Contador de visitas

Mostrando entradas con la etiqueta románticas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta románticas. Mostrar todas las entradas

Las chicas de septiembre - Maureen Lee


Supe de este libro por Laky y me entraron unas ganas locas de comprarlo. La primera razón, la objetiva, es que la trama que en su escrito describía me resultó sumamente interesante. Creí que un libro de ese estilo se adaptaba bien a mis gustos. Y por otro lado estaba una cuestión completamente subjetiva. Me encantó el título. Mi hija nació en el mes del título y llevo dos años en un foro en el que somos "las mamis de septiembre". Mamis, chicas, chicas, mamis, lo mismo daba. Me hacía ilusión leer un libro con ese título, para qué os voy a engañar. Así que cuando fui al asalto a la librería a surtirme y lo vi, ahí, llamándome, no pude evitarlo y me lo traje conmigo.
Me ha gustado bastante. No creo que pase a la historia como el mejor libro del planeta, pero tampoco importa demasiado. Resulta muy entretenido, la historia es de las que te impulsan a ir pasando una página tras otra. No le aplicaría el término de "page turner" porque me parecen palabras mayores pero sí que está lo suficientemente bien construida la historia como para que te apetezca saber más.

Argumento

Los Caffrey abandonan Irlanda con la esperanza de una vida mejor en Liverpool. El padre, Colm, ha ganado bastante dinero en una apuesta y ha enviado el dinero a Inglaterra, a su hermano Paddy para que se haga con una casa antes de su llegada. Pero cuando su barco atraca en el puerto de Liverpool, Paddy no aparece y los Caffrey se ven en la calle, con el añadido de que Brenna, la mujer de Colm está a punto de dar a luz. Y efectivamente se pone de parto, estando en plena calle. Nancy, el ama de llaves de los Allardyce, una rica familia, se apiada de ella y Brenna acaba dando a luz en la casa, mientras Eleanor, la señora de la casa está haciendo lo propio en el piso de arriba.
De estos dos alumbramientos nacerán dos niñas, Cara, la hija de los Colm y Sybil, la de los Allardyce, sumamente distintas pero cuyos destinos están irremisiblemente ligados.

Sí, lo sé, contado así suena a culebrón de los buenos y a una reedición de Arriba y Abajo, pero nada más lejos de la realidad. En realidad, la estancia de los Caffrey en la casa de los Allardyce será muy breve, puesto que después de malvivir en una casucha de mala muerte, al final resultará que Paddy no había huido con el dinero sino que le habían matado cuando acababa de conseguir una casa bastante aparente en la que recalarán los Colm.

Personajes

Los Caffrey

Brenna Caffrey: es la matriarca, una mujer con mucho coraje y fortaleza. Pero al mismo tiempo, es una mujer bastante testaruda. Es curioso, porque hay momentos en los que parece muy cercana a sus hijos y por otro lado hay otros en los que parece que sus hijos le tienen miedo porque tiene un fuerte carácter.

Colm Caffrey: es el patriarca de la familia. Es quizás al que menos se le llega a conocer en el libro de todos. Pero es que es un libro en el que el peso de las mujeres supera con creces al de los hombres.

Tyrone y Fergus Caffrey: Tyrone es el hermano mayor, que acabará casado muy joven. Fergus por el contrario protagonizará una historia bastante interesante con Anthony el hijo de los Allardyce.

Los Allardyce

Eleanor Allardyce: Marcus se casó con ella por su dinero y es profundamente infeliz. Igual que su hija está, lo quiera o no, ligada a Cara, ella así mismo no puede inhibirse del lazo que la ata a Brenna Caffrey. La relación de ambas variará mucho a lo largo de la novela, puesto que comienzan por no soportarse mutuamente, y esto necesariamente habrá de cambiar.

Marcus Allardyce: en la novela tienes la sensación de no terminar de conocerlo muy bien. Al principio resulta tremendamente odioso, pero sin embargo, esto cambia. Y pese a todo, nunca terminas de fiarte de él.

Anthony Allardyce: el hermano mayor de Sybil. Al principio piensan que es retrasado pero será Fergus el que con su amistad descubra la verdadera naturaleza de su problema. Es con diferencia la historia que peor regusto de boca te deja porque permanece en cierto modo inacabada... me hubiese gustado que se prolongara más.

Las chicas de septiembre

Cara y Sybil son la cara y la cruz. A Cara todo el mundo la quiere, pero Sybil por el contrario hace honor a su nombre y resulta bastante sibilina… Es una persona bastante complicada, fruto de la educación que ha tenido, con todo al alcance de su mano. Cara y Sybil se conocen desde crías, y sin embargo, apenas "se conocen" de verdad. A lo largo de toda la novela irán coincidiendo en múltiples escenarios y sin embargo nunca terminan de congeniar. Más por parte de Sybil que por Cara, todo hay que decirlo.

El nexo de unión

Nancy es la argamasa que une a todos los personajes. A pesar de que es sólo el ama de llaves y esto podría suponer una barrera sobre todo con los Allardyce, no lo es. Para Eleanor es su cómplice, para Sybil la madre que no tuvo y en cierto modo para Marcus hace de madre, papel que se repite con Cara. Brenna se apoya en ella constantemente, como hacen todos. Nancy es una persona tremendamente empática, resolutiva, compasiva y siempre está dispuesta a servir de apoyo a quien se lo pida.
Es por esto que es Nancy casi la protagonista del libro, por las conexiones que tiene con todo el mundo y por su presencia callada a lo largo de todas las páginas. Es, con diferencia el personaje más interesante, a mi modo de ver.


Impresiones

"Las chicas de septiembre" es en realidad un libro-saga familiar. A mí me suelen gustar mucho este tipo de libros porque me encanta conocer los contextos de la gente y no hay forma mejor que acercarnos a todas las personas de su círculo. Así, para comprender a Sybil y a Cara, las chicas de septiembre es muy interesante saber cómo son aquellos que les rodean.
Una de las cosas más llamativas es la ambientación. No creo que sea una novela de guerra, pese a que tiene mucho peso en la trama la Segunda Guerra Mundial porque sólo es el telón sobre el que se desarrolla la vida de los personajes. Evidentemente les toca, obviamente les influye, pero no tiene importancia tanto lo que pasó como el modo en que les influyó.

A pesar de la profusión de personajes, lo cierto es que no es en absoluto difícil de seguir. No son necesarios árboles genealógicos ni cosas similares puesto que todo se desarrolla en círculos concéntricos. Tampoco esto supone una merma en la calidad de las descripciones de los personajes. A lo largo de la novela nos acercaremos a casi todos, pudiendo conocerles con bastante detalle. Eso resulta fundamental puesto que no hay cosa más odiosa que tener un personaje principal descrito con todo lujo de detalles y por el contrario unos secundarios muy difusos. En realidad la novela se llama las chicas de septiembre, haciéndonos suponer que el peso de Cara y Sybil va a ser mayor que el del resto. Pero nada más lejos de la realidad. Es más bien una novela coral, en la que el peso se reparte.

Es una novela bastante interesante. Tiende más bien al drama, e incluso hay momentos de la novela bastante duros. Sin embargo, no es un dramón, género que no soporto. Se lee muy bien, resulta bastante fluida (aunque quizás hay veces que resulta un pelín pesada… son pocos, pero existen), e interesa.

Creo que es una buena opción para quien guste de este tipo de novelas. Le falta "algo" para ser redonda, pero es un buen libro no obstante.

Ficha técnica

Título: Las chicas de septiembre
Título original: The september girl
Autora: Maureen Lee
Editorial: Maeva, bolsillo
Precio: 11 euros
Páginas: 535

27 vestidos


Con bastante frecuencia me suelo reunir con una amiga a ver el Hola. Una de nuestras coñas privadas es que las famosas con poco que hacer cuando se las quieren dar de super ocupadas y estudiosas en las entrevistas que dan dicen que a partir de ese momento van a diseñar y lanzar su propia colección. Si han de estudiar algo, siempre es lo mismo, gemología. No dudo que haya personas que lo hagan porque de verdad les gusta, pero normalmente cuando alguien en las revistas estudia gemología suele ser porque es una completa nulidad para cualquier otra cosa, le sale el dinero por las orejas y lo hace para hacer como que hace algo.

Os cuento esto porque hasta este topicazo sale en la película. Hay un momento en que una dice que se ha puesto a diseñar y tal y alguien saltó como un resorte para descojone general ¡¡¡¡gemología!!!. Es nuestra broma privada.

Hacía mucho tiempo que queríamos ver esta película. Había leído muchas críticas por aquí diciendo que era mala a rabiar y pese a todo quería verla. Llamadme masoquista. Lo peor (o lo mejor, según se mire) es que mis amigas también, así que ayer, aprovechando que estoy de rodríguez en casa, nos montamos una sesión. No creáis que fue sencillo… SIEMPRE estaba alquilada.

