítica social
"An American crime" es una película arriesgada, tanto por la historia que cuenta como por cómo la cuenta. La trama recuerda muchísimo a casos recientes de naturaleza similar que han conmocionado a la opinión pública y es inevitable recordarlos mientras se ve la película. De hecho, "An American crime" viene a ser su "alter ego"; la película que precede a las que (seguro) se harán dentro de 40 años sobre los casos vigentes actualmente. En su momento fue un crimen muy mediático, que escandalizó a la sociedad americana y que, en Indiana, se considera el peor caso de abusos de su historia. Esta película es un clarísimo dardo envenenado a la hipocresía del mundo occidental, a nuestra perfecta sociedad que se atreve a juzgar y a satanizar las morales ajenas, que vive de cara a la galería en una constante competición por ser más y mejor que el vecino y que duerme con la conciencia tranquila bajo la manta del conformismo y la ignorancia. Como alguien dijo una vez: "El mejor remedio para la conciencia es la indiferencia".
El objetivo de esta película no es ofrecer morbo a los espectadores sino mostrarles de lo que es capaz el ser humano. A pesar de que el director se ha limitado a contar la historia de lo que le pasó a esta chica de forma neutral, la película tiene tintes de durísima crítica social (que se desprende por sí sola). Es como si, mientras la vieras, alguien te estuviera diciendo: "Sí, de eso y de mucho más sois capaces los ciudadanos del mundo civilizado". La actitud de "mirar para otro lado" y "fingir que no pasa nada" queda maravillosamente retratada en esta película: el director se ha valido de escenas simplísimas pero visualmente muy efectivas para mostrarnos cómo los vecinos oyen los gritos y los berridos de Sylvia pero deciden no meterse porque no es asunto suyo y porque prefieren creer que Sylvia es la niña problemática y conflictiva que todos dicen ser, y que Gertrude tan sólo la está aleccionando. Es más fácil mirar a otro lado, teniendo el convencimiento moral de que lo que está pasando no es culpa tuya y seguir con tu vida. "Ya se apañarán", "Algo habrá hecho", "Es problema suyo" (los argumentos más típicos del lavado de conciencia).
"An american crime" reflexiona también sobre qué es lo que convierte a la gente en monstruos y cómo se propaga el mal. ¿La gente es inherentemente perversa o es algo que se desarrolla con el entorno propicio para ello? En la película vemos claramente que los hijos de Gertrude actúan por mimetismo: ven que su madre maltrata a Sylvia y ellos lo aceptan como algo normal, están creciendo bajo la influencia de una persona cruel y despiadada, que les educa con la doctrina del "jarabe de palo" y aceptan ese comportamiento como algo natural. ¿Pueden seis niños de una misma familia ser malos por naturaleza o son fruto de su entorno? Hay una escena muy significativa en la que uno de los amigos del vecindario pregunta a los hermanos si no creen que lo que hacen está mal, y una de las niñas responde: "Mamá dice que podemos". La eterna pregunta de "¿Nacemos o nos hacemos malos?". Por otra parte, todo un barrio es consciente de lo que está pasando pero nadie hace nada por ayudar a Sylvia. Es más: torturar a Sylvia se convierte en el pasatiempo de moda en el vecindario durante el tiempo que dura su cautiverio. Estamos, por tanto, ante un pueblo entero de sádicos. ¿No es raro que NADIE hiciera nada y aceptara lo que pasaba?
Lo mejor de la película
* Las interpretaciones de todos los actores y, en especial, de las dos actrices protagonistas. Ellen Paige transmite a la perfección la angustia y el miedo de su personaje (su actuación es impresionante), además de guardar un parecido físico con la verdadera Sylvia asombroso. Catherine Keener en el papel de Gertrude también está muy bien, aunque la de verdad daba un miedo atroz con sólo mirarla y Catherine, con su físico, su actuación y el enfoque que le han dado los guionistas a su personaje, hace que parezca que tiene humanidad.
* Las metáforas visuales y el simbolismo: puertas que se cierran, discursos en la iglesia que guardan relación con lo que está pasando en la casa (llevados al extremo, por supuesto), escenas en las que se ve a los vecinos mirar para otro lado (literalmente) y el contraste de un pueblo muy bonito y lleno de colorido, lleno de vecinos perfectos que sirve de escenario para uno de los crímenes más sangrientos que ha conocido América. La fotografía y puesta en escena están muy bien hechas y la recreación de los años 60 (con el estilo de la época) está muy lograda: no han recurrido al tópico de ambientar la película en un pueblo oscuro y lluvioso: brilla el sol en todo momento y todo está lleno de color, fiestas y normalidad.
* La manera en que han contado la historia: sin recrearse en los detalles morbosos y manteniéndose fieles a la historia, evitando la crueldad gratuita (en la medida de lo posible). Han evitado las escenas explícitas al máximo, mostrándolas de una forma que provoca repulsa en el espectador pero sin rozar el terreno de lo gore. La película está hecha en un estilo "Tv movie-documental-reconstrucción de los hechos" que muestra lo que pasó de forma muy imparcial: se limita a contar la historia tal como fue sin contarla de una manera tendenciosa, pero de tal manera que es imposible no reflexionar sobre lo que pasa. Es una película de terror psicológico, no una película de terror 'a secas' como ya se han hecho con un argumento parecido.
Lo peor de la película
* El final flojea un poco: el director se toma una licencia personal que, si bien no resulta ridícula, sí que le da un final muy Hollywoodiense y un poco fantasioso. No es que desluzca la película, pero sí que rompe el enfoque de narración de los hechos de forma documentada. Por así decirlo: mientras que el resto de la película nos muestra lo que pasó de manera fidedigna (información sacada de las actas del juicio a partir de las cuales el director ha intuido cómo sucedió todo), el final es muy fantasioso y narra el trágico desenlace de manera muy blanca y poética.
* Otro de los puntos negativos es que se han dejado fuera muchas cosas importantes, especialmente en lo referente a lo que sufrió Sylvia. En la película sufre (y mucho) pero teniendo en cuenta las barbaridades que le llegaron a hacer, la película llega a ser hasta suave. Evidentemente, se ha evitado el morbo al máximo (y eso es bueno, porque se trata el sufrimiento de esta chica de forma digna), pero cuando haces una película contando un drama con la finalidad de informar, tienes que contarla entera para que el mensaje que quieres transmitir (en este caso la crueldad de los hechos) llegue por entero. Además, hay otros elementos importantes que han omitido (un intento de escapar, investigación por parte de los servicios sociales, una visita de los padres, etc).
