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Para los que os hayáis leído la opinión de Señálame un imbécil y me enamoro podéis pasar de los dos primeros apartados porque están copiados literalmente de la otra opinión, no había mucho más que decir a lo que ya puse en la opinión de su primera novela. Lo he repetido para quienes no hayan leído la otra opinión.
== NOE MARTÍNEZ ==
Es una joven escritora gallega que ha publicado ya tres novelas en el orden en que las cito:
· Señálame un imbécil y me enamoro.
· Quiero un hombre magdalena
· Él, mi último pelo de tonta
Por suerte no son sólo tres ya que en su web nos cuenta que acaba de terminar su quinta novela, así que estoy a la espera de que publiquen esas dos que me faltan por leer...
ULTIMA HORA: Ézaro acaba de publicar otra de sus novelas:
· A otra princesa con ese cuento
(Gracias san google)
No os voy a contar mucho más sobre ella ya que lo mejor que podéis hacer si os interesa esta chica es pasaros por su web. La encontraréis fácilmente en san google poniendo su nombre y apellido. No tiene desperdicio.
== EZARO EDICIONES ==
Esta editorial era una gran desconocida para mí hasta que me hice con las novelas de Noe Martínez, y sin embargo ha entrado en mi biblioteca por la puerta grande. Me ha cautivado por su calidad, el cuidado de las ediciones y por los títulos que está publicando, aunque esa calidad hay que pagarla y su precio es un poco más elevado de lo que me gustaría. Los dos libros de Noe Martínez que me compré me costaron 18 euros cada uno. Eso sí, no me he arrepentido nada de gastármelos.
La editorial es de origen gallego y ha tomado su nombre de un pequeño pueblecito de la Costa da Morte. De momento tiene poquitos libros en el mercado pero supongo que irán ampliando el catálogo poco a poco. De todos ellos, o al menos los que yo tengo y los que he podido ver en su web, destacan sus portadas, que son tal y como a mi me gustan, mesuradas... por decir algo, es que no encontraba otra palabra mejor. A ver, no son sobrias como las típicas de los clásicos de la literatura, pero tampoco son como las de los típicos libros veraniegos de Debolsillo o similares, que hacen daño a la vista. Son unas portadas muy cuidadas y con su significado bien estudiado, vamos, como a mi me gustan, de esas que hacen hasta bonito en el salón (para aquellos que tienen a modo decorativo la librería). Y no me enrollo más...
== EL LIBRO ==
Editorial: Ézaro Ediciones
Autora: Noe Martínez
Primera edición: 2006
ISBN: 84-933888-8-2
Número de páginas: 208
Estilo: Chick Lit
En esta ocasión de nuevo nos presenta Noe a un grupo de chicas: Renata, Telma, Marcelina y Lucita, que forman el club Yo Nunca. Os imagináis por dónde van los tiros... Sus lapidarias frases comenzadas por el tajante “Yo nunca...” van a verse cuestionadas de principio a fin mientras se preparan para la celebración de la despedida de soltera de Marcelina, que se casa en unas horas.
Telma es la encargada de preparar la celebración con la ayuda, más o menos afortunada, de Renata y Lucita. Marcelina mientras recuerda los últimos meses junto a su, en breve, marido, Marco.
La sensorial y un tanto despreocupada con su alimentación Telma, anda de cabeza debido a la proposición de su novio Diego. Todas sus dudas se verán disipadas cuando se vea en la tesitura de contratar a un stripper para la fiesta de despedida de Marce. Y eso es todo lo que puedo contar de ella.
Lucita es “la mujer tranquila” y además una obsesa del pelo liso. Eso le va a acarrear más de un problema y, junto a su sufrida hermana Laurita (hormona andante), vivirá una situación tremendamente divertida con la que he llegado a llorar de la risa. A pesar del mal rato que va a pasar, el final de la historia le dejará un buen sabor de boca. Y no cuento más, leed el libro si queréis alucinar con el informe médico que le hacen.
Renata es la mas chic, con un trabajo que ya quisiera yo para mí, Jefa de Departamento en un Museo de Arte Contemporáneo. También tiene problemas con su novio, Ángel. Natita, así la llaman, vivirá otra situación de esas desternillantes y un poco increíbles en el lavabo de una cafetería, donde entablará “amistad” con una vieja un tanto facha y con otro personaje del que tampoco cuento más. Os dejo con la intriga.
Marcelina se casa con Marco en unos días y recuerda los comienzos de su relación, los meses desde que fijaron la fecha de la boda y el descubrimiento de esos seres malignos llamados suegras. Es romántica y sentimental, protesta a todas horas porque no quiere un boy en su fiesta, pero en el fondo se muere de ganas de tener a uno bien cerquita.
El libro transcurre en su mayoría durante las horas previas a la despedida y termina con esa fiesta, llena de desenlaces más o menos esperados pero no por ello menos divertidos. Y punto pelota, el resto lo leéis en el libro.
== POR QUÉ ME HA GUSTADO ==
Pues me repito, primero porque se lee fácilmente y de un tirón, es una literatura ágil y actual, que no busca una gran calidad ni convertirse en el libro del año, busca entretener y hacer que el lector se ría a gusto un buen rato. Y lo consigue.
No pienses sólo lee y disfruta; las historias y las vivencias de las protagonistas parecen un tanto fantasiosas en muchos casos, no puede haber gente con tan mala pata como Renata o tan inocentona como Lucita! Pero el caso es que se convierten en personajes familiares casi al momento, aunque no se profundice mucho en ellas.
El final es bastante predecible pero es que no se trata de una novela de misterio donde hay que descubrir al asesino. Sabemos más o menos cómo va a terminar, pero no importa, lo interesante es el desarrollo, las situaciones tan sumamente divertidas que viven las cuatro amigas en las horas anteriores a la fiesta y la propia fiesta.