27 vestidos es la película perfecta para ver con las amigas. Vale, es la película más previsible del planeta pero cuando nos juntamos a disfrutar de una sesión de cine no esperamos encontrarnos con una película que haga historia. Básicamente pedimos algo que nos entretenga, que nos arranque alguna sonrisa y que nos permita confraternizar. Bajo esas premisas, 27 vestidos es más que adecuada. Es una comedia ligera, previsible y que sigue un guión visto mil y una veces.

¿Y qué?

No hay cosa que más me fastidie que ver una comedia que luego resulta que no lo es, de esas que intentan innovar para tratar de salirse del corsé manido y precisamente por intentar hacerlo la cagan. Llamadme conformista, vale, pero cuando veo una película de estas espero que todo se desarrolle según lo previsto y que la “prota” acabe con el tío bueno al que al principio no puede ni ver pero que luego se descubre que tiene corazón. Es más, si no es así, hasta me cabreo.

Quizás el adjetivo que defina mejor a 27 vestidos es PREVISIBLE. Una de las que estábamos había visto ya la película, pero como de lo que se trataba era de pasar un rato con las amigas no le importó volver a verla de nuevo. A modo de juego, tratábamos de adivinar qué era lo que iba a suceder en la escena siguiente. Bueno, pues bien, os diré que me puedo ganar la vida perfectamente como guionista de Jolibud. Creo que no fallé ni una. Punto por punto iba adelantándome a lo que iba a suceder a continuación.

Sé que para algunos esto es un auténtico horror. Para mí no lo es. No me importa saber en absoluto cómo se va a desarrollar toda la trama antes de haber visto la película. Incluso me adelanté a la escena final y a los créditos. Y no me considero Aramís Fuster por ello, sinceramente. Es una sencilla cuestión de haber visto muchas películas del estilo y de haber leído muchos libros del género. 27 vestidos es un refrito de todos ellos. Agradable de ver, pero con creatividad e innovación nula. ¿Me importa? No. Porque tampoco esperaba ver la PELÍCULA DEFINITIVA.

Alguna vez hablaba del tema de las expectativas. ¿Qué es lo que esperaba yo de esta película? Una película de domingo. Una comedia ligera romántica, con todos los topicazos del género chico conoce chica, se odian y luego se aman con un trasfondo de bodas y poco más. Con unas expectativas tan bajas era difícil que fueran defraudadas. Ahora bien, si esperas una maravilla o la película más currada del planeta pues sí te llevarás un chasco. También ayuda que yo la he visto en casa y por 2,70 euros que me costó el alquiler la vimos 5 personas… cambia mucho si toda esa gente tiene que pagar su entrada del cine.

A mí me divirtió. Yo sí que me reí, no sé si tanto porque la película es hilarante o porque con un grupo de amigas haciendo coñas de cualquier cosa hasta el nodo resulta desternillante, pero sí que le vi el aquel. Pero si dijera que me pareció aburrida mentiría. Los actores están correctos y además, tremendos. Eso sí, Katherine Heigl, la protagonista nos daba la sensación de que en cualquier momento se iba a poner a operar como su personaje de Anatomía de Grey y a veces también nos daba la sensación de que a James Marsden se le había ido la mano con el blanqueamiento dental. Nos hizo recordar aquel episodio de Friends en el que a Ross se le va la mano y su dentadura refulge en la oscuridad… Y los vestidos, divertidos.

Me gustó mucho, por cierto, el poster. Muy buena la carátula.

Sí, lo sé. No os he contado nada, ni pienso, de la trama. Como he dicho, es la típica y tópica. A los dos minutos de sentaros delante de la tele podréis adivinar todas y cada una de las cosas que pasan a poco ágiles que seáis así que ¿qué sentido tiene? Si no pensáis verla porque las comedias románticas no os gustan ¿qué más os da? Y si os gustan ¿no es mejor dejar por lo menos dos minutos de campo a la imaginación? Porque más os aseguro que no tendréis… Si es que casi con el título ya os lo podéis suponer…

Resumiendo. Película perfecta para ver con amigas. No se salta ni una coma de los topicazos del género. Si eso os gusta, genial, si no, buscaos otra porque os desesperaréis de lo asquerosamente previsible que es.

Citas en Manhattan, Emma Reverter


Si durante mucho tiempo fui una incondicional de las novelas 'chick lit' (novelas escritas por y para chicas, con protagonistas urbanas que buscan ascender en el trabajo, encontrar a un príncipe azul y ser felices en la vida al tiempo que meten la pata constantemente haciendo las delicias del lector), llegué a un punto de saturación en el que dije eso de "Hasta aquí hemos llegado". Al ser un género literario que se rige por unos esquemas inamovibles y que se considera 'literatura menor' (aunque yo discrepe), muchas autoras aprovecharon el tirón y se lanzaron de cabeza a escribir novelas de este género pensando que es tan fácil como crear a una protagonista con cartucheras que está enamorada del director de Recursos Humanos de la empresa y tiene por compañera de oficina a una arpía con zapatos de Gucci. ¿El resultado? Un mercado literario saturado de novelas 'chick lit' de una calidad bajísima, escritas por autoras que se notaba que se habían leído 'de pe a pa' a las reinas del género y que intentaban emularlas sin ningún éxito. La cosa llegó a tal punto de degeneración que yo, devoradora compulsiva de este tipo de novelas, acabé harta de ellas hasta el punto de decidir hacer un paréntesis indefinido y no volver a leer nada del género durante mucho tiempo.

Con "Citas en Manhattan" no sé si puedo afirmar que he interrumpido esa parada indefinida porque no sé si esta novela se puede enmarcar dentro del género 'chick lit'. Tiene algunos guiños al género y, de hecho, podría incluirse sin problemas dentro de esa categoría. Pero yo más bien diría que es una novela realista, con tintes de 'chick lit' y grandes dosis de humor. Así que se podría decir que me he dado un chapuzón rápido en la piscina del 'chick lit' y me he vuelto a salir. Supe de la existencia de este libro porque su autora (Emma Reverter) fue entrevistada en un magazine radiofónico que escucho con asiduidad. Me pareció que el libro podría ser interesante por la manera en que lo enfocaban y porque su autora me pareció muy sincera. Lo peor que le puede pasar a una novela (y, por ende, a su autor) es que sea pretenciosa porque crea falsas expectativas. "Citas en Manhattan" tenía un peligro para mí que me hizo dudar de ella: olía a 'chick lit' español (las experiencias que he tenido con las novelas de este género a mano de autoras españolas han sido nefastas, llenas de "quiero y no puedo" y de intentos patéticos de emular a las reinas anglosajonas del género). Pero Emma Reverter me pareció muy clara: no pretendía vender alta literatura, ni la novela 'chick lit' española del siglo, sino que dejó muy claro que su obra era una novela divertida, de consumo rápido y de lectura ligera. Y así ha sido: una novela sin pretensiones la mar de divertida y amena.
La autora y su estilo Emma Reverter es una periodista, abogada y escritora catalana que vive en Nueva York desde hace bastantes años, donde trabaja para medios españoles. Tiene una larga trayectoria como periodista y ha escrito numerosos artículos y reportajes sobre Guantánamo, Irak, Naciones Unidas y temas similares. "Citas en Manhattan" es su primera novela aunque ya está preparando un segundo libro diametralmente opuesto a éste, en el que tratará de un tema mucho más serio. Realmente, se nota que es periodista porque el libro está escrito en un estilo periodístico y su prosa es ágil, amena y clara. De hecho, el libro está estructurado en forma de columnas de periódico en vez de por capítulos, y eso agiliza mucho su lectura. "Citas en Manhattan" es una novela realista, pues la autora se ha documentado a fondo sobre el tema que trata y, si bien nos narra las cosas desde los ojos de la protagonista del libro (que viene a ser su 'alter ego'), lo cierto es que casi todas las situaciones e informaciones son reales y son fruto de una tarea de documentación. También tiene tintes de 'chick lit' o novela-comedia romántica porque la protagonista se ajusta mucho al prototipo de esos libros y, por supuesto, grandes dosis de humor (la protagonista vive situaciones muy divertidas).