* La humanización de Gertrude. Una de las últimas escenas roza lo ridículo y esperpéntico cuando a Gertrude se le aparece una visión de Sylvia y le pide perdón. Incluso hay escenas en las que casi llegas a sentir lástima por Gertrude y la ves como una víctima que ha tenido una vida muy dura y no puede evitar ser como es; otras escenas en las que incluso se arrepiente de lo que está haciendo y limpia las heridas de Sylvia cariñosamente y se justifica con un diálogo lacrimógeno de "lo hago por mis hijos, no quiero que corran mi misma suerte". En realidad Gertrude fue un monstruo y, en la película, eso no queda lo suficientemente patente.
* El doblaje, si bien está bien hecho, le resta intensidad a las actuaciones de Ellen Paige. Habiendo visto la versión original y la doblada, los gritos de la original ponen los pelos de punta mientras que en la doblada pierden intensidad (aunque es un detalle menor sin más importancia).
¿Recomendada?
Sí, totalmente. Es una película muy bien hecha (a pesar de los inconvenientes que le he visto) que hace reflexionar sobre lo crueles y despiadados que podemos llegar a ser y muestra lo peor de la raza humana en toda su crudeza. Muestra los instintos más bajos del ser humano. La película se deja ver a pesar de lo dura que es la historia que cuenta. Está tratada de forma muy correcta y para nada morbosa: no se muestra nada explícitamente y se aguanta bien. Tiene un formato muy de TV movie que la aleja del cine comercial (que busca impresionar y atraer al audiencia con el morbo).
"An American crime" busca contar una historia y despertar la conciencia del espectador para mostrarle que, la mayoría de las veces, el horror está en la cotidianidad de cada día y mete el dedo en su ojo para recriminarle la hipocresía y la doble moral que tiene con frecuencia (manifestándose en contra de matanzas de humanos pero torturando animales por diversión, por ejemplo), además de mostrar que los espectadores pasivos son tan culpables como los autores materiales de las injusticias. Invita también a reflexionar sobre las apariencias y lo mucho que engañan (nunca sabes qué se puede esconder en el interior de un exterior perfecto). No es una película agradable de ver aunque es perfectamente soportable (si sois capaces de aguantar un informativo, podréis aguantar esto). Es una película interesante de ver y que no deja indiferente.
A modo de curiosidad
Una de las teorías que corren es que este caso fue un experimento fructuoso de la "Operación MK Ultra", un programa de investigación de la CIA que experimentaba con métodos para controlar la mente. En la película no se menciona esto de forma explícita pero sí que se sugiere (de forma sutil) que pudo haber 'algo más'. Durante toda la película se hace especial hincapié en el medicamento para el asma que tomaba Gertrude (algo que se nos muestra siempre en primerísimos planos) y en los cambios de conducta que experimentaron sus hijos y ella misma durante las semanas en las que empezó todo. En el juicio, ninguno de los implicados es capaz de explicar las razones por la cuales hicieron lo que hicieron y se ve claramente la confusión que sienten ellos mismos ante lo que han hecho. La teoría de que este caso fue fruto del proyecto MK Ultra es tan sólo eso: una teoría que corre como una leyenda urbana (el proyecto MK Ultra sí es real, pero su relación con este caso nunca ha sido probada). La realidad, probablemente, sea que fue un caso de maldad grupal (como ya ha habido muchos en la historia de la humanidad y como se producen cada día en colegios, lugares de trabajo y comunidades en las que coexisten seres humanos)
Ficha técnica
Dirección: Tommy O'Haver.
País: USA.
Año: 2007.
Duración: 98 min.
Género: Drama.
Interpretación: Catherine Keener (Gertrude Baniszewski), Ellen Page (Sylvia Likens), James Franco (Andy), Bradley Whitford (Leroy), Ari Graynor (Paula), Nick Searcy (Lester Likens), Romy Rosemont (Betty Likens), Evan Peters (Ricky Hobbs), Jeremy Sumpter (Coy Hubbard), Michael O'Keefe (reverendo Bill).
Guión: Tommy O'Haver e Irene Turner.
Producción: Henry Winterstern, Kevin Turen, Katie Roumel, Jocelyn Hayes y Christine Vachon.
Música: Alan Ari Lazar.
Fotografía: Byron Shah.
Estreno en España: 13 Junio 2008.
19:45
Éste es uno de los libros que, en caso de tener que hacer una lista de mis novelas favoritas, ocuparía sin lugar a dudas un sitio preferente. La temática de las novelas que leo suele estar (casi siempre) entre el chick-lit [novela femenina] y la novela negra. "Secretos Peligrosos" se engloba dentro del género de la novela de suspense protagonizada por mujeres en peligro; algo que, particularmente, me gusta mucho. De todas las novelas del género que he leído, ésta está sin ningún tipo de duda en lo más alto de mi escala de satisfacción. La leí hace unos tres años en la biblioteca pública de mi ciudad y me gustó tanto que decidí comprarla. La tengo en inglés (la encontré tirada de precio) y en español y en ambos idiomas me ha parecido una novela sublime. La he vuelto a leer hace poco y la he disfrutado tanto como la primera vez así que no puedo menos que recomendárosla.
Información editorial importante
Antes de empezar a hablar del libro quiero hacer una aclaración importante por si alguien decide que quiere leerlo ya que no es un libro fácil de encontrar. Esta novela fue escrita en 1993 por Joy Fielding y lleva por título original Tell me no secrets. En España se tradujo bajo el título Secretos peligrosos. Actualmente es muy difícil de encontrar en nuestro idioma ya que parece ser que está descatalogada. He estado buscando en Internet por si alguien decide comprarla y he visto que algunas librerías online la tienen en su catálogo; lo que no sé es si la tienen en stock o no.
El problema añadido con el que os encontraréis si queréis comprar este libro será que, por obra y gracia de las magníficas mentes pensantes que traducen los títulos en nuestro país, hay otra novela del año 2006 de la misma autora traducida con el mismo título (Secretos peligrosos). La novela lleva por título original "Mad River Road" y, al traducir el título a nuestro idioma, no tuvieron en cuenta que ya había una novela anterior de esa autora traducida con ese título. Así que, si vais a una librería y pedís "Secretos Peligrosos de Joy Fielding", os darán la que se corresponde a "Mad River Road" (que no es de la que yo hablo en esta opinión).
Si queréis comprar "Secretos Peligrosos (Tell me no secrets)" en inglés no tendréis ningún problema porque muchas librerías extranjeras la tienen en stock a precios muy bajos. Yo compré la versión original en Amazon y no tuve ningún problema; había muchos ejemplares disponibles y a precios muy asequibles. La versión en español la tuve que comprar por Internet a un particular y la encontré después de mucho buscar. Si queréis comprarla en español, os dejo los ISBN (lo que vendrían a ser los carnés de identidad de los libros) que se corresponden a la novela a la que yo hago referencia.