Es un libro para leer antes de irte a la cama, no te va a enganchar pero te va a dejar una sonrisa bobalicona en la cara y seguro que no tienes ni una pesadilla esa noche! Recomendable sobre todo para madres trabajadoras un tanto agobiadas y que quieran liberar la mente, y el cuerpo si hace falta, con un poco de lectura intrascendente aunque llena de términos interesantes por aprender... como el significado de la minifalda RC... De nuevo, abstenerse hombres o personas que aspiren a teorizar o filosofar con la lectura de un libro.
Vengo de leer la opinión de Bedizu en la que comenta que ella también ha caído en la “chick lit”, pijo palabro (efectivamente) donde los haya. Dudaba si escribir hoy sobre este libro o sobre otro más sesudo y difícil que tengo pendiente comentar, pero me he dicho ¡qué diablos! ¡Hagamos honor a la secta! Por cierto, que tendremos que pensar en un saludo secreto para reconocernos entre nosotras, tipo alguna frase mítica de algún libro laureado, y así lo hacemos oficial.
Comentaba Bedizu la vergüenza de leer estos libros en público, y aún más, de que te pillen. Como le he dicho en el comentario, no le informé sobre el modo de uso porque supongo que esto es como la primera vez que te pones tanga. Crees que todo el mundo te está mirando (y probablemente, según te quede, sea verdad), pero llega un momento en que dices ¡a la mierda! ¡Al que no le guste que no mire! Y comienzas a llevarlos con normalidad. No es mi caso, que me parecen incómodos de narices, pero no es esta una opinión para hablar de tangas sino de libros “ligeritos” y visto lo extendido de su uso creo que la metáfora nos sirve.
Al principio te sientes rara por leer libros de estos. Efectivamente, viste mucho más en las reuniones sociales culturetas varias fardar de los clásicos que has leído que reconocer que te zampas este tipo de novelas igual que si fueran rosquillas. Probablemente alguno ponga cara de susto si comentas que no has leído el Quijote, y si osas decir que aunque lo has leído no le encuentras el aquel, pero no quiero ni imaginarme el “chock” al mostrar pasión por estos libros. Que lo mismo te excomulgan del “culturetismo” y te hacen devolver las gafas de pasta como a los policías que expulsan la placa y la pistola. No eres digna, no.
Pero luego descubres que no es para tanto, y que mucha más gente de la que te crees se los traga. Yo me quedé mucho más tranquila el día que una profesora universitaria amiga mía me dijo con total normalidad que le daba a los “jazmines” cosa mala. Ese día me dije a mí misma que había superado la fase de negación y la de acercamiento a hurtadillas para pasar a la de aceptación. Sí, me gustan las novelas de chick lit ¿es delito?
Ese día te lo llevas con normalidad allá donde vayas y te da exactamente lo mismo lo que opine el resto. Es más, hasta los defiendes. No, no es síndrome de Estocolmo. Yo soy plenamente consciente de lo que estoy leyendo. Son libros sin trascendencia, estupendos para leer entre novelas más sesudas, que se consumen como pipas. No es un solomillo, eso ya lo sabemos, son más bien las olivitas que te ponen en los restaurantes italianos para ir abriendo boca.
Llega un momento en que te has leído tantos, que hasta eres capaz de distinguir entre un buen libro de chick lit y uno pésimo. Y es que ¡no es lo mismo! (eeeeeeeeeeees distiiiiiiiiiiiiintoooooooo) Los hay que son un cúmulo de topicazos, los que introducen novedades, los que tienen un planteamiento diferente y los que aburren a las vacas. Para el profano todo es igual, pero para el gourmet existen muchas diferencias.
Huelga decir que yo ya he perdido la cuenta de los libros de este estilo que he leído y que tengo el paladar más que hecho. Distingo el garrafón a la legua. Ya me pueden poner un ¡inédito! ¡bestseller! que da igual. A las cuatro líneas ya sé si es potable o no. Hay quien se ha especializado en vinos, y no le cuelas un don simon por un reserva, pues a mí me pasa lo mismo con la chick lit.
== Paladeando “Romper con la rutina” ==
Este libro concretamente llegó a mí a través de una usuaria de Ciao, una de la secta, a la que no le gustó nada pero que creyó que a mí podría interesarme. Es lo que tienen las sectas, que nos pasamos la droga de unas a otras. Uno de los motivos por los que creyó que me podría agradar es porque en la portada anuncia que es una mezcla entre Friends y Sexo en “Niuyol”. Los publicistas saben cómo venderse, eso no se lo negaré. La mayoría de las adictas lo somos también a esas series y ese reclamo haría a más de una tirarse en plancha a por él. Se curraron también una portada al uso, lo que es de agradecer en esencia editorial, porque la que perpetraron en uno de los libros que leí últimamente no tiene perdón de dios.
Sexo en NY, Friends, coloricos, una chica estilosa en la portada… es como ponerle a mi hija un “pachús” (= chupachups) delante y pretender que no se lo coma ipso facto. Una tortura innecesaria.
Connie es una chica que lo tiene todo. Nos la pintan como una tía que está bastante buena (tal vez un poco anoréxica), que tiene un marido de esos que sólo se encuentran en los libros (no me veo al tal Luke echándose pedos o saliendo del baño sin lavarse las manos) y un grupo de amigas chachis pirulis. Lo único que falla es su trabajo… aparentemente estiloso, pero por lo visto aburrido de necesidad.
El caso es que ella, que es guay y tiene una vida guay, se cuelga de un compañero de trabajo y tiene una aventura con él. Y sobre esos mimbres se construye el libro. Sobre cómo se las ingenia y los conflictos morales que le surgen.
== Profundizando en la novela ==
Una de las primeras cosas que llaman la atención es que el lenguaje que utiliza es bastante vulgar, soez en ocasiones y que no escatima un detalle en los asuntos de cama. No se corta un pelo, vamos. En esto recuerda mucho a Sexo en Nueva York, realmente. De hecho, incluso utiliza expresiones que sólo he visto verbalizadas ahí, como “bajarse al pilón”, frase que nunca había visto escrita en una novela de chick lit. Connie recuerda mucho a las amigas de la serie de Sarah Jessica Parker.