Sinopsis

Victoria Sachs es una periodista catalana que vive y trabaja en Nueva York escribiendo columnas y artículos para medios españoles. Al inicio de las vacaciones de verano, su jefe la llama para decirle que, durante la temporada estival, no escriba sus habituales columnas deprimentes sobre Guantánamo, Irak y los derechos humanos porque los lectores se van de vacaciones y necesitan algo más ligero y frívolo para entretenerse; no quieren amargarse durante sus vacaciones de verano leyendo sobre las desgracias que pasan en el mundo y, la encuesta de fidelidad a los lectores del periódico, así lo demuestra. Victoria no sabe qué hacer: ella es una periodista seria y no se ve escribiendo sobre temas frívolos como el famoseo, el mundo rosa y últimas tendencias en moda. Ojeando el periódico se encuentra con una "asesora de citas" que ofrece sus servicios. Decide contratarla, haciéndose pasar por una chica que busca pareja, para poder escribir sus columnas hablando del apasionante mundo las citas en Nueva York. Esto la llevará a descubrir un negocio que mueve millones de dólares al año en los Estados Unidos y a vivir situaciones muy divertidas.


El libro


En una sociedad de consumo como la actual en la que el marketing se ha encargado de crear necesidades (por mucho que sus teorías digan que no las crea, sino que las detecta), cada vez son más los servicios y negocios disponibles en el mercado que buscan esa necesidad real, ya existente, escondida en el subconsciente colectivo para sacarla a flote y explotarla al máximo, hasta convertirla en una necesidad inventada que cale en la gente y la convenza de que no puede vivir sin "X" producto o servicio. Si nos paramos a pensar un momento, ¿cuál es uno de los elementos más preciados y codiciados en nuestra sociedad actual de ritmo frenético? El dinero es, posiblemente, la respuesta que habrá venido a la cabeza a más de uno. Y, mientras que es importante, hay algo mucho más importante e intangible que casi todos los habitantes de las sociedades modernas anhelan: el tiempo. Como dice una canción versionada por el grupo Scorpions, "all your money won't another minute buy". O sea: todo tu dinero no podrá comprar otro minuto. En una sociedad de horarios laborales infernales, ritmos de trabajo frenéticos y gente que siempre va con prisas para llegar a ninguna parte, el tiempo (sobretodo el libre) se ha convertido en un bien escaso y es mucha la gente que, cuando busca trabajo, valora los horarios laborales por encima del salario.


Y el tiempo es, precisamente, el punto de partida que dio origen al "big bang" del negocio de los asesores de citas (que es de lo que trata esta novela). Emma Reverter nos cuenta, mediante la protagonista del libro (Victoria), cómo funciona el mundo de los asesores de citas, de la búsqueda de pareja por Internet, de las citas rápidas (speed dating) y la complejidad de un negocio que en España nos parece raro pero que, en Estados Unidos, es lo más normal del mundo. Victoria se pone en contacto con una asesora de citas que hace las veces de secretaria personal para gente que busca pareja. A simple vista, buscar pareja mediante un asesor de citas puede parece frívolo, poco romántico y el colmo del absurdo (es como si la secretaria personal de un director de empresa le buscara pareja y le organizara las citas) pero, en Estados Unidos, la del "asesor de citas" es una profesión que está totalmente normalizada y aceptada y que genera millones de dólares al año en el mercado de los singles.
La asesora que contrata Victoria es una mujer totalmente normal: psicóloga, titulada por una prestigiosa universidad, con una vida y una familia normales que hace las veces de 'secretaria' para la gente que contrata sus servicios. Básicamente su trabajo consiste en seleccionar y organizar las citas de sus clientes. ¿Y quién son sus clientes? Pues gente con dinero pero sin tiempo. (¿Veis? El tiempo es la clave: sus clientes son gente que no tiene tiempo de socializar). La asesora (Sarah Lovely) trabaja según tres tipologías de clientes: los clásicos (que prefieren que sea la asesora la que se encargue de buscarles pareja en su base de datos según gustos y afinidades), los modernos (que buscan pareja por Internet y quieren que su asesore les guíe y ayude para encontrar las páginas web más fiables y les redacte los correos y las respuestas) y los sociales (a los que les gusta socializar y acudir a citas rápidas, fiestas para singles, eventos para gente que busca pareja, etc). Victoria Sachs irá experimentando con las tres modalidades (tomándoselo siempre con cachondeo) y eso la llevará a vivir situaciones de lo más surrealistas.


Cosas interesantes que plantea el libro


Este tipo de negocio a nosotros nos parece frívolo y absurdo, pero los razonamientos que plantea el libro son de lo más acertados. Buscar pareja es como buscar piso: puedes hacerlo a través de Internet, por medio de conocidos, buscando anuncios en el periódico, por la calle, etc. También lo compara a invertir: mejor ponerse en manos de profesionales o, si lo haces tú, dominar muy bien el terreno. Por otra parte, los asesores de citas tienen todo un código ético para llevar a cabo su trabajo: piden informes sobre sus clientes (médicos, bancarios, etc.) para conocer su vida y buscar así parejas afines a ellos. Si nos paramos a pensarlo fríamente, existen asesores de moda, de inversiones, bancarios, etc. ¿Por qué no contratar un asesor de citas? Si no tienes tiempo para algo, busca a alguien que lo haga por ti.

La sociedad americana tiene la mente mucho más abierta en lo que se refiera a la hora de encontrar pareja. El negocio de los asesores es allí tan normal como cualquier otro y los portales de citas por Internet están de lo más aceptados, así como también las citas rápidas (en las que hombres y mujeres que no se conocen de nada tienen charlas de 8 minutos para decidir si se gusta no no). De hecho, es muy curioso ver que existen cientos de portales para perfiles de lo más variopintos y precisos (gente con animales, gente pelirroja, vegetarianos, etc). En España tenemos más pudor a la hora de hablar de los portales de búsqueda de pareja y, realmente, sólo hay un par de empresas en ese sector que sean "potentes" (realmente les va muy bien, a pesar de que a la hora de la verdad nadie admite haber usado sus servicios).

Los clientes de los asesores de citas no tienen porque ser necesariamente 'raros' (hay de todo, como en la vida real) sino que son, básicamente, gente sin tiempo (pero con dinero, eso sí) que no quiere perder el poco que tiene socializando y va al grano. Desde empresarios que, por su trabajo, tienen que pasarse toda la semana viajando de un país a otro y cuando llega el fin de semana quieren tener a alguien con quien salir, pasando por gente que trabaja mucho y no tiene tiempo de hacer amigos, hasta gente que se acaba de mudar a la ciudad y no conoce a nadie etc. El mundo de los singles (solteros) genera toda una industria millonaria a su alrededor que pocos se pueden imaginar. ¡Hay incluso empresas que rompen relaciones por ti! Contratar un asesor, pues, no es tan raro: hay quien contrata a un entrenador o 'personal trainer' para que le ayude a adelgazar. Los asesores entrenan para ayudar a encontrar el amor. Contratar uno es mucho más seguro que intentar ligar por Internet (donde la mayoría de la gente miente y donde la criba que tienes que hacer es mucho más complicada, además de ser peligroso).


El libro lanza un dardo envenenado maravilloso al mundo del periodismo. Cuando Victoria recibe el encargo de escribir una columna 'frívola', le dice a su jefe que ella no sabe cómo hacer eso. ¡Ella es una periodista seria! Aunque admite que sus columnas sobre Guantánamo, refugiados y derechos humanos quedan muy bien en el periódico porque le dan prestigio pero que en realidad no las lee nadie. Lo que vende es un entierro, una boda y el morbo del famoseo. La gente, estando de vacaciones, no quiere leer sus columnas deprimentes: quieren negar la realidad y leer sobre frivolidades e ignorar la realidad (algunos la ignoran todo el año). En ese aspecto, el libro encierra un mensaje subliminal delicioso: el mejor remedio contra la conciencia es la indiferencia.

Otro de sus dardos envenenados va dirigido al mundo de los 'blogers'; en concreto, de los egocéntricos. En el libro aparece el blog de un internauta que se las da de listo y narra las peripecias de su vida, haciendo parecer que ésta es de lo más interesante (citas con modelos, borracheras, sexo, las mujeres babean por mí, soy un experto en el amor). Incluso da consejos y se las da de sabiondo, como esas personas que lo saben todo. Es un claro mensaje subliminal a todas aquellas personas que tienen blogs y se dedican a aliñar sus narraciones con grandes dosis de "excentricidades urbanas" para hacerlas más interesantes y encima dan consejos morales: un simple trabajo en una oficina puede convertirse en toda una aventura en la que tú eres el rey del mambo si le echas imaginación y pedantería. No hay que olvidar que "los que siempre están de vuelta de todo, son los que no han ido a ninguna parte".