(Cuando busquéis el libro, hacedlo con alguno de los siguiente ISBN o aseguraros de que el título original es "Tell me no secrets")
Círculo de lectores: ISBN (13): 978-84-226-5017-1 - ISBN (10):84-226-5017-7
Editorial Planeta: ISBN (13): 978-84-08-01063-0 - ISBN (10):84-08-01063-8
Editorial Planeta (1997): ISBN (13): 978-84-08-01598-7 - ISBN (10):84-08-01598-2
[ Después de este inciso referente a los datos técnicos, paso a desmenuzar el libro ]
LA AUTORA Y SU ESTILO
La autora de esta novela es Joy Fielding, toda una dama de la literatura de suspense. Evidentemente, a lo largo del tiempo han ido surgiendo muchas autoras consideradas "reinas" del género y seguro que si os gusta este tipo de literatura los dos nombres que se os vendrán primero a la cabeza serán Agatha Christie y Mary Higgins Clark. Pues Joy Fielding es una digna sucesora de ambas y muchos críticos en su país ya la consideran la rival más directa de Mary Higgins Clark porque su estilo literario y narrativo sigue esquemas muy paralelos y realmente es muy fácil establecer una conexión entre ambas. Si os gusta una, probablemente también os gustará la otra. Particularmente creo que Joy Fielding es la reina del suspense anglosajón. Novelas como "Secretos peligrosos" o "¡Huye, Jane, huye!" son claros ejemplos de por qué merece ostentar este título.
Lo de escribir le viene a Joy desde la infancia ya que, siendo aún muy pequeña, escribió una historia de crímenes sangrientos que dejó preocupados a sus progenitores. Llegó al mundo literario como tantos otros autores de éxito: después de haber sido rechazada en numerosas ocasiones. Su estilo narrativo es muy fluido y muy característico: es su sello de identidad que estampa en cada una de sus novelas. Es una autora que crea personajes increíblemente reales y dotados de muchísimos matices. Cada uno de ellos tiene una personalidad muy interesante y cargada de un bagaje emocional que se transmite al lector desde el principio hasta el final. Ese es, precisamente, uno de sus puntos fuertes: la complexión de sus personajes está definida de forma muy minuciosa para que el lector tenga a su disposición toda la información necesaria de la vida de éstos.
La manera que tiene de narrar los hechos es lo que hace que sus novelas sean auténticos page turners (expresión anglosajona usada para describir los libros que se leen de un tirón). Hasta cuando narra cosas tan rutinarias y comunes como el hecho de llegar a casa, darse un baño y prepararse la cena la historia sigue siendo interesante porque lo cuenta de una manera que hace que te sumerjas de lleno en la novela. Se nota que es una autora que dedica mucho tiempo a definir y dibujar a sus personajes, que los conoce perfectamente y que los dota de una personalidad que los acerca al lector hasta quedar ambos en el mismo plano. Según la propia Joy, saca sus ideas del mundo que la rodea: para ella, cada persona que conoce es un personaje en potencia y cada lugar un posible marco para encuadrar las historias de sus libros. Su estilo narrativo hace que sus novelas se lean de una sentada y no se hagan pesadas en ningún momento.
SINOPSIS
Jess Koster es una mujer que trabaja como fiscal del distrito de Illinois, en Chicago. Es muy inteligente y tenaz, y es capaz de enfrentarse a los casos más duros sin perder nunca la serenidad y la profesionalidad. Es una joven que vive sola en su piso, con la única compañía de Fred, su canario. Acaba de superar un divorcio tormentoso y vive volcada en su trabajo, que le sirve para olvidar todo el caos que hay en su vida. Jess es una mujer muy metódica, ordenada y perfeccionista, que necesita tener el control absoluto sobre todos los aspectos de su vida. Le encanta ser independiente, no quiere atarse emocionalmente a nadie, y le gusta llevar el timón de su propia vida. Aunque, en realidad, bajo todo este control y toda esa anhelada perfección, lo cierto es que en la vida de Jess reina bastante el caos y el descontrol interior.
Vive atormentada por la culpabilidad de la misteriosa desaparición de su madre hace 8 años cuando, después de una discusión, la mujer desapareció y nunca más volvieron a saber nada de ella. Aunque el padre de Jess ('''Art Koster''') y su hermana mayor ('''Maureen Koster''') han seguido adelante con su vida, dando por hecho que su madre murió, Jess no puede olvidarla y se sigue atormentando, pensando que ella fue la causante de su desaparición. Jess sufre ataques de pánico incontrolables que empezaron, precisamente, cuando desapareció su madre. La madre de Jess nunca vio con buenos ojos el matrimonio de esta con Don, un hombre 11 años mayor que ella, también abogado, con el que se casó en su primer año en la facultad de derecho. Su madre le decía que esperara a terminar la carrera, que Don no le dejaría espacio para crecer, pero Jess hizo caso omiso y se casó con él. Aunque no pararon de hacerse daño mutuamente, después del divorcio han conseguido tener una relación cordial.
La hermana mayor de Jess, Maureen, estudió también una carrera universitaria de la que se graduó con muy buena nota. Tenía todo un futuro profesional muy prometedor por delante, pero en lugar de dedicarse a ello, dejó su profesión para casarse con Barry, con quien tiene un hijo (Tyler) y dos mellizas. Maureen vive entregada al cuidado de sus hijos y de su marido, a quien Jess no soporta, pues cree que ha anulado totalmente a su hermana convirtiéndola en la "superesposa" perfecta que vive supeditada a su marido y al cuidado de la casa. Jess no para de reprocharles a su hermana y a su cuñado, que Maureen dejara todo aquello por lo que había luchado para dedicarse en cuerpo y alma a ser el ama de casa, la madre y la esposa perfecta. De algún modo, Jess ve en Maureen todo lo que ella odia y no quiere ser. Las discusiones de Jess con Barry son constantes, lo cual hace que Jess no vaya mucho por la casa de su hermana a ver sus sobrinos, pues siempre acaba peleándose con su cuñado.
La vida de Jess se derrumba todavía más cuando le anuncian que su padre, Art Koster, ha conocido a Sherry, una mujer divorciada, madre de tres hijos ya mayores, y que ha rehecho su vida con ella. Jess siente como si su padre hubiese dado por muerta a su madre, pues Jess, en el fondo, tiene la esperanza de que su madre, algún día, volverá. Para refugiarse de todo este caos emocional, Jess vive sumida de lleno en los casos que tiene entre manos. Uno es el de la madre de familia Connie DeVuono, una mujer que fue salvajemente violada y apaleada por Rick Ferguson, que la tiene amenazada con matarla si declara contra él. Jess es la fiscal encargada de acusar a Rick e intentar que pague por lo que ha hecho, aunque no tiene pruebas fehacientes contra él. El problema es aún mayor debido a que su exmarido Don, es el abogado defensor de Rick. Ambos intentarán mantener la profesionalidad por encima de todo, pero es muy difícil hacerlo cuando hay sentimientos de por medio.