En realidad, sí que he visto muchos paralelismos con Sexo en NY, y no tantos con Friends. Con Sexo… la comparación es bastante fácil. Connie se rodea de un grupo de amigas, cuatro concretamente (una más), y cada una son de su padre y de su madre. Está la devorahombres (Lucy), la madre abnegada (Rose), la chica normal (Daisy) y la enamorada del amor ansiosa por casarse (Sam). Las conversaciones son bastante distendidas, no huyen de los temas peliagudos y hablan con bastante libertad de las cosas de sexo. Sin embargo, mi sensación es de que no estaban tan unidas como las de la serie. No quedan tan a menudo y (tal vez por eso dicen que se parece a Friends), muchas veces les acompañan los hombres. Pero ellos no son miembros de pleno derecho. Ellas son las amigas, ellos han venido más tarde.
Respecto a la cuestión de la infidelidad, es un poco el eje que vertebra el libro. John Harding, el hombre del que se cuelga Connie es un imbécil integral. La historia es que todo el mundo lo sabe, incluido el lector, menos ella. La escritora no se molesta en mostrárnoslo como alguien encantador para luego hacerle caer del pedestal. Es un tontoalastrés y sabemos que la historia no tiene ningún futuro. Connie tampoco es tan tonta… se ha colgado vilmente pero sabe la clase de tío que es. Y aún así, no puede evitarlo.
A mí me ha parecido creíble porque estas cosas pasan. A veces nos colgamos de auténticos gilipollas a los que vemos venir y a pesar de todo, caemos con todo el equipo. Supongo que hay algo en las mujeres que nos hace desear ser la que “lo reformó”. Digo yo. O eso, o es que somos tontas perdidas. Y claro, luego vienen las lágrimas. Es una pena que triunfen más los tíos buenos que los buenos tíos. Pero es lo que hay.
Las amigas (las que lo saben, que no son todas), reaccionan de distinta manera. Daisy se indigna, Lucy la comprende y Sam la cubre en las mentiras aunque no está de acuerdo con ello. Y todas sin excepción quieren que termine porque va contra su salud.
El tema me ha parecido bastante universal. Una que hace algo moralmente incorrecto (máxime porque Luke es amigo de todas, así que no es un mal “en abstracto”) y todas se posicionan. Lo que pasa en la vida real. El modo en que está tratado es bastante crudo. La visión sobre Connie es la suma de las distintas percepciones. Todas tienen su parte de razón. No me ha parecido nada maniqueo. Las cosas no son blancas o negras, sino que tienen muchos matices.
== Valorando ==
Sí que me ha gustado el libro. Al menos es diferente, sobre todo por el tono general, bastante más subido y descarnado que lo que es habitual. Hace un planteamiento bastante más osado que la mayoría de las novelas del estilo. Es… más actual y mucho menos ñoño. Se agradece que en vez de ir por los derroteros habituales se arriesgue con unos personajes con un poco más de chicha.
Quizás se pasa un poco con Luke… demasiado perfecto. Le faltan cosas que le hagan humano, porque a veces no se entiende que teniendo a semejante tipo en su vida se cuelgue de un idiota integral. Le puedes echar la culpa a las hormonas, pero hay momentos en que parece un poco irreal. Las amigas me han gustado más, aunque en pasajes se desdibujan un poco.
Creo que sí que recomendaría su lectura, como algo distinto. Pero vamos… lo de ser una mezcla perfecta entre Sexo en NY y Friends… ¡Qué más quisiera el gato que lamer el plato!
== Ficha técnica ==
Título: Romper con la rutina
Título original: Playing away
Autora: Adele Parks
Editorial: Esencia editorial
Fecha publicación en España: 04/07/2008
Fecha publicación original: 2000
ISBN: 978-84-08-07631-5
Nº Páginas: 448
Formato: 14,5 x 21,5 cm / Rústica
Precio: 18 euros
El otro día en mi asalto al Corte Inglés no me pude creer mi buena suerte. En el montón de libros de saldo por una vez había bastantes cosas interesantes. Me llevé unos cuatro o cinco de la editorial Esencia (que por lo que he visto tiene bastante chick lit) por menos de 6 euros cada uno, cuando su precio original eran de 18 euros. Yupi. De Madeleine Wickham había dos, y por supuesto cayeron.
Una de las ventajas de leer a Sophie Kinsella (que es el seudónimo de Madeleine Wickham) es que tú sabes que por muy malo que sea el libro nunca será horroroso. Al fin y al cabo es una de las reinas de la chick lit, una autora que lleva ya tiempo en la brecha y que es considerada una de las grandes. Últimamente da bastante por saco leer de este tipo de literatura porque muchas se han creído que todo el campo es orégano y que con poner cuatro tópicos uno detrás del otro ya tienen una novela. Y va a ser que no. Incluso en este género tan ligero las hay buenas, malas y regulares.
Esta novela me ha gustado bastante. Es un alivio volver a leer chick lit decente porque ya estaba un poco aburrida de no encontrarme más que malos libros del género. No creo que sea su mejor novela, pero está bastante bien. Y sobre todo, por lo que costó, está todavía mejor.
== Argumento ==
Maggie, Roxanne y Candice son compañeras de trabajo en una revista y además amigas. Acostumbran a quedar a tomar cócteles una vez al mes en el Manhattan. Pero las cosas están a punto de cambiar mucho ya Maggie está embarazadísima y va a comenzar su baja maternal. El día de su última reunión antes del parto, Candice reconoce a la camarera: es Heather, una compañera de colegio suya. El padre de Candice arruinó a la familia de Heather y ésta tuvo que dejar el colegio repentinamente, así que a Candice la conciencia le remuerde. No es que tuviera ella culpa, pero siente que tiene que hacer algo por Heather y la colocará como ayudante de redacción en la revista.
== Los personajes ==
La novela está construida en torno a las historias de las tres, que no están pasando ninguna por su mejor momento.