La practicidad de los americanos para según qué cosas es de admirar. En el libro, se nos muestra cómo no tienen reparos en admitir que usan los servicios de un asesor de citas (en España te mirarían como si usaras los servicios de una alcahueta). Son mucho más prácticos y lo tienen todo más claro en este aspecto. Por ejemplo, otro dato muy curioso del libro, nos muestra que los americanos tienen jurisdicción sobre el anillo de compromiso. Incluso hay casos que llegan a los tribunales (parejas que rompen y van a los tribunales por el anillo para que éstos decidan quién se lo queda). También tienen unas normas no escritas sobre el tema como cuánto es aconsejable gastarse, qué tamaño debe tener el diamante, qué pasa cuando el anillo es herencia familiar y la relacion ación se rompe, etc. Muchas mujeres se lo compran ellas mismas por miedo a que el novio no les acierte en los gustos (y es algo que tendrás que llevar toda la vida). Practicidad ante todo.


El libro está escrito en primera persona, narrado por la propia Victoria Sachs en sus columnas para el periódico catalán con el que colabora. La novela está estructurada a modo de columnas y es muy fácil de leer. Además, está escrito en un tono humorístico muy divertido. Las peripecias que vive son realmente divertidas (citas desastrosas, situaciones vergonzosas, meteduras de pata, líos, etc). Tiene una historia sencilla, directa, con un estilo narrativo periodístico muy ágil y dinámico que convierte esta novela en una lectura realmente fresca.

Lo mejor de todo es la caricaturización de los habitantes de las grandes ciudades de la sociedad actual: divertidas y reales al 100%. La protagonista es una chica normal, que vive en Nueva York y tiene una vida de lo más rutinaria (sin grandes excentricidades) poco amiga del riesgo y amante de la rutina. Su trabajo de investigación del mundo de los asesores de citas la llevará a vivir situaciones de lo más variopintas.


¿Recomendado?


Sí. Es un libro que se lee de un tirón; una lectura ideal para cuando se busca algo ligero. No es una novela en la que los personajes estén desarrollados en profundidad: simplemente mezcla la ficción con el reportaje periodístico, pero todo en su justa dosis (en alguna parte encontré demasiado reportaje, pero nada grave). Es una novela interesante de leer por la perspectiva que aporta y el análisis que hace la sociedad moderna y sus nuevas necesidades, además de mostrar en profundidad el negocio y dinero que se genera alrededor de los solteros y del mundo de las relaciones personales. Además, desmonta el mito de que los que usan estos servicios tienen que ser unos degenerados, unos freaks o unos perdedores. La protagonista es realmente entrañable por su manera de ser, las reflexiones que hace y las cosas que le pasan. Es una historia sencilla con su inicio, nudo y desenlace (muy divertido, por cierto) que nos muestra la realidad a través de un personaje de ficción. Totalmente recomendada para épocas en las que el cuerpo te pide lecturas sencillas y para pasar un buen rato. Mejor esta novela que muchísimas chick lit que han salido al mercado en los últimos años, desde luego. No es alta literatura, ni lo pretende, pero entretiene y, además, informa. ¿Qué más se le puede pedir?


(Como inconveniente diré que los libros son carísimos y éste pica bastante: 18 € por una novela muy corta me parece excesivo)


Datos editoriales

(el mío es en catalán, pero está disponible en ambos idiomas)

ISBN 13: 978-84-297-6101-6
Título: Cites a Manhattan

Autor/es: Reverter Barrachina, Emma

Lengua de publicación: Catalán

Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 05/2008
Publicación: Edicions 62, S.A.

Descripción: 176 p.

Precio: 17,31 Euros

Sabrina: 1 - El mundo: 0, Rebeca Rus


Vale. Se acabó. Paren los rotativos. He llegado a mi punto de saturación máximo con el 'chick lit'. Este género literario está en crisis y va abocado al desastre a menos que alguien le ponga remedio. A este paso se tendrá que crear una comisión reguladora de 'chick lit' para decidir qué libros salen al mercado y qué no, porque esto está adquiriendo tintes caóticos. Siempre he sido una defensora a ultranza de este género y, desde que pasé a formar parte del segmento de mercado al cual van dirigidas las novelas que engloba, he sido una consumidora en potencia de libros de este estilo. Pero todo tiene un límite, y yo he llegado al mío.

Para resumir 'grosso modo' en qué consiste el 'chick lit', se podría definir como un género literario escrito por y para chicas en la veintena o en la treintena cuyas novelas abordan la vida de chicas en esa misma franja de edad que buscan el éxito profesional, el amor y el reconocimiento social. La particularidad y elemento principal de estas novelas es que estas heroínas modernas son personajes con los cuales es muy fácil identificarse porque son muy reales, cometen miles de errores y sus metidas de pata están tratadas con mucho humor. Siempre recurro al mismo ejemplo para ilustrar mi descripción: "El diario de Bridget Jones" fue uno de los pistoletazos de salida. El 'chick lit original' responde a los patrones citados. Luego vinieron las 'pervertidoras' del género que se dedicaron a copiar el esquema pero cambiando a las protagonistas, que pasaron de ser los adorables 'walking disasters' [desastres con patas] originales a pijas y ricachonas que rompían por completo la esencia del género.

Es aquí cuando la cosa empezó a degenerar ya que los libros 'chick lit' empezaron a proliferar como setas: era un género en auge, que tenía éxito y que respondía a unos esquemas muy concretos, lo cual propició que muchas autoras se apuntaran al carro pensando que escribir un libro del género era cosa de niños. Hace ya tiempo que empecé a observar una bajada en la calidad de estos libros por culpa de: a) Las autoras pervertidoras del género b) Las autoras copionas que, encima, copian mal c) Las autoras 'Voy a sacarme un dinerillo escribiendo un 'chick lit' de esos que está chupado' y d) Las autoras españolas que quieren ser Sophie Kinsella en versión autóctona. [Sophie Kinsella es una de la reinas anglosajonas del género]. Pues bien: yo soy un animal de costumbres y tengo la virtud de tropezar en la misma piedra no dos veces sino diez. Así que, a pesar de haber dicho muchas veces: "No voy a leer más 'chick lit' por una temporada", siempre acabo reincidiendo. Pero hasta aquí hemos llegado.


CHICK LIT A LA ESPAÑOLA

El 'chick lit' es un género original de autoras anglosajonas. Con el tiempo las barreras se han caído y se ha internacionalizado. En España también tenemos 'chick lit' nacional que intenta hacerse su hueco. Por norma general suelo desconfiar del 'chick lit' autóctono. Muchas veces pasa que despreciamos lo propio y admiramos lo ajeno. En este caso no es porque crea que lo de fuera es mejor, sino que mi recelo responde a una cuestión de saber hacer. El 90% de libros de este género son de autoras anglosajonas y sus historias están localizadas mayoritariamente en Londres, Nueva York, Manhattan y localidades similares. La caracterización de las protagonistas suele tener rasgos y costumbres típicas de los países en los que se desarrolla la acción, lo que provoca que, para el lector español, sea difícil identificarse con eso aunque no es nada insalvable.

Lo que pasa cuando hacen 'chick lit a la española' es que pretenden emular a las autoras anglosajonas pero eliminando todo rasgo extranjero y plagando el libro de clichés españoles. Y les sale mal porque se ve forzado, lleno de tópicos y te da la sensación de estar leyendo un "quiero y no puedo". Quieren españolizar tanto el libro que acaba siendo una parodia de los libros extranjeros cuando lo que pretende es ser un equivalente. He leído bastantes libros de "chick lit a la española" y, por lo general, no me han convencido. Y no es que no me identifique con una protagonista que va a Zara, viaja en el metro, ve "TeleCinco" y compra en Carrefour: es que con eso no es suficiente para tener una buena historia. Sin ir más lejos, uno de los personajes más perfectos que ha dado el 'chick lit' es (en mi opinión) Emma Corrigan, protagonista de "No te lo vas a creer", la mejor novela de Sophie Kinsella. A pesar de ser 'extranjera', es totalmente internacional, creíble y cercana. Además, tiene todos los elementos del chick lit más puro: es una Bridget Jones en versión veinteañera.

SABRINA: 1 EL MUNDO: 0

"Sabrina: 1 El mundo: 0" es un libro de 'chick lit' a la española. Tuve muchos reparos en comprarlo. Hace poquísimo que ha salido a la venta pero yo ya lo había visto publicitado. El gancho que usan para promocionarlo es, precisamente, el hecho de ser 'chick lit' español. No faltan los símiles comparativos con Bridget Jones, Sexo en Nueva York y demás obras conocidas del género (también conocido como "literatura para chicas"). Ya la portada llama la atención porque es de un rosa chillón que se ve a distancia y tiene un dibujo moderno con una chica en la portada (típico de estos libros). En todas partes hacen especial hincapié en que es 'chick lit' a la española y que se aleja de los estereotipos anglosajones de los que muchas veces pecan estas novelas.