Un día, Connie DeVuono desaparece, y todos los esfuerzos de Jess se centrarán en demostrar que Rick Fergusson es su asesino. Por si fuera poco, Jess empieza a recibir inquietantes amenazas y sabe que sólo pueden venir de una persona: Rick. Jess no estará tranquila hasta meterlo entre rejas y sabe que, con un abogado tan bueno como su exmarido, no lo tendrá fácil. Mientras tanto, sumida en este caos, conoce a Adam, un chico con el que trabará amistad y del que se enamorará sin darse cuenta y sin querer aceptarlo. Las cosas se irán complicando poco a poco para Jess, que se verá envuelta en una rueda de misterios que tendrá que ir resolviendo poco a poco para hacer prevaler la justicia en los casos que defiende, para poder hacer las paces consigo misma, descubrir quién la está amenazando y, lo que es más importante, reconciliarse con su pasado y descubrir qué es lo que sucedió en realidad.
DESARROLLO DE LA HISTORIA
Gracias a un estilo narrativo muy ameno, la historia se desarrolla de manera muy fluida con una concatenación de los acontecimientos dotada de un ritmo muy ágil. Ya desde el primer momento la historia atrapa de lleno porque ya empieza con la protagonista viéndose amenazada por peligros constantes. Jess es el personaje y eje principal del libro alrededor del cual se desarrolla toda la acción y que sirve de nexo de unión con todos los demás personajes. Es un personaje muy complejo con una historia personal que justifica su manera de ser y de comportarse. El lector es partícipe de sus miedos, sentimientos y emociones en todo momento porque la narración está hecha desde una vertiente muy detallada, minuciosa y realista que da al lector la sensación de estar viendo una película. La inmersión dentro de la historia se produce ya en la primera página. Es una novela de las que enganchan y realmente arrastran al lector hacia la dimensión de papel en la que se desarrolla todo. Cada personaje está perfectamente definido y aporta su parte fundamental dentro de la historia.
Es una novela que toca varios temas a través del personaje de Jess: por un lado tenemos una historia relacionada con un sistema judicial con múltiples carencias y flaquezas del cual Jess forma parte y al cual tiene que enfrentarse. Lo interesante es ver cómo la verdad es siempre subjetiva y cómo el espejo tiene dos caras. La culpabilidad o no de Rick Ferguson (personaje al que Jess persigue judicialmente) no se nos desvela hasta el final de la novela y durante el desarrollo de ella vamos siendo testigos directos de los juicios. En ningún momento se nos decanta la balanza hacia ninguno de los dos lados: el lector va sacando sus propias conclusiones en función de los argumentos que aporta cada uno de los personajes y hay momentos en los que realmente llegas a dudar de si es culpable o no a pesar de que todo apunta que sí. Somo testigos da la desesperación de Jess por no poder aportar pruebas válidas que relacionen al acusado con los hechos acontecidos y ver cómo éste queda libre; a pesar de tener el convencimiento total de que es culpable, sabe que sin pruebas no se puede acusar a nadie. Eso es un claro reflejo de lo que pasa en la vida real y de por qué muchas veces el sistema judicial nos parece, curiosamente, injusto.
Por otro lado tenemos la vida personal de Jess: las malas relaciones con algunos miembros de su familia, la ansiedad que sufre por vivir atormentada por su pasado, la constante sensación de caos en su vida, el intento por estabilizar su vida plasmado en el perfeccionismo con el que se lo toma todo, etc. Lo que pasó con su madre no se nos desvela hasta el final de la novela: sabemos que desapareció y que Jess se siente culpable por ello (motivo por el cual no puede seguir adelante con su vida). A lo largo del libro, se nos va dejando caer información a cuenta gotas a modo de flashbacks que nos dan posibles pistas de lo que pudo haber pasado. El personaje de Jess es muy real (como todos los demás) y está muy trabajado: es a la vez una mujer frágil y llena de inseguridades pero fuerte cuando se trata de luchar por aquello en lo que cree. Su relación con Adam irá desarrollándose a lo largo de la historia a medida que ambos vayan caminando en la misma dirección. El de Adam es también un personaje muy interesante porque actúa como contrapeso de Jess: le ayuda a ver que no todo tiene porqué ser tan complicado y que tiene que dejar de atormentarse y empezar a vivir su vida.
A medida que la historia avanza, vemos cómo evolucionan los personajes y cómo de desarrolla el curso de los acontecimientos. Es una novela intrigante de principio a fin en la que la acción está muy bien repartida gracias a la distribución secuencial de los acontecimientos. En la vida de Jess, las cosas cada vez se complican más y ella se siente atrapada en una vorágine de la que no puede salir. A pesar de que Jess es el personaje principal y el hilo conductor, todos los personajes que aparecen tienen algo que aportar dentro de la historia y sirven para enriquecerla y ayudarnos a saber más cosas de Jess. La psicología del personaje de Jess es muy atractiva: es un personaje con el que es fácil identificarse y enseguida se le coge afecto, ya que realmente el lector es el único que sabe cómo se siente en todo momento, por estar viviendo la historia desde dentro y acompañar a Jess en cada momento del día. Por así decirlo, el lector lo observa todo como si fuera un personaje más que está presente en cada escena pero que es invisible, de manera que tiene información detallada y fidedigna de todo lo que pasa. Es una butaca en primera fila que permite observar todos los matices.
¿RECOMENDADA?
Sin ningún tipo de duda, SÍ. Si sois amantes del género del suspense, leed esta novela porque os gustará. Es una novela de suspense, un thriller psicológico de esos que enganchan desde las primeras líneas. Joy Fielding sabe describir como nadie cada escena que acontece en el libro con un perfeccionismo y una minuciosidad dignos de admirar. El estilo literario de la autora es excelente y adictivo, ya que sabe mantener el suspense hasta el final. Además de un argumento excelente, Joy crea personajes muy reales, creíbles, con los que los lectores pueden identificarse. Además, narra los hechos de tal forma, que lo sabes absolutamente todo sobre ellos: porqué actúan de tal forma, cuales son los motivos que los llevan a pensar de ese modo, qué sienten al enfrentarse a las situaciones, qué es lo que pasa por sus cabezas en ese momento, qué les ha motivado para estar dónde están… Al final, les acabas cogiendo cariño y parece que los conozcas de toda la vida. Ahí es donde radica el encanto del estilo literario de Joy, hace a los personajes muy cercanos, de manera que podrían ser cualquier conocido, cualquier vecino o incluso tú mismo.