A MAGGIE la maternidad le viene aparentemente demasiado grande. Es una mujer triunfadora en su vida profesional, dirige con tino la revista donde trabaja y es una persona muy respetada. Pero sin embargo, no consigue hacerse con su pequeña hijita Lucia. En realidad lo que tiene es una depresión postparto de caballo.
Es una historia que me ha gustado mucho sobre todo porque me ha parecido muy real. Ella intenta tapar lo mal que se siente, lo patosa que se nota. Se “supone” que la maternidad es maravillosa. ¿Por qué ella es incapaz de hacer con soltura lo que hace todo el mundo? No quiere quejarse y claro, las cosas se van acumulando hasta llegar a una situación insostenible. Está la cosa de las expectativas. Cree que todo el mundo espera unas cosas de ella y luego en la realidad las cosas no son así.
Me ha parecido muy interesante la historia de la depresión postparto porque es bastante más común de lo que nos creemos y no es tan habitual verla reflejada en un libro de literatura de mujeres. Parece que todas tenemos que querer a nuestros hijos apenas los vemos y que los primeros meses son un camino de rosas, cuando muchas veces se producen problemas como los que afligen a Maggie.
ROXANNE es la más liberal de las tres. Tiene una historia con un hombre casado hace muchos años pero lo lleva en absoluto secreto. Ni sus amigas saben quién es: siempre se refieren a él como “Don Casado y con hijos”. No voy a contaros más de esta historia porque no veo el modo de hacerlo sin destripar la trama y no quiero. Sólo diré que afortunadamente tampoco es demasiado tópica.
La historia de CANDICE es la que supuestamente vertebra el libro. Ella tiene muchos remordimientos por lo de su padre, pese a que no tendría porqué. Cuando su padre arruinó a la familia de Heather, Candice estaba en el colegio, era una cría. Como le dicen sus amigas, está bien que lo sienta y que trate de ayudarla, pero no puede culparse de algo de lo que no fue responsable. Pero Candice es demasiado buena persona y trata de acallar su conciencia haciendo un exceso de cosas por Heather. La coloca en su revista, la lleva a vivir con ella y poco a poco esto hace que se distancie de sus amigas. Maggie y Roxanne no tienen ninguna prueba de nada, pero presienten que Heather no es buena persona, como efectivamente se demuestra.
== Impresiones ==
Es un libro bastante interesante y para ser aparentemente ligero tiene más miga de la que se pueda creer. De las tres historias, me parece la más previsible la de Candice sin duda. Se supone que tendría que ser la principal y la más sorpresiva, pero sinceramente a los dos segundos ya sospechas que Heather no es trigo limpio y lo que viene a continuación no te pilla por sorpresa. Pero en cambio las historias de Maggie y Roxanne sí que me han parecido bastante frescas y no contadas tantas veces.
No creo que sea el mejor libro de la Kinsella / Wickham (que tanto da lo uno que lo otro) pero como he dicho cualquiera de ella mantiene un nivel bastante superior al del género en global. Yo me lo leí en una sentada, en un par de horas a lo sumo. Son unas 300 y pico páginas de lectura muy fresca, rápida y relajada. Casi te dan ganas de prepararte una de las deliciosas bebidas que nombran en el libro para tomártelo al mismo tiempo.
Te hace sonreír, toca temas interesantes, es ágil, con sus puntos de humor… vale, no es una obra maestra, pero me costó tirada de precio y cumple a las mil maravillas su función de usar y tirar. Yo no me he sentido estafada, que es más de lo que puedo decir últimamente con el género.
No me gastaría 18 euros en ella, pero por 6 que me costó está francamente bien y no me arrepiento en absoluto de su compra. Si la veis por un montón de saldos, podéis haceros con ella perfectamente que lo pasaréis bien.
Este es el libro que me leí en una tarde-noche de esta semana que acaba. Es chick-lit, ya sabéis, literatura fácil de leer, sin muchas pretensiones. He estado una temporada alejada de este género porque terminé saturada, pero ahora, de vez en cuando, alterno con otras lecturas más enriquecedoras para “liberar” un poco la mente.
De esta misma autora he leído sus restantes libros, bueno, los que se han publicado en castellano, porque creo que ha escrito otro que acaba de salir a la venta en inglés. Son “A prueba de bomba”, para mi el mejor hasta el momento; y “¿Me lo prestas?”, la primera parte de este del que ahora os hablo, que no me gustó especialmente e incluso me convenció de no comprar la continuación. Así que no me compré “El viaje de Darcy” y ¡menudo error! Menos mal que ahí estaba Walewska para prestármelo y ya lo enmendé. Y es que resulta que segundas partes no siempre son malas, a veces mejoran con mucho a las primeras.
FICHA TÉCNICA
Título original: Something blue (“Algo azul”, la primera parte es Something Borrowed, “Algo prestado”).
Autora: Emily Giffin
Fecha de edición: julio de 2008
Editorial: Debolsillo (Random House Mondadori)
Precio: 8,95 (8,50 en la Fnac donde lo compró Walewska)
VAMOS A OPINAR DE NUEVO
Espero no haber perdido la práctica en esto de las opiniones...
Como digo, la primera parte de este libro me aburrió bastante, una historia muy floja sobre Rachel, una chica estudiosa y trabajadora que vive a la sombra de su deslumbrante amiga Darcy, su antítesis. Darcy está a punto de casarse con su guapísimo novio Dex cuando Rachel se acuesta con él y lo más grave, se enamora.
Según está tratada la historia, deberíamos sentirnos cercanas y comprometidas con Rachel, la buena, la normal, la que no destaca por su físico sino por sus aptitudes... pero es que... ¡es tan plana! No inspira nada o casi nada de simpatía y, a pesar de que Darcy en ocasiones, en muchas, es odiosa, casi le tienes más cariño y sientes más proximidad por ella.
Así que el libro, para mi gusto, se acaba convirtiendo en un tostón del que ya te sabes el final desde la página 10. Y tiene 390...