Está publicada bajo el sello de 'Esencia Editorial', que ha sacado toda una cartera de libros de este género y ha decidido incluir también a autoras españolas para dar apoyo al 'chick lit' autóctono. Según dicen, quieren que se superen los prejuicios que tenemos nosotros mismos hacia las novelas de este género escritas por españolas. Yo no sólo no los he superado sino que los he acrecentado. A partir de ahora huiré del 'chick lit' español como de un tiburón hambriento. Le he dado muchas oportunidades y me he encontrado con auténticos sopores. El símil con 'Bridget Jones' es un recurso muy trillado para vender un libro de este género. No os dejéis engañar: no todo lo que lleva el sello Jones es bueno.

"Sabrina: 1 el mundo: 0" es un libro que te venden como la promesa de oro de la literatura 'chick lit' española: el libro que se convertirá en la Biblia de dicho género 'made in Spain'. La novela prodigio. El 'no va más'. Pues bien: para los que estéis leyendo esta opinión en busca de información sobre si comprar la novela o no, debo decir que hablo desde mi experiencia personal y, por lo visto, voy al revés de todo el mundo porque parece que ha hecho las delicias de las lectoras españolas ávidas de 'chick lit' de chicas Zara. Si sois lectoras habituales del género, no hace falta que leáis este libro porque ya lo habéis leído. Si sois lectoras ocasionales y no sois muy exigentes puede que os guste. O puede que, independientemente del grupo al que pertenezcáis, simplemente os encante.

* ¿De qué va el libro?

La novela cuentas las peripecias de Sabrina, una chica de 26 años que trabaja como creativa en una agencia de publicidad. Comparte piso con dos chicas, es adicta a comprar en Zara, llega a fin de mes con números rojos en el banco y se siente frustrada tanto en el tema personal como profesional porque tiene la sensación de que su vida no va a ninguna parte. Un buen día decide ponerse las pilas y ser la número uno en su trabajo, pero es perezosa y le pasa lo que a mucha gente: tiene la vocación pero no la voluntad. Un golpe de azar creativo hace que saboree las mieles del éxito pero todo se queda en un espejismo que le da un bofetón de realidad y la vuelve a desilusionar con su trabajo. Mientras se entera de 'tejemanejes' de oficina, puñaladas traperas laborales y corrupciones de altas esferas del poder, intentará encontrar al amor de su vida, prosperar y llegar a algún sitio que valga la pena.

* ¿Tiene los elementos que debe tener toda novela 'chick lit' que se precie?

Sí, por supuesto. Veamos… tenemos a una protagonista entre los veinte y los treinta, que está confusa y no sabe qué hacer con su vida, se nos presenta como la típica vecina del quinto, es un desastre con patas, nada le sale bien, etc. También está el tema del trabajo (la protagonista no se siente satisfecha ni realizada, aspira al reconocimiento profesional, quiere llegar a alguna parte, superarse a sí misma, llegar a lo más alto, ser la mejor y todo eso). Por supuesto también está el tema del amor (o la falta de él): una protagonista sin novio, soñadora, romántica, idealista, que busca a su príncipe encantado. ¿Tenemos al jefe tío bueno? Lo tenemos. ¿Tenemos a la mamá pesada que cree que su hija no hace lo correcto? La tenemos. ¿Tenemos a las amigas de personalidades variopintas? Sí. ¿Tenemos humor? Sí. La lista de la compra con los ingredientes necesarios está hecha. Otra cosa es saber cocinar el plato.

Pero… si tiene los elementos correctos, ¿dónde está el problema?

* La novela está repleta de tópicos, pero españolizados. Es el problema que tienen estas 'chick lit' a la española, que para demostrar que son españolas tienen que sacar todo el repertorio 'typical Spanish' y meterlo sea como sea. Zara, "Bar Manolo", Mango, Paseo de la Castellana, patatas bravas, Anita Obregón, TeleCinco, revista Cuore, Carrefour, Día... Es como si te quisieran decir: "¿ves como soy una novela española?". Es decir: cogen todos los tópicos de las novelas anglosajonas y los españolizan. El problema es que las anglosajonas no quieren demostrar nada y, si sale a colación un elemento o costumbre de allí, sale de forma natural y espontánea. Aquí, en su empeño por demostrar que la novela es 'chick lit a la española', atiborran la historia con elementos patrios y acaba por cansar.

* Otro problema (el más importante): el gancho (en este caso, la falta de él) Es un libro que no engancha. El punto de partida es simplón (típico de estas novelas, para qué nos vamos a engañar) aunque eso no es nada malo. Casi todas parten de la misma base, lo interesante es ver cómo se desarrollan. En este caso, la idea es buena, los personajes abarcan todo el repertorio de personalidades, la prosa de la autora es ágil, hace descripciones de la vida real muy acertadas (hay una escena de supermercado muy divertida) pero la historia no engancha (por lo menos, a mí no). Si a eso sumamos que ya la has leído y visto 1000 veces, pierde toda la motivación que aún pudiera tener. Otro problema es que el libro es demasiado largo (524 páginas). Es un problema que tienen muchas novelas: son buenas pero son tan largas que acaban haciéndose pesadas. Este libro, más corto, habría ganado puntos. Es que se tira 200 páginas para contarte que la protagonista está quemada con su trabajo y que, de golpe y porrazo, se plantea realizarse y ser la mejor. Yo pasaba las páginas con mucho esfuerzo y eso es lo peor que me puede pasar al leer un libro.

* Por otra parte, la protagonista de este libro es una borracha, otro recurso trilladísimo del que abusan muchas autoras. Pero no es que trate el tema del alcoholismo. No: es que la tía simplemente es de la generación 'juventudes borrachuzas' cuyo lema es: "No sin mi botella". Ha tenido un mal día, bebe. Va a una fiesta de empresa, cogorza al canto. Fiesta en casa con sus amigas, cebollón que se pilla. Sale a cenar con sus colegas, borracha perdida. Cena en un restaurante pijo: espectáculo con sus amigas en plan 'ay tía que cuando bebo no tengo vergüenza ni dignidad'. Eso puede dar para una escena más o menos divertida (vuelvo a citar a Emma Corrigan otra vez: en el caso de esa novela el punto de partida es una pequeña cogorza pero tratada de un modo muy certero), pero cuando la tía y sus amigas se pasan la mitad del libro borrachas perdidas, la cosa carga. Si es que hay veces en las que las páginas huelen a alcohol antes de que éste haga acto de presencia. Los personajes no provocan mucha empatía.

* El final es típico también de estos libros (aunque no molesta porque ya sabes a lo que vas). La historia es un viaje por la vida de Sabrina que irá creciendo, madurando, descubriéndose a sí misma mientras mete la pata y viendo el lado feo y amable de la vida. Un proceso de aprendizaje vital y búsqueda de uno mismo. Vamos: lo de siempre (que no es malo; cuando lees una novela de estas lo que buscas es eso). En definitiva es un copia, pega, traduce y aliña con salsa española de otras autoras. A estas alturas del partido es muy difícil dar el pelotazo y hacer algo distinto que rompa moldes (aunque Emily Giffin lo consiguió en "A prueba de bomba"). Aún y así, se pueden hacer cosas divertidas. El trabajo de documentación está muy bien hecho: más que nada es que la autora trabajó como creativa en una empresa de publicidad, de modo que conoce al dedillo todo lo que se cuece por allí. Pero el libro es más de lo mismo de lo de siempre.

¿RECOMENDADA?

A ver: si sois lectores habituales de este género y habéis leído muchas novelas, no hace falta que leáis este libro porque ya lo habéis leído. Tiene los tópicos que ya hemos visto, recurre a los clichés típicos del género, etc. ¿Es malo? Malo no es. Cuando pienso en 'chick lit' malo se me vienen otros títulos a la cabeza. Pero a mí no me ha parecido nada del otro mundo porque he leído muchísimo 'chick lit' y no he encontrado nada innovador ni diferente en este libro. No lo defino como bueno tampoco. Los que sean lectores ocasionales es posible que lo disfruten, pero yo ya no puedo más con tanto 'chick lit' en el mercado: es como estar leyendo la misma historia una y otra vez pero con diferentes personajes de diferentes vidas.

No me ha enganchado y su lectura no se me ha hecho ligera y amena sino lenta y pesada. Como ya he dicho, es un libro demasiado largo que no tiene un argumento con ritmo que haga que la historia avance por sí sola. Se me hizo bastante lento y pesado. Es la primera novela de esta autora y se nota: tiene las ideas, pero no las sabe desarrollar. Ni lo recomiendo ni lo dejo de recomendar: prefiero que cada uno saque sus propias conclusiones y decida si le interesa o no. Pero yo, si tuviera que aconsejar a alguien que quisiera leer 'chick lit' y me pidiera consejo, le recomendaría otros títulos. Le doy dos etrellas aunque "malo" no me parece. Simplemente es uno más.