El libro se lee de un tirón. Es de esos libros adictivos que, una vez empiezas, no podrás dejar. Personalmente me recordó a esas películas de suspense que emiten los sábados por la tarde en televisión. Si os gustan las novelas de suspense, ésta os gustará. Y, si no os gustan, dadle una oportunidad igualmente porque merece la pena. Joy Fielding recupera el género de las mujeres en peligro que tienen que hacer frente a una situación profesional complicada al tiempo que luchan para superar sus problemas personales. El tiempo de la historia está enmarcado dentro de la época navideña, así que es ideal para estas fiestas. Si os gusta Mary Higgins Clark (considerada una de las reinas del suspense), es casi seguro que Joy Fielding también os gustará (a mí me gusta más Joy que Mary). Es una autora que siempre borda sus novelas y sólo me ha decepcionado en una ocasión ("La última pieza", novela de Joy totalmente omitible). Si tenéis que hacer algún regalo a alguien que le guste leer este tipo de libros, con éste acertaréis seguro. Yo lo recomiendo al 100% a todos los amantes del suspense.
DATOS EDITORIALES
(Las ediciones que yo tengo son las siguientes):
Título: Secretos peligrosos
Autor: Fielding, Joy
Lengua: publicación: Castellano traducida del Inglés
Editorial: Círculo de Lectores, S.A. , 12/1994
Páginas: 384
ISBN: 978-84-226-5017-1
Título: Tell me no secrets
Autor: Fielding, Joy
Idioma: inglés
Editorial: Avon Books
Páginas: 404
ISBN: 978-0-380-72122-1

Esta película me la recomendó una amiga, según ella es buenísima y te deja pegado a la silla, sobre todo de la mitad hacia delante, cuando hay un giro sorprendente. Como digo, esta es su opinión. A mi me ha parecido pasable, entretenida para un rato pero nada del otro mundo, más que nada porque hay mucho topicazo, algo de intriga un tanto predecible, interpretaciones regulares, etc. Menos mal que hay alguna sorpresa en el argumento que nos deja con ganas de verla hasta el final.
== Ficha técnica ==
De labutaca.net
Dirección y guión: Joby Harold.
País: USA.
Año: 2007.
Duración: 84 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Hayden Christensen (Clay Beresford), Jessica Alba (Sam Lockwood), Lena Olin (Lilith Beresford), Terrence Howard (Dr. Jack Harper), Christopher McDonald (Larry Lupin), Fisher Stevens (Dr. Puttnam), Sam Robards (Clayton Beresford), Arliss Howard (Dr. Jonathan Neyer), Georgina Chapman (Penny Carver).
Producción: Joana Vicente, Jason Kliot, John Penotti y Fisher Stevens.
Música: Samuel Sim.
Fotografía: Russell Carpenter.
Montaje: Craig McKay.
Diseño de producción: Dina Goldman.
Vestuario: Cynthia Flynt.
Estreno en USA: 30 Noviembre 2007.
Estreno en España: 28 Marzo 2008.
== Sinopsis, que no destripe ==
El doctor Harper está en su despacho en el hospital recordando los últimos minutos de la vida de su amigo y paciente Clay Beresford, que acaba de morir en quirófano. No sabemos quién es Clay ni el motivo de su muerte. A continuación conocemos a Clay, un joven millonario enamorado de una chica, Sam, de, digamos, posición social inferior a la suya. Clay vive con su madre y se encarga de la empresa fundada por su padre difunto. Tiene una enfermedad de corazón por la que espera un trasplante y en una de sus crisis conoce al doctor Harper, al que le une una buena amistad. Sam presiona a Clay para que dejen de mantener en secreto su relación y finalmente Clay da el paso y se lo confiesa a su protectora madre. Imaginaos el panorama, la madre pone el grito en el cielo, ya que Sam es su ayudante personal. Sam y Clay deciden casarse en secreto esa misma noche y cuando parece que su felicidad es plena aparece un donante para Clay. Hasta aquí puedo contar.
== ¡Me mantuve despierta! ==
Lo que os he contado ocurre en la primera mitad de la película, unos minutos bastante tediosos sin mucho atractivo, una historia un tanto lineal y muy predecible y llena de tópicos, chico rico se enamora de la modesta ayudante de su madre y mantienen en secreto su relación para no enojar a la protectora y clasista madre. La pobre señora Beresford queda en muy mal lugar, parece clasista y da la sensación de que quiere controlar en extremo la vida de su hijo.
Menos mal que en la noche de bodas suena el busca del Clay y empieza lo interesante de la película, si seguimos un minuto más con la historia pastelosa de Clay y Sam me vence el sueño.
Supongo que ya sabréis, porque la película no es de ayer, que la historia se basa en unos datos (no sé si son reales) que salen al principio de la película y que dicen que, en un porcentaje de operaciones con anestesia general, ésta falla y el paciente, a pesar de parecer dormido, siente y escucha todo lo que sucede a su alrededor. Pues esto es lo que le pasa a Clay.
La verdad es que es la parte más chunga de la película porque no puedes evitar verte en su situación, sobre todo para los que alguna vez hemos pasado por quirófano y por una operación con anestesia general. Pero una vez pasado el susto el resto de la película es bastante normalita, tirando a regular.
Se tejerá en torno a una intriga médica y económica que se descubre al poco rato de empezar la acción, por lo que al final sólo esperas saber si se resuelve positiva o negativamente para el protagonista, ya que en la intriga no hay ningún giro argumental que te sorprenda con un final explosivo o impactante. No, la sorpresa viene a media película, en una especie de clímax que marca el declive de la historia. Empieza regular, se pone interesante, llega el clímax y vuelve a ser regular. Y no puedo contaros mucho más sin destriparla, pero no lo pretendo oye, que un buen rato en una tarde lluviosa de domingo sí que os puede hacer pasar, cosas peores hemos visto.
Decía que las interpretaciones son regulares, quizás es que no me gustan mucho los actores, qué le voy a hacer. A Hayden Christensen (Clay) lo tengo encasillado, para mi es y será siempre Anakin Skywalker y es que no me lo imagino en ningún otro papel. He de decir que aquí sale bastante feucho por lo que un poco sí que te olvidas de Anakin, pero no del todo. Me parece un chico bastante plano y no me da ni un poco de pena su personaje, cuando debería darla, por lo que le pasa, por su carácter de chico inocente al que engañan peor que a un niño y que al final tiene que dar la razón a su madre, que para algo las madres sabemos chino mandarino.
Jessica Alba (Sam) me parece todo labios, monísima y melosa pero regular como actriz. Es otra que no me va nada. Resulta muy poco creíble en toda la película y algunas de las “sorpresas” de la película quedan deslucidas porque algo se intuye en su interpretación. En la parte final es bastante patética pero aquí no quiero entrar mucho para no estropeársela a quien no la haya visto. Digamos que resulta tener muy mala leche la chica y no le pega nada.