Con “El viaje de Darcy” me esperaba más de lo mismo... lo empecé sin muchos ánimos de terminarlo pero no me ha durado ni un solo día... ¡así no es rentable leer! La verdad es que en el primer libro Darcy queda muy desdibujada, a pesar de ser una de las protagonistas principales, pero en la segunda parte Giffin enmienda el error y saca todo el potencial a este personaje tan “chick-lit”. Lo que más me ha gustado del libro, sin dudarlo, es la evolución del personaje, tan tremenda pero a la vez creíble debido a la difícil situación en la que Darcy se va a encontrar. Rachel es plana y aburrida de principio a fin, incluso en sus apariciones en la segunda parte, mientras que Darcy es una caja de sorpresas, es mucho más entretenida y se presta más a la creación de situaciones divertidas, embrollos y líos varios en torno a ella. Y a fin de cuentas eso hace que el libro sea entretenido.
Además de Darcy y Rachel aparecerán más personajes de la primera novela: Dexter, el ex prometido de Darcy y ahora novio de Rachel; Marcus, el ex ligue de Rachel y ahora padre del “bombo” de Darcy; Ethan, el amigo común de ambas afincado en Londres, a donde Darcy se dirigirá para intentar tomar las riendas de su descontrolada vida... Hay nuevos personajes, las amigas de Darcy en Londres, su familia en Indianápolis, su ginecólogo, la novia de Ethan... pero casi todo el libro se va a mover en torno a Darcy y Ethan y su vida en común en el pequeño apartamento de Ethan en Londres. Al menos para mi es la parte más interesante del libro.
Los inicios de la historia, cuando se nos introduce y se nos resume la primera novela, me gustaron menos, quizás porque había leído ¿Me lo prestas? (no es absolutamente necesario hacerlo pero sería el orden correcto, aunque puede hacer que se te quiten las ganas de leer la segunda parte, como me pasó a mi). Aporta un poco más sobre la historia de Darcy y Marcus pero no me gustó especialmente porque este chico no es un personaje que me gustase especialmente en el otro libro, y en este menos todavía. Además Darcy aún no ha comenzado ahí su “evolución” y es más interesante cuando ésta comienza.
He de decir que esta lectura me pilla con las hormonas alteradas por mi propio embarazo y quizás al estar Darcy embarazada también en la novela me haya predispuesto a gustarme más, no sé, lo cuento como aviso... quizás en otras circunstancias no me hubiera identificado con Darcy en ese aspecto y el libro me hubiera resultado menos atractivo... puede ser. Pero lo cierto es que está embarazada y además está sola en una nueva ciudad y con un amigo que no tiene muy buena imagen de ella en principio, así que sólo imaginarme la situación ya me hacía cogerle cariño a esta chica mona y un tanto frívola.
No me quiero extender mucho más y además he perdido un poco de práctica en esto de las opiniones. Sólo os animo a leerla; si habéis leído ¿Me lo prestas? y os gustó, seguro que no os costará hacerme caso. Si no os gustó, probad a darle una oportunidad a esta segunda parte, yo creo que merece la pena, os puede demostrar que no siempre son peores las segundas partes. Emily Giffin además no ha seguido la línea que a veces se impone de hacer cada libro más tocho que el anterior y “El viaje de Darcy” es más o menos del tamaño del primero, unas diez páginas menos,
Animaos a acompañar a Darcy en su viaje a Londres, hacia la maternidad, hacia la madurez y hacia el amor verdadero.
Vale. Si es que hay cosas que se ven venir. Tres veces, tres, me resistí a comprarlo sabiendo que 17 euros y pico era un timo para este libro e imaginando que me iba a decepcionar. Pero caí como una tonta al final. Sabía que me iba a pasar ¡cómo no me iba a pasar, si no tengo remedio! Es cierto que me estoy quitando y que cada día leo menos cosas de éstas porque ya sé que los números que tienen de decepcionarme son muy elevados. Pero a veces soy un poco yonki de este tipo de literatura y me viene bien un correctivo para recordarme que “nunca mais”… hasta mañana por lo menos.
Esto no ha sido un correctivo, un cachetito sin más. Ha sido una tunda en toda regla. Menudo rollo patatero – aburrimiento mortal – truño de solemnidad. Además, hay libros que ves que es que no es que sean malos, sino más bien que no están hechos para ti. Pero no es el caso. Este es malo, directamente. Sin paños fríos.
== Ficha técnica ==
Título: De qué hablan las mujeres en el baño
Autor: Jo Barrett
Editorial: Vergara
Número de páginas: 352
Fecha de edición en castellano: mayo 2008
Precio: 17,50 euros (un timo)
ISBN: 9788466636759
== De qué va ==
Claire St. John es una abogada recién divorciada que decide abandonar la gran ciudad por un lado y su profesión por otro para dedicarse a escribir una novela – libro de autoayuda o yo qué sé sobre la sabiduría que se puede aprender en los baños de las señoras. Se pone que es el sancta sanctorum donde nos confesamos y hablamos sin tapujos de los hombres. Y ella quiere compartirlo con el mundo.
Así que se traslada a Tejas donde se dedicará en cuerpo y alma a su tarea: indagar en la psicología masculina a través de las conversaciones de los baños, escribir el libro y tratar de aplicárselo a ella misma. En su vida irrumpirá Jake Armstrong, un ejecutivo de una empresa de alimentos orgánicos (toma del frasco, Carrasco) con el que se pegará todo el libro que si sí, que si no.
Y esto es todo. No busquéis más porque no lo hay.
== Porqué es tan sumamente aburrido ==
A mí siempre me ha sorprendido mucho esa costumbre de ir al baño de dos en dos, y eso que soy mujer. Salvo en ciertos baños de ciertos sitios que están más llenos de gente que el cuerpo de Amy Winehouse de droga e ir acompañada viene bien para ayudarte a sujetar la puerta en caso de que no haya pestillo, por lo general yo voy a lo que voy. Hago mis cosas, me lavo y me largo. Nada de estar más tiempo del estrictamente necesario. Incluso en el caso de que a alguna amiga mía le haya entrado el momento roca al mismo tiempo, vamos, hacemos lo nuestro y nos vamos. Nunca he entendido muy bien esa costumbre de ponerse a hablar de lo divino y lo humano en un sitio que por lo general no huele demasiado bien y que en según que sitios da incluso un poco de yuyu. No dudo que hay gente que lo hace, pero vamos… me parece que según van pasando los años y según se degradan los baños las conversaciones en el cuarto de baño se limitan. Igual es que en Estados Unidos están en mejor estado. En todo caso, si yo me pegara media hora de charleta en el baño de un restaurante media hora de palique con una amiga seguro que sospechan que algo raro está pasando.