DATOS EDITORIALES

Título: "Sabrina: 1 - El mundo: 0"
Autora: Rebeca Rus
Editorial: Planeta
Colección: Esencia
Año de publicación: 2008
Nº de páginas: 525
ISBN: 978-84-08-07612-4
Precio: 16 €

Mi mamá me mata, Wendy French


Mis preferencias literarias se mueven entre dos géneros: el "chick lit" y la novela negra. Siempre voy alternando libros de ambos géneros aunque, últimamente, casi todo lo que leo es novela negra porque se me hace difícil encontrar libros "chick lit" que me gusten y porque, entra tanta autora intrusa en el género, están consiguiendo que lo aburra. De vez en cuando doy con alguno que vale la pena y es toda una sorpresa porque, desde hace ya bastante tiempo, por cada uno que resulta ser un buen libro tengo que leer diez que son un auténtico horror. "Mi mamá me mata" es un libro que encontré por casualidad y decidí darle una oportunidad. Ha resultado ser una novela muy aceptable y muy decente teniendo en cuenta la de títulos mediocres del género que abundan en el mercado últimamente.


CHICK LIT / Literatura para chicas

Este género literario se rige por unas pautas muy marcadas y comunes que aparecen en todas sus novelas y que hacen que sea muy fácil encasillarlas. Como resumen esquemático se puede decir que, a grosso modo, el "chick lit" es un género literario que va dedicado a un segmento de mercado muy concreto: las mujeres entres los veinte y los treinta y cuyas novelas están protagonizadas por mujeres con edades comprendidas entre esa franja de edad con peripecias (que servirán como hilo narrativo) basadas en problemas cotidianos y reales con los que las lectoras puedan identificarse pero tratados con mucho humor. Una de las pioneras del género y la que lo dio a conocer fue Helen Fielding con su novela "El diario de Bridget Jones". De hecho, esta novela sirve como punto de referencia a la hora de hablar de muchas otras. Es frecuente leer reseñas, críticas e incluso frases en portadas de novelas que hacen alusión a ese libro para hacer un símil comparativo con algún otro.

El "chick lit" es un género que está bastante denostado y desprestigiado por considerarse literatura menor. Uno de los problemas que creo que ha habido al respecto es que, con el paso del tiempo, hemos asistido a su perversión por culpa de muchas autoras que han dañado este tipo de literatura. Por un lado, tenemos a las autoras que creen que escribir un buen libro de este género es fácil. El mercado está infestado de libros "chick lit" que dan vergüenza ajena y dañan la imagen del resto. Ni mucho menos todo el mundo puede dedicarse a escribir "chick lit" pero, al ser un género que vende, muchas autoras han querido apuntarse al carro pensando que, ya que la receta de estos libros es siempre la misma, sólo hace falta seguir los pasos y ya se tiene un libro. Pues no: no basta con conocer la receta, hay que saber mezclar los ingredientes.

Por otra parte, están las autoras que han pervertido la esencia del "chick lit" y han creado un subgénero al que hacen pasar como tal pero que no es, ni de lejos, lo mismo. Me refiero a las autoras de "chick lit para pijas". ¿Ejemplos? "Las rubias de la quinta avenida", "Sexo en Nueva York", "El diablo viste de Prada" y un largo etcétera. La esencia original del "chick lit" y el motivo por el que gustó tanto, fue porque sus protagonistas eran normales y corrientes, de ir por casa, que cometían errores y metían la pata y seguían adelante sin renunciar a ser ellas mismas. De unos años para aquí, ha aparecido un batallón de escritoras que han decidido poblar sus libros con pijorras que van de fiesta a los locales más "in", tienen trabajos glamorosos, viven en un ático en Nueva York y tienen un novio modelo o por chicas que están en lo más bajo del escalafón social y, transformándose en pijas, triunfan. Si quieren escribir sobre eso, me parece perfecto. Pero que no engañen: eso no es "chick lit" en su esencia original.

SINOPSIS

"Mi mamá me mata" tiene como protagonista a Claire, una chica de 23 años que vive sola en su pequeño apartamento-estudio. Un día, a primera hora de la mañana, su madre se le presenta en casa, maletas en mano, con la intención de quedarse. Claire recibe la visita como un jarro de agua fría ya que la relación entre ella y su madre siempre ha sido de esas 'imposibles' debido a que su progenitora tiene el don de sacar de quicio a su hija con sus constantes críticas y su entrometimiento crónico. Claire tiene que lidiar con la inoportuna presencia de su madre que pronto empieza a volverla loca, con la mala relación de su madre y su hermana Stephanie (divorciada de su primer marido y reconvertida en lesbiana, algo que su madre no acepta de ninguna de las maneras), con el misterio de qué ha pasado con su padre y por qué su madre ha decidido volar desde la otra punta de país para plantarse en casa de Claire, con un trabajo que odia y que no parece que vaya a llevarla a ninguna parte, con una vida amorosa tormentosa y una vida social inexistente. ¿Alguien da más?

GÉNERO

Esta novela es puro "chick lit" porque cumple los principales requisitos que debe tener una novela del género:

* Protagonista entre los 20 y los 30 muy real.
La protagonista de la novela es Claire, una chica de 23 años. Normalmente las protagonistas de estos libros rondan la treintena así que, en este aspecto, "Mi mamá me mata" se diferencia un poco del resto porque su protagonista es más joven. Ello no significa que el libro vaya dirigido exclusivamente al segmento de mercado comprendido por chicas de veintitantos ya que la historia es intemporal; Claire podría tener perfectamente 30 años y ser protagonista de la misma historia. Es una protagonista muy real en el sentido de que el lector rápidamente se identifica con ella porque se nos presenta como un personaje cercano, que se equivoca, comete errores, tiene dudas sobre su vida y hace frente a problemas cotidianos con los que todos nos podemos sentir identificados. Es lo que en inglés llaman la típica "girl next door" (la vecina del quinto, vamos).

* El amor y el trabajo están presentes en la trama.
Otra característica típica de estas novelas y que aquí también se cumple. Normalmente, las protagonistas de estos libros buscan el amor y el trabajo de sus sueños desesperadamente. En el caso del "chick lit" original, las protagonistas tienen trabajos que nos les gustan, que se les antojan pesados y poco prometedores, con la típica compañera de trabajo que las fastidia. En esta novela, Claire trabaja en una empresa que se dedica al marketing telefónico: su trabajo consiste en hacer encuestas por teléfono y se siente frustrada por no poder conseguir nada mejor. La compañera de trabajo que la saca de sus casillas es Carol, un ser insoportable que se cree por encima de lo divino y lo humano. Claire también busca el amor: hace pocos mese que su novio la dejó y ahora tiene la mirada puesta en un compañero de trabajo.

* Grandes dosis de humor
Si por algo se caracterizan estos libros es por contener mucho humor. Las protagonistas hacen frente a los problemas del día a día y tienen meteduras de pata de las que el lector es partícipe y con las que se ríe, porque son cosas que bien podrían pasarle a cualquiera o situaciones en las que todos nos hemos encontrado alguna vez y nos vemos reflejados. En esta novela el humor no falta. Aparece de forma sarcástica, en forma de diálogo interior, en forma de situaciones cómicas, pero está muy presente a lo largo de la novela. En la primera parte abunda más que en la segunda pero aún y así toda la novela tiene una vertiente cómica. Por ejemplo, una escena en la que Claire llama a un cliente para hacerle una encuesta y éste le contesta de muy malos modos es muy divertida.

LA NOVELA EN SÍ

"Mi mamá me mata" es, como ya hemos visto, una novela puramente "chick lit". Cumple todos los requisitos que se esperan de una novela de este tipo y, por lo tanto, debe ser juzgada como tal. Los géneros literarios no son comparables entre si y no hay uno mejor que otro; todo es cuestión de gustos. Ésta es una buena novela dentro de su género. Punto. Considerando que hay cientos de novelas del género y que la mitad de ellas no aportan nada original y son más de lo mismo pero peor (copian de otras y copian mal), ésta sería una de las que se salvarían de la quema en caso de que hubiera que hacer limpieza de novela "chick lit basura".

La historia empieza cuando la madre de Claire se planta en su casa de su hija en plena mañana y sin avisar. La historia está contada en primera persona por la propia Claire y somos partícipes de sus pensamientos, reflexiones, de lo que siente… La llegada de su madre es percibida como una invasión a su tranquilidad e intimidad. Claire se nos presenta como una chica de 23 años que vive sola y es feliz con la libertad de su independencia. Vive en un pequeño estudio, tiene un trabajo que le permite vivir, se pasa los fines de semana en casa con su pijama viendo la tele y, si bien su vida social es un desastre (prácticamente no tiene amigos), por lo menos tiene una vida privada de la que es dueña y un espacio vital para ella misma. Claire es feliz en su independencia porque, por lo menos, sabe que es dueña de su propia vida a pesar de que haya muchos aspectos de la misma que no le gusten.