Quizás la que más me ha gustado, a pesar de que no me sonaba mucho esta mujer, es Lena Olin (Lilith Beresford), la madre amantísima, y es gracias a ella tuve mi momento de “anda, menuda sorpresa” casi al final de la película. No es que se produzca un giro que haga de la película una maravilla pero le da un toque final interesante y además lo hace bastante bien.
Y poco más tengo que decir ya que la banda sonora ni fu ni fa, es que no me acuerdo de ninguna canción y eso que la vi anoche. En el aspecto mas, llamémoslo estético de la película, me dejó un poco descolocada un recurso que utilizan para simbolizar que la vida de Clay se va marchitando, mediante luces, lámparas, fuego de chimenea, etc. que se va apagando. Me pareció malo malísimo, tipo fundido en negro tras el beso en las películas en blanco y negro. Digo yo que el espectador actual ya sabe más o menos a qué atenerse y no necesita de esos simbolismos tan trasnochados. Es que se moría el chico y a mi me daba la risa con la escenita, que si se apaga la lámpara, que si me echo en la cama como un niño pequeño y se apaga otra luz... ufff, me sentía como un niño al que le están explicando: ahora se va a morir, pero no te preocupes porque es como un sueño, no le duele (anda que no)... Mal, mal, rematadamente mal.
Por ser justa diré que me gustó otro recurso que al parecer se ha puesto de moda últimamente, que es contar la historia desde el punto de vista de varios de los protagonistas, de modo sucesivo, con lo que vemos lo que interpreta cada uno y el nuevo giro que la historia toma con cada visión. A mi, en esta ocasión, me ha gustado porque nos da pistas sobre los personajes, además de sobre la historia, que no quedan excesivamente dibujados de otra manera. Con esta forma de narrar, como digo, contribuyen a que conozcamos mejor a los protagonistas y, en algunos casos, a descubrirnos nuevas facetas de ellos.
Termino recomendándola siempre que no paguéis mucho por verla, si lo hacéis igual os da la sensación de que os han estafado. La historia no es mala e incluso puede resultar muy intrigante, pero tiene detalles que hacen que le quite la cuarta estrella, especialmente las interpretaciones y algunos tópicos.
Meredith Grey es la hija de Ellis Grey, una reputada médico del Seatle Grace Hospital que sufre de un alzheimer precoz. Ella va a comenzar su residencia en el mismo hospital en el que su madre ejerció toda su vida y se enfrenta a los mismos miedos que tenemos que superar todos cuando vamos por primera vez a trabajar... ¿seré capaz de aplicar lo que conozco tan bien en la teoría?. A eso se suma que el doctor Webber, director de cirugía, es "íntimo" amigo de su madre.
La noche de antes de empezar a trabajar conoce un maromo y como la buena mujer es un poco ligera de cascos, o desinhibida tal vez, acaba en la cama con él... resulta que el señor es el Doctor Derek Sheppard, uno de sus jefes y comienza con él una difícil historia de amor, complicada con el hecho de que el resulta estar casado, aunque separado de su mujer (no divorciado). La esposa del Dr. Sheppard es también médico y acabará recalando en el hospital también.
Su jefa directa es la Dra. Miranda Bailey, conocida como "la nazi" porque tiene mal carácter y es estricta... sin embargo con el paso de los episodios se revelará como una mujer con un impresionante carisma y hasta acaba cayéndote bien. A su jefa la comparte con otros 4 internos más, la Dra. Christina Yang, coreana y altamente competitiva, que como Meredith acabará enamorada del Dr. Preston Berk, otro de sus jefes; el Dr. George O'Malley, que es como un osito de peluche que dan ganas de adoptar y que está al principio secretamente enamorado de Meredith; la Dra. Izzie Stevens, una chica guapísima que se costeó los estudios de medicina posando como modelo de ropa interior; y el Dr. Alex Karev, que al principio parece ser un estúpido prepotente, pero que al final consigue hacerse un hueco entre los internos.
Las historias que nos cuentan son las propias de un hospital aderezadas con el hilo argumental de las historias personales de los médicos del hospital y sus vidas privadas... que si tenemos en cuenta que pasan del orden de 16 horas diarias en el hospital, atañen tanto a la vida profesional como a la personal.
******PERSONAJES: LOS INTERNOS******
MEREDITH GREY (Ellen Pompeo): es la protagonista de la serie, y de la que ésta toma el título. Es un juego de palabras, porque Grey es su apellido y así mismo "Anatomía de Grey" es el libro con el que los estudiantes de medicina americanos estudian esta asignatura. Es la protagonista... a mi pesar, porque con diferencia es la que menos atractiva como personaje me resulta. Es que es taaaaaaaaan lacia.... es un poco pendón, pero muy muy muy lacia, como sin espíritu. Vamos, que le daba yo dos meneos!!! Por otro lado su físico también es lacio (delgadurria y con ojos de gatito abandonado) y se le notan los añitos (este año cumple los 38, así que debió repetir unas cuantas veces los cursos de medicina).
CHRISTINA YANG (Sandra Oh): es la mejor de su promoción y es una chica extremadamente competitiva. Quiere ser la mejor, a toda costa, dejar sus sentimientos a un lado y ser médico... pero como se cruza Berk en su camino, pues se debate entre pasión y devoción. A la actriz que la interpreta la conocíamos de Bajo el sol de la Toscana y de Entre copas, de Alexander Payne, a la sazón su ex-marido. Esta los 30 tampoco los cumple... tiene 36, otra repetidora.
GEORGE O'MALLEY (T.R. Knight): George entró en el programa por los pelos y es una buena persona ante todo. Se esfuerza mucho porque en su familia nadie tiene estudios y él quiere demostrar muchas cosas. Sin embargo, su indecisión en todos los sentidos y su timidez le juegan malas pasadas. Está enamorado de Meredith, por despecho se lía con la enfermera Olivia y por último (hasta el momento) tiene una historia muy bonita con la Dra. Callie Torres (Sara Ramírez), una mujerona especialista en arreglar huesos, de gran tamaño y gran corazón. Particularmente este personaje me encanta porque sabe ser dura y frágil al mismo tiempo, y tiene mucha iniciativa y fortaleza, conjugado con mucho miedo a enamorarse.
IZZIE STEVENS (Katherine Heigl): Izzie es guapa y lo sabe, y eso corre en su contra la mayoría de las veces porque pocos ven más allá de su cuerpazo y su cara bonita. Sin embargo es una médico excepcional, que se preocupa como la que más y que quizás su punto débil (como se demostrará en la segunda temporada con Denny Duquette), sea su excesiva empatía con los pacientes. Esto le hará cruzar a veces la raya que separa al médico del paciente, con nefastas consecuencias para ella. Es una de las que más me gusta a mí porque es tan optimista, tan buena persona, que es complicado que a alguien le pueda caer mal.