En fin. Tenía curiosidad por saber qué se supone que decimos las mujeres. Y lo que me he encontrado es un libro lleno de lugares comunes, de frases hechas y de estereotipos. Me ha parecido todo tan obvio que dejó de tener interés para mí en el minuto cero. Menudo TOSTÓN. Yo no digo que conversaciones así no se tengan, en el baño o en cualquier otro sitio. Pero hubiese estado bien que fuera todo menos evidente, menos trillado y que fuera un paso más allá. Porque para leer lo que hemos leído cienes y cienes de veces no me gasto yo 17,50 euros. Me ha parecido un poco tomadura de pelo.
El libro es una novela. En realidad, mezcla trozos de la novela (de la que estoy segura de que no vendería un solo ejemplar de lo mala que es) de Claire y de su vida. Pero es que ni la novela es entretenida ni tampoco su vida. No hay nada que te enganche. Ni te descubre nada que no sepas en el libro y lo que le pasa es tan sumamente común y aburrido que te dan un poco igual sus tribulaciones. Lineal, quizás sería la palabra que lo describiría. Y previsible. Le falta ritmo por todos los lados.
Se supone que estos libros son bastante banales, pero por lo menos son entretenidos. Quizás no pasen a la historia de la literatura como los mejores del mundo, pero cumplen una función determinada, que es divertirte un rato y ya está. ¡¡¡Pero es que ni como eso vale!!! ¡¡¡Dónde se ha visto que en un libro de estos te saltes párrafos enteros porque no te interesen lo más mínimo!!! Le podría perdonar que fuera intrascendente, que fuera incluso poco novedoso. Pero nunca que sea tan soberanamente aburrido.
Son 350 páginas más o menos, de letra no especialmente pequeña, así que se debería leer fácil y rápido. Y sí, lo leí rápido pero porque me iba saltando trozos, no porque la lectura fuera fluida en absoluto.
== Recomendación ==
Hay libros que dices, bueno, en versión cara no, pero en bolsillo tal vez. Éste, ni eso. Es un libro francamente prescindible. No os dejéis engañar por la portada, que eso sí, hay que reconocérselo, es bastante acertada ni por el título, que parece diferente y es llamativo. El libro es de lo peorcito que he leído en tiempos.
Qué sensación de tomadura de pelo.
== Para preveniros… ==
En la página de la librería NavLan ponen la siguiente reseña del libro:
“Cuando la ingeniosa y cosmopolita Claire St. John deja Nueva York y regresa a Austin, Texas, comprende que todos los buenos consejos que ha recibido en su vida provienen de desconocidas en los baños de señoras. Ojalá los hubiera seguido antes de casarse con el hombre equivocado y acabar siendo el cabo suelto de un divorcio.
Harta de los hombres, Claire decide correr un gran riesgo: renunciará a su vida como abogada y escribirá el libro de autoayuda definitivo; un libro que detalla con total exactitud lo que sucede en la mayoría de los sagrados templos femeninos: el baño de señoras.
¿Pero aprenderá alguna vez la nueva gurú de la autoayuda a seguir su propio consejo? Mientras desvela la verdad que se oculta tras las puertas del baño, asimila de nuevo la cultura tejana de comer zanahorias rellenas de jalapeños, recorre carreteras que recorren el afamado estado montañoso e incluso se une a un funesto crucero alcohólico, Claire lucha contra sus sentimientos por Jake Armstrong, un guapo empresario de alimentos orgánicos que amenaza con desequilibrar su nueva vida. ¿Será capaz de sobrellevar la presión o verá su vida amorosa desaparecer por el retrete?”
PARECE que vaya a estar bien (dentro del género, se entiende)
NI DE COÑA. Os lo he copiado para que os alejéis de los cantos de sirena y no os pase como a mí, que soy una pecadora.
12:51
Si durante mucho tiempo fui una incondicional de las novelas 'chick lit' (novelas escritas por y para chicas, con protagonistas urbanas que buscan ascender en el trabajo, encontrar a un príncipe azul y ser felices en la vida al tiempo que meten la pata constantemente haciendo las delicias del lector), llegué a un punto de saturación en el que dije eso de "Hasta aquí hemos llegado". Al ser un género literario que se rige por unos esquemas inamovibles y que se considera 'literatura menor' (aunque yo discrepe), muchas autoras aprovecharon el tirón y se lanzaron de cabeza a escribir novelas de este género pensando que es tan fácil como crear a una protagonista con cartucheras que está enamorada del director de Recursos Humanos de la empresa y tiene por compañera de oficina a una arpía con zapatos de Gucci. ¿El resultado? Un mercado literario saturado de novelas 'chick lit' de una calidad bajísima, escritas por autoras que se notaba que se habían leído 'de pe a pa' a las reinas del género y que intentaban emularlas sin ningún éxito. La cosa llegó a tal punto de degeneración que yo, devoradora compulsiva de este tipo de novelas, acabé harta de ellas hasta el punto de decidir hacer un paréntesis indefinido y no volver a leer nada del género durante mucho tiempo.