La llegada de su madre perturba toda esta tranquilidad: nada más poner un pie en su piso empieza a criticar a Claire por la ropa que lleva, por el lugar en el que vive, por la comida, por su trabajo, por su poca vida social, etc. Su madre se nos presenta como una mujer entrometida que no acepta a Claire tal como es. De hecho, a lo largo de libro, vamos conociendo sus sentimientos y cómo está resentida con su madre porque considera que jamás la ha valorado ni la ha tenido en consideración. Nunca han tenido una buena relación y por eso Claire está tan bien en la soledad de su piso, alejada de una madre que somete a escrutinio y a crítica cada aspecto de su vida. El enfoque que se la da a esta trama argumental es muy interesante porque vemos cómo Claire pierde su independencia a raíz de la llegada de una madre entrometida que se cree con derecho a juzgar, criticar y controlar cada aspecto de su vida.

El personaje de la madre es muy gracioso por lo agobiante que resulta para su hija; la novela destila humor por todos lados y los problemas familiares se nos presentan de modo distendido aunque no por ello banal. Hay momentos que invitan a la reflexión, en especial cuando vemos cómo se siente Claire, que define a su madre como una mujer muy difícil para convivir, obsesionada con el orden y, en un momento del libro, se pregunta cómo su padre ha podido aguantar tantos años de matrimonio. Claire tiene una hermana reconvertida a lesbiana, algo que su madre no acepta de ninguna de las maneras y es motivo de conflicto familiar con sus correspondientes escenas caóticas y divertidas. Ella se excusa diciendo que sólo quiere lo mejor para sus hijas pero es la típica persona que pide perfección a los demás cuando ella es la primera que es imperfecta (el giro final que da la historia lo demuestra con creces).

Es una novela que toca varios puntos: la primera parte se centra mucho en la familia y las relaciones personales mientras que la segunda está más focalizada en el trabajo. El lugar de trabajo es caldo de cultivo de muchas historias y proporciona escenas también muy divertidas. Desde jefes insoportables que se creen más listos que nadie por el hecho de serlo, pasando por rumores que hacen daño, linchamiento de la vida privada de otros, envidias, compañeras odiosas, problemas laborales, síndrome "burn out", una Claire quemada con su trabajo que aspira a algo más pero no se atreve a dar el paso para conseguirlo… Todo está tratado con mucho humor y, aunque hay momentos en los que se roza el semi-drama, la novela en ningún momento adquiere tintes de dramón y se mantiene en un plano de humor distendido.

Se lee rápido porque la historia fluye por sí misma y es muy sencilla: no hay grandes giros argumentales, ni subtramas secundarias. Es una historia ligera de principio a fin. El estilo narrativo de su autora (Wendy French) es ágil y cercano al lector. No tiene un estilo literario lleno de florituras ni frases inacabables llenas de figuras: tiene una manera de narrar sencilla y cercana. No es una novela que esté llena de acción ni que tenga un ritmo trepidante. Es una lectura rápida porque la historia es sencilla y simple, pero no es de esas novelas trepidantes que no puedes soltar. Simplemente es una novela que se centra un periodo de tiempo muy corto en al vida de Claire en el que vemos su día a día y los problemas a los que se enfrenta, usando la llegada de su madre como punto de partida. Si bien no es adictiva, sí que entretiene y proporciona un buen rato.

¿RECOMENDADA?

Si os gusta el "chick lit" original, sí. Este libro es una especie de Bridget Jones pero con una protagonista de 23 años. Es una novela correcta que se deja leer, es divertida y proporciona un buen rato de lectura, se lee rápido porque tiene la letra grande y entretiene; con lo cual no se le puede pedir mucho más. Hay en ella muchos tópicos y escenas que ya habréis leído 1000 veces si sois lectores habituales de este género, pero no deslucen el conjunto de la historia. Como punto negativo diría que le falta un poco de acción o de ritmo porque no es una novela que enganche. Eso no quiere decir que sea mala o aburrida, porque no lo es, pero no es un 'page turner'; es una novela interesante por las situaciones que viven sus personajes más que por el hilo argumental en sí.

Otra cosa a destacar es que es una novela muy previsible. Tiene un giro al final que, si bien sorprende, en cierta forma se espera. Pero lo que es el final-final de la novela es previsible y muy de anuncio de navidad (típico del género). Aún y así, la historia está bien desarrollada. Un punto a su favor es que es una novela muy universal. En muchas novelas de este género, el problema que hay es que están muy 'nacionalizadas' (hay costumbres muy típicas de algún país en concreto que hacen que la novela pierda cercanía para los lectores de otro país) y a veces al lector le es difícil identificarse con sus historias. En "Mi mamá me mata" eso no pasa: es una novela muy universal (occidental, eso sí) que bien podría estar ambientada en España porque no tiene ningún 'tic', rasgo o característica específica del país en el que está ambientada.

En referencia al título; si bien la traducción de títulos suele ir bastante por libre en nuestro país (y más con los libros de "chick lit"), en este caso es normal que hayan hecho una traducción libre. El título original del libro es "Smothering": un juego de palabras en el que la autora ha jugado con la palabra MOTHER (mamá en inglés) y el verbo SMOTHER (asfixiar). Es un título realmente certero porque resume a la perfección lo que es el argumento y la esencia global de la historia: una hija que se siente asfixiada por su madre. Traducir el título original de forma literal a nuestro idioma era imposible, así que han buscado otro juego de palabras en español más o menos equivalente al original.

Si buscáis algo de lectura ligera sin muchas pretensiones, os gusta este género y buscáis algo rápido de leer, esta novela es una opción muy válida. No es la novela del siglo y tampoco lo pretende; es una novela "chick lit" sin más pretensiones que la de hacer pasar un buen rato y reflexionar sobre algunos aspectos de las relaciones personales, laborales y familiares. Y lo consigue, así que cumple con su función. Las hay muchísimo mejores, sí. Pero también las hay muchísimo peores.

DATOS EDITORIALES

ISBN (13): 978-84-7647-382-5
Título: Mi mamá me mata
Título original: "Smothering"
Autora: French, Wendy
Publicación: Algaida Editores, S.A.
Año: 2007
Páginas: 352
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 11,54 €
Colección: 30 y tantos

Sin reservas (Scott Hicks)


El fin de semana escogía yo la película en el videoclub (menos mal) así que, además de llevarme de nuevo “Tierra” para que la viera mi madre, me hice con una copia de “Sin reservas”. Ya iba sobre antecedentes por las opiniones que había leído aquí en ciao, sabía lo que me iba a encontrar y no me decepcionó. Como digo, es lo de siempre, pero me gusta. Comedia (o tragicomedia, más bien) romántica con final feliz y trasfondo de comidas deliciosas. Quizás es que hacía ya un tiempo que no veía películas de este tipo y por eso me ha gustado más... no estaba saturada, estaba más receptiva y además esta semana pasada me estaba saltando la dieta, porque ver esta película si estás a dieta tiene que ser un poco horrible.

Ficha técnica

(De labutaca.net)

Dirección: Scott Hicks.
País: USA.
Año: 2007.
Duración: 105 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Catherine Zeta-Jones (Kate Armstrong), Aaron Eckhart (Nick Palmer), Abigail Breslin (Zoe), Patricia Clarkson (Paula), Jenny Wade (Leah), Bob Balaban (terapeuta), Brian F. O'Byrne (Sean), Lily Rabe (Bernadette), Eric Silver (John), Arija Bareikis (Christine), John McMartin (Sr. Peterson).
Guión: Carol Fuchs; basado en el guión de la película "Deliciosa Martha" (2001) de Sandra Nettelbeck.
Producción: Kerry Heysen y Sergio Agüero.
Música: Philip Glass.
Fotografía: Stuart Dryburgh.
Montaje: Pip Karmel.
Diseño de producción: Barbara Ling.
Vestuario: Melissa Toth.
Estreno en USA: 27 Julio 2007.
Estreno en España: 21 Septiembre 2007.



SINOPSIS

Kate es una reconocida chef en un restaurante de Manhattan que vive una rigurosa y perfecta vida que gira única y exclusivamente en torno a su trabajo. Carece de vida social y su única “distracción” son las visitas al psicoanalista por recomendación de su jefa. Su organizada vida da un giro de 180 grados cuando su hermana muere en un accidente de tráfico y debe hacerse cargo de su sobrina de nueve años, Zoe. Este trágico acontecimiento coincide con la llegada de un nuevo chef a “su” cocina, Nick, también genial en su trabajo pero totalmente opuesto a ella en su forma de cocinar y de vivir. A partir de aquí os imagináis el resto, chica se empieza a enamorar de chico estupendo, problemas con la niña, chica que se hace la dura por cuestiones de trabajo... y final feliz, creo que no destrozo a nadie la película contando esto.