ALEX KAREV (Justin Chambers): este chico es tan prepotente que de primeras consigue granjearse la enemistad de todos sus compañeros. Nadie le soporta... y sin embargo, no es el diablo tan fiero como lo pintan y demostrará tener mucho más corazón del que aparenta.
******PERSONAJES: LOS MÉDICOS TITULARES******
MIRANDA BAILEY (Chandra Wilson): es bajita, pequeña, negra y con bastante mala leche. Desde el principio intentará marcar una distancia entre ella y sus alumnos... pero Miranda es mucho mejor de lo que parece, y con motivo de su embarazo sacará a la luz su lado más amable. Personalmente, adoro a esta mujer, porque consigue que del miedo sus alumnos pasen al respeto total y se alineen con ella.
RICHARD WEBBER (James Pickens Jr.): es el director, el "jefe".. un obseso por el trabajo, lo que le hace tener muchos problemas en su matrimonio... aunque no sólo por eso.
PRESTON BERK (Isaiah Washington): Está especializado en cirugía torácica y es uno de los adjuntos de cirugía. Cae muy bien entre los alumnos y se enamorará de Christina locamente, pese a las diferencias entre ambos. Ambos adoran su trabajo, pero él es ordenado, metódico y tiene una fuerte escala de valores y ella es una obsesa de la cirugía y una desordenada de marca mayor... su casa parece la mía!
DEREK SHEPPARD (Patrick Dempsey): Es el otro adjunto de la serie, especializado en neurocirugía. Contra su voluntad se enamora de Meredith, lo que le acarreará muchos problemas porque como he dicho, está todavía casado aunque separado y su mujer no es precisamente una mosquita muerta...
ADDISON MONTGOMERY SHEPPARD (Kate Walsh): Su irrupción se produce de manera espectacular en el final de la primera temporada de la serie. Es una tocoginecóloga estupenda, de muchísimo prestigio y va al Seatle Grace a intentar salvar lo que queda de su matrimonio... es consciente del "pastel" que se le viene encima y aunque todos se esfuerzan por odiarla, lo cierto es que es tan maja y tan profesional que al final resulta difícil, hasta para Meredith. Adoro este personaje... de hecho no debo ser la única puesto que se prepara un spin off de la serie con ella de protagonista.
******CURIOSIDADES******
La música es parte importante de la serie; de hecho en todos los episodios el título se refiere a una canción que hace alusión al tema. Muchas son de los Beatles y Rem.La sintonía de la serie es del grupo Psapp, y muchas de las canciones que suenan son de ellos.
Cuando se hizo el casting, no se tuvo en cuenta cuestiones como la raza o el sexo, sino quien era el más adecuado para el papel. Así, de los cinco médicos titulares, incluído el jefe, tres son negros, Christina es coreana y su novio es de color. Es una de las series más equilibradas al respecto que conozco.Christina Ricci apareció en dos capítulos. Chris O'Donnell también estuvo en varios haciendo de noviete de Meredith Grey.
Kate Walsh y Sandra Oh coincidieron en Bajo el sol de la toscana. Eran una pareja de lesbianas amigas de la protagonista. Kate dejaba a Sandra cuando esta estaba embarazada.
******CUESTIONES TÉCNICAS******
Creadora: Shonda Rhimes. En su haber hasta Anatomía de Grey no tenía ningún título importante.Duración de cada capítulo: 40 minutos (como todas las series dramáticas americanas, por otro lado)
Temporadas:-Primera (2005): 9 episodios-Segunda (2006): 27 episodios-Tercera (en grabación): de momento 18 episodios, pero siguen en ello.
En España se está emitiendo la tercera, así que vamos con unos pocos episodios de retraso nada más respecto a EE.UU.
******EDICIÓN EN DVD******
Están editadas la primera y segunda temporadas, por Buenavista Home Entertainment. La primera se vende en una única caja con dos dvds. Tiene 4 extras (a mí es que me gustan mucho):- Como se hizo Anatomía de Grey- Anatomía del episodio piloto- Diseccionando Anatomía de Grey, escenas inéditas- Título alternativo de la serie (v.o.)
Todos los extras salvo el último se presentan con subtitulos. El que más merece la pena es el primero, porque revelan muchas curiosidades sobre los rodajes y la gestación de la serie. Está muy bien. El segundo está también bien porque es el episodio piloto tal cual se hizo, antes de retocarlo, aunque es más aburrido de ver. Los otros dos, son cortitos y me dicen menos.Precio: 21,95 (en el corte inglés, seguramente estará más barato, creo que en la Fnac me costó 19,95)
La segunda temporada se vende en dos packs separados con cuatro cds cada uno. Es un poco timo, porque suena a que lo han hecho para sacarte más pasta. Te emocionas cuando ves lo que vale (24,95) , pero claro, no resulta tan barato cuando tienes que comprar los dos. Cada pack tiene sus propios extras:
Pack 1: creando niebla rosa, escenas eliminadas y anatomía de grey en el Show de Jimmy KimmelPack 2: Los doctores están aquí (el dr. Karev y la Dra. Sheppard contestan a preguntas de los fans) , Tour por el Seatle Grace Hospital (en el que te muestran los sets de rodaje, está muy bien), la cara más dulce de la Dra. Bailey y escenas eliminadas
******HOUSE VS ANATOMÍA DE GREY******
Yo me declaro más fan de Grey que de House. No porque esté último no me guste puesto que todos los martes ahí estoy al pie del cañón para verlo, sino porque Grey me cansa menos.
A mí personalmente me parece injusto comparar las dos series porque no veo que tengan mucho que ver aparte de que ambas se desarrollan en un hospital. Grey es una serie sobre sentimientos y las vidas de unas personas, que casualmente trabajan en un hospital y que atienden a casos médicos, mientras que House es una serie de detectives en la que casualmente se tocan aspectos de su vida privada. Así que no es lo mismo.House es más carismático en sí mismo; Grey es más bien una serie coral, narrada en voz en off. A House se le mueren poquitos; en Grey la muerte está a la vuelta de la esquina... en este sentido me parece más realista.