Con "Citas en Manhattan" no sé si puedo afirmar que he interrumpido esa parada indefinida porque no sé si esta novela se puede enmarcar dentro del género 'chick lit'. Tiene algunos guiños al género y, de hecho, podría incluirse sin problemas dentro de esa categoría. Pero yo más bien diría que es una novela realista, con tintes de 'chick lit' y grandes dosis de humor. Así que se podría decir que me he dado un chapuzón rápido en la piscina del 'chick lit' y me he vuelto a salir. Supe de la existencia de este libro porque su autora (Emma Reverter) fue entrevistada en un magazine radiofónico que escucho con asiduidad. Me pareció que el libro podría ser interesante por la manera en que lo enfocaban y porque su autora me pareció muy sincera. Lo peor que le puede pasar a una novela (y, por ende, a su autor) es que sea pretenciosa porque crea falsas expectativas. "Citas en Manhattan" tenía un peligro para mí que me hizo dudar de ella: olía a 'chick lit' español (las experiencias que he tenido con las novelas de este género a mano de autoras españolas han sido nefastas, llenas de "quiero y no puedo" y de intentos patéticos de emular a las reinas anglosajonas del género). Pero Emma Reverter me pareció muy clara: no pretendía vender alta literatura, ni la novela 'chick lit' española del siglo, sino que dejó muy claro que su obra era una novela divertida, de consumo rápido y de lectura ligera. Y así ha sido: una novela sin pretensiones la mar de divertida y amena. La autora y su estilo Emma Reverter es una periodista, abogada y escritora catalana que vive en Nueva York desde hace bastantes años, donde trabaja para medios españoles. Tiene una larga trayectoria como periodista y ha escrito numerosos artículos y reportajes sobre Guantánamo, Irak, Naciones Unidas y temas similares. "Citas en Manhattan" es su primera novela aunque ya está preparando un segundo libro diametralmente opuesto a éste, en el que tratará de un tema mucho más serio. Realmente, se nota que es periodista porque el libro está escrito en un estilo periodístico y su prosa es ágil, amena y clara. De hecho, el libro está estructurado en forma de columnas de periódico en vez de por capítulos, y eso agiliza mucho su lectura. "Citas en Manhattan" es una novela realista, pues la autora se ha documentado a fondo sobre el tema que trata y, si bien nos narra las cosas desde los ojos de la protagonista del libro (que viene a ser su 'alter ego'), lo cierto es que casi todas las situaciones e informaciones son reales y son fruto de una tarea de documentación. También tiene tintes de 'chick lit' o novela-comedia romántica porque la protagonista se ajusta mucho al prototipo de esos libros y, por supuesto, grandes dosis de humor (la protagonista vive situaciones muy divertidas).
Sinopsis
Victoria Sachs es una periodista catalana que vive y trabaja en Nueva York escribiendo columnas y artículos para medios españoles. Al inicio de las vacaciones de verano, su jefe la llama para decirle que, durante la temporada estival, no escriba sus habituales columnas deprimentes sobre Guantánamo, Irak y los derechos humanos porque los lectores se van de vacaciones y necesitan algo más ligero y frívolo para entretenerse; no quieren amargarse durante sus vacaciones de verano leyendo sobre las desgracias que pasan en el mundo y, la encuesta de fidelidad a los lectores del periódico, así lo demuestra. Victoria no sabe qué hacer: ella es una periodista seria y no se ve escribiendo sobre temas frívolos como el famoseo, el mundo rosa y últimas tendencias en moda. Ojeando el periódico se encuentra con una "asesora de citas" que ofrece sus servicios. Decide contratarla, haciéndose pasar por una chica que busca pareja, para poder escribir sus columnas hablando del apasionante mundo las citas en Nueva York. Esto la llevará a descubrir un negocio que mueve millones de dólares al año en los Estados Unidos y a vivir situaciones muy divertidas.
El libro
En una sociedad de consumo como la actual en la que el marketing se ha encargado de crear necesidades (por mucho que sus teorías digan que no las crea, sino que las detecta), cada vez son más los servicios y negocios disponibles en el mercado que buscan esa necesidad real, ya existente, escondida en el subconsciente colectivo para sacarla a flote y explotarla al máximo, hasta convertirla en una necesidad inventada que cale en la gente y la convenza de que no puede vivir sin "X" producto o servicio. Si nos paramos a pensar un momento, ¿cuál es uno de los elementos más preciados y codiciados en nuestra sociedad actual de ritmo frenético? El dinero es, posiblemente, la respuesta que habrá venido a la cabeza a más de uno. Y, mientras que es importante, hay algo mucho más importante e intangible que casi todos los habitantes de las sociedades modernas anhelan: el tiempo. Como dice una canción versionada por el grupo Scorpions, "all your money won't another minute buy". O sea: todo tu dinero no podrá comprar otro minuto. En una sociedad de horarios laborales infernales, ritmos de trabajo frenéticos y gente que siempre va con prisas para llegar a ninguna parte, el tiempo (sobretodo el libre) se ha convertido en un bien escaso y es mucha la gente que, cuando busca trabajo, valora los horarios laborales por encima del salario.
Y el tiempo es, precisamente, el punto de partida que dio origen al "big bang" del negocio de los asesores de citas (que es de lo que trata esta novela). Emma Reverter nos cuenta, mediante la protagonista del libro (Victoria), cómo funciona el mundo de los asesores de citas, de la búsqueda de pareja por Internet, de las citas rápidas (speed dating) y la complejidad de un negocio que en España nos parece raro pero que, en Estados Unidos, es lo más normal del mundo. Victoria se pone en contacto con una asesora de citas que hace las veces de secretaria personal para gente que busca pareja. A simple vista, buscar pareja mediante un asesor de citas puede parece frívolo, poco romántico y el colmo del absurdo (es como si la secretaria personal de un director de empresa le buscara pareja y le organizara las citas) pero, en Estados Unidos, la del "asesor de citas" es una profesión que está totalmente normalizada y aceptada y que genera millones de dólares al año en el mercado de los singles. La asesora que contrata Victoria es una mujer totalmente normal: psicóloga, titulada por una prestigiosa universidad, con una vida y una familia normales que hace las veces de 'secretaria' para la gente que contrata sus servicios. Básicamente su trabajo consiste en seleccionar y organizar las citas de sus clientes. ¿Y quién son sus clientes? Pues gente con dinero pero sin tiempo. (¿Veis? El tiempo es la clave: sus clientes son gente que no tiene tiempo de socializar). La asesora (Sarah Lovely) trabaja según tres tipologías de clientes: los clásicos (que prefieren que sea la asesora la que se encargue de buscarles pareja en su base de datos según gustos y afinidades), los modernos (que buscan pareja por Internet y quieren que su asesore les guíe y ayude para encontrar las páginas web más fiables y les redacte los correos y las respuestas) y los sociales (a los que les gusta socializar y acudir a citas rápidas, fiestas para singles, eventos para gente que busca pareja, etc). Victoria Sachs irá experimentando con las tres modalidades (tomándoselo siempre con cachondeo) y eso la llevará a vivir situaciones de lo más surrealistas.