Un rato entretenido

Partiendo de la idea de que no es un peliculón, ni lo pretende, me conformo con el resultado, he pasado un rato entretenido y mi marido no se ha dormido... y eso es todo un logro, os lo aseguro. Un argumento sencillo, con mezcla de comedia, situaciones divertidas, y un poco de drama, momentos de soltar la lagrimilla para quienes la tenemos fácil, todo ello aderezado con los estupendos platos que se van cocinando en muchas de las escenas en el restaurante, que abren el apetito a cualquiera.

No soy especial fan de ninguno de los actores. Catherine Zeta-Jones siempre me ha parecido normalita, tirando a buena, pero poco destacable en la mayoría de las películas que he visto. Y no es que yo entienda horrores de cine, pero sé cuándo un actor o actriz logra transmitirme, logra convencerme. Catherine Zeta-Jones comienza sin convencerme en esta película, sobre todo con la escenita del plato poco hecho al principio y el solomillo después; vale, sirven para dar muestra de su carácter pero no me convencen. En el resto de la película me ha gustado más, aunque me queda una duda: en las escenas con su sobrina, en las que parece que no sabe cómo actuar, en las que se muestra un tanto inexpresiva y parece que le cuesta abrirse a la niña... ¿es por exigencias del guión o realmente es un tanto inexpresiva? Supongo que haya hecho bien su trabajo y sea un rasgo más del papel que tenía que interpretar.

A él, Aaron Eckhart, lo conocía más bien poco, me ha caído bien pero claro, por su papel de chico majo, extrovertido... y sobre todo por no ser el típico guapito de cara. A mi, particularmente, no me gusta físicamente, pero reconozco que tiene esa cara de broma, de chiste (no lo digo peyorativamente) que gusta, sin ser guapo atrae y engancha. Su papel me parece más sencillo y lo hace bien.

A quien encuentro genial, estupenda y totalmente creíble y capaz de transmitir y despertar emociones es a la jovencita Abigail Breslin, en serio, cada vez me gusta más cómo trabajan los niños en las películas, lo bordan. Tiene expresiones que dicen tanto con tan pocas palabras, miradas tan profundas y cargadas de pena... es el personaje que más me ha gustado con diferencia.

Del resto poco puedo decir; el ritmo es bueno, ligero y nada pesado; tampoco me ha parecido empalagosa, como otras comedias románticas... Quizás (o más bien con toda seguridad) un poco predecible, si hasta mi marido, que pasa totalmente de estas películas, averiguaba lo que iba a pasar después. Por ejemplo, la escena del Monopoli... la estábamos viendo y me dice: “ahora se pelean con las almohadas y se salen las plumas” y date, ahí estaba la pelea y las plumas, topicazo, pero bueno, tuvo su punto por eso de ver a Kate revolcada por el suelo con su sobrina.

La banda sonora ni fu ni fa, vamos que ni me acuerdo de ella. Miento, me acuerdo de las óperas italianas que tanto escucha Nick y que pone en la cocina, en casa de Kate... supongo que es un elemento importante en la historia porque nos desvela datos del origen de Nick como cocinero, que nos cuenta más adelante.

Hay alguna escena que me ha gustado especialmente, pequeños detalles como la discusión de Kate con su jefa en la bodega, cuando se cierran las puertas y dejamos de oírlas porque lo que dicen realmente no importa. La compra de las trufas y el inminente parto de la ayudante de cocina también están bien, aunque en lo del parto me quedé un poco a cuadros... ¡qué rapidez! Y no cuento mucho más que tampoco quiero estropear lo más interesante a quienes no la hayan visto.

Sé que está basada en una película europea, alemana creo, “Deliciosa Martha” de no hace muchos años, pero no la he visto y no puedo comparar. De todos modos sí que me gustaría verla porque me suelo llevar gratas sorpresas con el cine de este lado del Atlántico. Me gustaría ver si en la cinta alemana hay también este juego ya tan visto de la relación que pasa del odio al amor (en el caso de Kate, ya que Nick parece que va con el chip de enamoramiento puesto desde el inicio) y si aparece la protagonista infantil o por el contrario ha sido una adaptación muy cambiada.

En el DVD...

En el DVD encontraréis cuatro idiomas: italiano, alemán, español e inglés; bastantes más subtítulos y un pequeño extra, tipo “Detrás de la Historia” en el que los protagonistas son entrevistados. No lo vi entero pero os adelanto que no es un “cómo se hizo” sino las impresiones de los actores sobre la película, sobre su trabajo y su relación con los otros actores... no aporta nada a la película.
Si os gusta tanto como para invertir en ella podéis comprarla por 15,95 euros en la Fnac (tiene un 11% de descuento) en DVD, y por 28,95 euros en Blu-Ray.

Bajo el sol de la Toscana - Audrey Wells


Hablo ahora de otra de mis películas favoritas. Tuve la suerte de verla en el cine, aunque casi de casualidad porque aguantó en cartel menos que un caramelo en la puerta de un colegio. Algo inexplicable. De hecho, trabajé como supervisora de un videoclub y cuando estaba en las tiendas y me preguntaban qué se podían llevar, solía recomendársela. Era una apuesta segura porque casi nadie la había visto y les solía gustar a todos mucho.

El argumento es sencillo: A Frances (Diane Lane) la deja su marido y ella se queda hecha unos zorros. Su mejor amiga, Patti y su novia Grace (Sandra Oh y Kate Walsh, a las que podemos ver como compañeras de reparto en Anatomía de Grey, por cierto) tenían previsto un viaje a la Toscana, pero Patti se ha quedado embarazada, así que deciden mandarla a ella. Al principio es un desastre, porque el viaje es para gays y ella es la única soltera y heterosexual, así que se siente un poco abrumada. Pero pasan por paraje donde hay una bonita casa en venta, le da el sirocazo y deja el viaje y se compra la villa. Y como es escritora, se queda ahí a vivir.


Es amor a primera vista; lo que ella no sabe es que la casa es ella misma. Tiene muchas posibilidades, es bonita, aunque esta machacada y mal cuidada, pero con un poco de trabajo y empeño ambas estarán como debían estar: relucientes, limpias, llenas de vida y color. Toda la película corre paralela a este concepto; conforme va remozando la casa, ella se va "arreglando por dentro", curando las heridas, sanándose del dolor.

Es muy bonito el elenco de personajes que llegan a su vida. Ella ha cambiado Estados Unidos por una tranquila villa en el corazón de Italia y los personajes que la rodean son provincianos, libres del estrés y de las ataduras de la gran ciudad. Es muy importante para ella la relación con Martini con quien cimentará una amistad muy profunda. Es una buena persona, padre de familia, casado y el que le vende la casa. Sabe de sus heridas y trata de ayudarla siempre y estar con ella siempre que lo necesita. No busquéis sexo porque no lo hay. Su relación es únicamente de amistad ¡pero qué amistad!. También la cuadrilla de albañiles polacos, que se harán casi de la familia... ya sabéis lo que son las obras!!! Empiezas, pero no sabes cuando terminas!

Ningún personaje es accesorio ni plano. Todos tienen su vida interior que se dibuja como si de una filigrana se tratase con sutileza, sin bordes abruptos. Todo ese universo coral hace que su vida vaya recuperándose poco a poco.
Ella se compra la casa porque como le dice al vendedor, quiere una casa llena de gente, celebrar una boda, que haya amor y niños... y lo consigue, pero el destino no siempre cumple nuestros deseos del modo en que hemos planeado.

Me gustó mucho porque pese a ser una comedia romántica, la historia acaba marchando por derroteros que no imaginas. Hubiese sido muy cómodo un "y fueron felices y comieron perdices", y efectivamente lo hay, pero ni ella misma se da cuenta de que es tan feliz hasta que le hacen caer en la cuenta. Quizás no era como ella pensaba, pero lentamente, sin sobresaltos, de una manera muy sutil, ella había conseguido todo lo que ella quería. Que va a acabar bien ya lo sabes al elegir la película, eso no sorprende a nadie, pero sí el modo, mucho más profundo que en otras películas del estilo. Si queréis saber cómo fue, puesto que está basado en las memorias de la escritora Frances Mayes, tendréis que ver la película.
Ah, y aunque esto se suele decir de las películas que son un rollo, la fotografía es estupenda. Tiene una luz increible y te dan ganas de mandarlo todo al carajo e ir para allí.

¡ Espero que no os decepcione!