Si tuviera que escoger, me quedo con Grey porque me cansa menos. House está llegando a un punto que me aburre, cosa que con Grey no me pasa. Estoy deseando que llegue el siguiente capítulo para ver qué pasa... House es más inconexo, la historia personal es mucho más secundaria y se puede ver un capítulo sin haber visto el anterior necesariamente. Mejor si lo has hecho, pero sobrevivirás.En todo caso no tengo que elegir así que
VIVA LA BIGAMIA!Un saludo

Hace falta ser gafe... menos mal que ha sido poco el gafe, que sino... Resulta que esta tarde he pasado por el videoclub, hacía siglos que no entraba, pero hoy estaba con el día cinéfilo y me apetecía ver algo. Como en televisión la oferta no me suele atraer mucho pues decidí alquilar una película. Bien, entro, me paseo por las estanterías y veo una película que me llamó la atención cuando se estrenó en 2006 (iba a decir el año pasado, pero ya no). Así que la cojo, me voy a mi casa y después de cenar, cuando me voy a sentar a verla me llama mi marido desde el salón y me dice... “Mira, está en la tele la película que has cogido”. Tócate... los pies. Resulta que he alquilado la película que han echado esta noche en TVE2, sí Un franco 14 pesetas.
Sinopsis
Años 60 en España; Marcos y Martín trabajan en la factoría de Pegaso en Madrid, pero debido a la crisis económica del país Martín es despedido. Al poco tiempo Marcos se va de la empresa y juntos deciden emigrar a Suiza, atraídos por todo lo que se cuenta sobre este país. Tras un viaje fatigoso llegan a Uzwil, una pequeña localidad al norte de Suiza donde son acogidos calurosamente por sus habitantes. Pasarán un año trabajando como mecánicos-fresadores y viviendo como solteros. Posteriormente serán la mujer de Martín, Pilar, y su hijo, Pablo, los que lleguen a Uzwil, seguidos poco después por la novia de Marcos. Tras unos años en Suiza, donde sus vidas dan un giro de 180º, llegará el momento de volver a España.
El argumento es muy simple, la llegada a Suiza de los dos españoles, la posterior venida de sus familias y finalmente el regreso a España de Martín y su familia, que resultará más duro de lo que pensaban.
Ficha técnica
De labutaca.net
Dirección: Carlos Iglesias.
País: España.
Año: 2006.
Duración: 105 min.
Género: Drama, comedia.
Interpretación: Carlos Iglesias (Martín), Javier Gutiérrez (Marcos), Nieve de Medina (Pilar), Isabel Blanco (Hanna), Iván Martín (Pablito), Tim Frederik (Pablo), Eloísa Vargas (Luisa), Aldo Sebastianelli (Tonino), Ángela del Salto (Carmen).
Guión: Carlos Iglesias; en colaboración con Central de Guiones.
Producción: José Manuel Lorenzo, Eduardo Campoy y Susana Maceiras.
Música: Mario de Benito.
Fotografía: Tote Trenas.
Montaje: Luisma del Valle.
Dirección artística: Enrique Fayanás.
Vestuario: José M. de Cossío y Puy Uche.
Estreno en España: 5 Mayo 2006.
Lo que me ha transmitido la película
Lo que destaca no es la línea argumental sino las ideas que se quieren transmitir. En primer lugar nos habla de un homenaje a los emigrantes, tanto a los que fueron como a los que son ahora. La película es casi autobiográfica, Carlos Iglesias es Pablo y Martín es su padre, el que emigró en los 60 a Suiza, y es su claro homenaje a su familia.
Pero también es el homenaje a los emigrantes de ahora, a los africanos, sudamericanos, asiáticos, y europeos del este que llegan ahora a España. Esto queda patente en los títulos finales, en la frase de dedicatoria y en las fotografías actuales de emigrantes de hoy con las de los emigrantes de entonces.
Me acabo de dar cuenta de que en el catálogo de ciao está incluída en el apartado de comedia... ¿?¿?¿?¿? Vale, alguna sonrisa se te escapa (por ejemplo con la escena del papel higiénico), sobre todo al principio, pero yo creo que de comedia no tiene nada. Me recuerda un poco en su temática y en el modo de contar las cosas a Los lunes al sol, en la que hay varios puntos un tanto graciosos que pueden arrancarte una sonrisa, pero cuyo tema es de todo menos comedia.
Hay mucho trasfondo en la película, la crisis en la que está inmersa España en esos años, económica, pero también social y cultural, la añoranza de la tierra, el deseo de estar junto a los tuyos, la desprotección de la clase media en la España de los sesenta, el deseo de libertad de la mujer (léase casa propia, vida propia), los fallos en la educación, la vida casi mísera que muchos españoles llevan en la época, los estereotipos; y todo ello contrapuesto a lo que viven en Suiza, apertura cultural, social, alto nivel de vida, calidad de vida, de educación, la acogida al extranjero que llega para trabajar...
A pesar de que no parece una película rodada con grandes medios logra transmitir mucho y de una manera atrayente. Antes la comparaba con Los lunes al sol pero en el estilo narrativo me ha gusta más Un franco catorce pesetas. A pesar de la poca acción del argumento, me ha resultado una película fácil de ver, de narración ágil, cosa que no me pasó con Los lunes, que en algunos momentos se me hizo algo pesada.
Es una película llena de ternura, con pocas escenas duras, a pesar de la dureza de las condiciones de vida en España en la época. A mi me gusta esa ternura que transmiten el niño, Pablo, inocente y feliz en Suiza, perdido y asustado en España, o Hannah, enamorada e impotente ante la llegada de Pilar. Y el contrapunto de la amargura de los países de los que emigran los protagonistas o sus compañeros: el accidente del padre de Pilar, el sótano donde malviven Martín y su familia en España, la brutalidad de los críos maltratando a un perro callejero, la suciedad de la ciudad, la crueldad de los educadores, la historia del coche de Tonino, el emigrante que roba porque “nunca había visto tantas cosas juntas”, etc.
Todos estos contrapuntos los tienen bien claros los protagonistas, pero aún así la añoranza de la tierra es mucha, el deseo de volver a las raíces, a la familia, puede con sus ganas de quedarse en Suiza. Y en España el futuro es incierto, nada parece ser como debería y la idea de regresar a Suiza ronda continuamente la cabeza. El final quedará abierto, tanto a la vida del emigrante como a la imaginación del espectador.
Además de todo esto me ha encantado la fotografía, el contraste entre las montañas alpinas, tan verdes, tan frescas, los pueblos de los cantones, como de postal, medio desiertos y casi perfectos, y la ciudad española, Madrid, sus barriadas tristes y frías, sucias y llenas de vida, aunque esa vida sea casi penosa.
De los actores no puedo decir mucho, no soy muy ducha en esto del cine y creo que todos están bien en su papel. Quizás me ha costado un poco al principio no pensar en la serie esa de los chapuzas que hacía Carlos Iglesias... pero pronto se me ha ido de la cabeza. A alguno de los actores lo he visto en alguna película o serie (creo que Marcos, Javier Gutiérrez, aparece en los Serrano) pero su interpretación es lo suficientemente buena para no asociarlos a otros papeles por los que pueden ser más conocidos.
Os animo a verla si aún no lo habéis hecho.