Cosas interesantes que plantea el libro
Este tipo de negocio a nosotros nos parece frívolo y absurdo, pero los razonamientos que plantea el libro son de lo más acertados. Buscar pareja es como buscar piso: puedes hacerlo a través de Internet, por medio de conocidos, buscando anuncios en el periódico, por la calle, etc. También lo compara a invertir: mejor ponerse en manos de profesionales o, si lo haces tú, dominar muy bien el terreno. Por otra parte, los asesores de citas tienen todo un código ético para llevar a cabo su trabajo: piden informes sobre sus clientes (médicos, bancarios, etc.) para conocer su vida y buscar así parejas afines a ellos. Si nos paramos a pensarlo fríamente, existen asesores de moda, de inversiones, bancarios, etc. ¿Por qué no contratar un asesor de citas? Si no tienes tiempo para algo, busca a alguien que lo haga por ti.
La sociedad americana tiene la mente mucho más abierta en lo que se refiera a la hora de encontrar pareja. El negocio de los asesores es allí tan normal como cualquier otro y los portales de citas por Internet están de lo más aceptados, así como también las citas rápidas (en las que hombres y mujeres que no se conocen de nada tienen charlas de 8 minutos para decidir si se gusta no no). De hecho, es muy curioso ver que existen cientos de portales para perfiles de lo más variopintos y precisos (gente con animales, gente pelirroja, vegetarianos, etc). En España tenemos más pudor a la hora de hablar de los portales de búsqueda de pareja y, realmente, sólo hay un par de empresas en ese sector que sean "potentes" (realmente les va muy bien, a pesar de que a la hora de la verdad nadie admite haber usado sus servicios).
Los clientes de los asesores de citas no tienen porque ser necesariamente 'raros' (hay de todo, como en la vida real) sino que son, básicamente, gente sin tiempo (pero con dinero, eso sí) que no quiere perder el poco que tiene socializando y va al grano. Desde empresarios que, por su trabajo, tienen que pasarse toda la semana viajando de un país a otro y cuando llega el fin de semana quieren tener a alguien con quien salir, pasando por gente que trabaja mucho y no tiene tiempo de hacer amigos, hasta gente que se acaba de mudar a la ciudad y no conoce a nadie etc. El mundo de los singles (solteros) genera toda una industria millonaria a su alrededor que pocos se pueden imaginar. ¡Hay incluso empresas que rompen relaciones por ti! Contratar un asesor, pues, no es tan raro: hay quien contrata a un entrenador o 'personal trainer' para que le ayude a adelgazar. Los asesores entrenan para ayudar a encontrar el amor. Contratar uno es mucho más seguro que intentar ligar por Internet (donde la mayoría de la gente miente y donde la criba que tienes que hacer es mucho más complicada, además de ser peligroso).
El libro lanza un dardo envenenado maravilloso al mundo del periodismo. Cuando Victoria recibe el encargo de escribir una columna 'frívola', le dice a su jefe que ella no sabe cómo hacer eso. ¡Ella es una periodista seria! Aunque admite que sus columnas sobre Guantánamo, refugiados y derechos humanos quedan muy bien en el periódico porque le dan prestigio pero que en realidad no las lee nadie. Lo que vende es un entierro, una boda y el morbo del famoseo. La gente, estando de vacaciones, no quiere leer sus columnas deprimentes: quieren negar la realidad y leer sobre frivolidades e ignorar la realidad (algunos la ignoran todo el año). En ese aspecto, el libro encierra un mensaje subliminal delicioso: el mejor remedio contra la conciencia es la indiferencia.
Otro de sus dardos envenenados va dirigido al mundo de los 'blogers'; en concreto, de los egocéntricos. En el libro aparece el blog de un internauta que se las da de listo y narra las peripecias de su vida, haciendo parecer que ésta es de lo más interesante (citas con modelos, borracheras, sexo, las mujeres babean por mí, soy un experto en el amor). Incluso da consejos y se las da de sabiondo, como esas personas que lo saben todo. Es un claro mensaje subliminal a todas aquellas personas que tienen blogs y se dedican a aliñar sus narraciones con grandes dosis de "excentricidades urbanas" para hacerlas más interesantes y encima dan consejos morales: un simple trabajo en una oficina puede convertirse en toda una aventura en la que tú eres el rey del mambo si le echas imaginación y pedantería. No hay que olvidar que "los que siempre están de vuelta de todo, son los que no han ido a ninguna parte".
La practicidad de los americanos para según qué cosas es de admirar. En el libro, se nos muestra cómo no tienen reparos en admitir que usan los servicios de un asesor de citas (en España te mirarían como si usaras los servicios de una alcahueta). Son mucho más prácticos y lo tienen todo más claro en este aspecto. Por ejemplo, otro dato muy curioso del libro, nos muestra que los americanos tienen jurisdicción sobre el anillo de compromiso. Incluso hay casos que llegan a los tribunales (parejas que rompen y van a los tribunales por el anillo para que éstos decidan quién se lo queda). También tienen unas normas no escritas sobre el tema como cuánto es aconsejable gastarse, qué tamaño debe tener el diamante, qué pasa cuando el anillo es herencia familiar y la relacion ación se rompe, etc. Muchas mujeres se lo compran ellas mismas por miedo a que el novio no les acierte en los gustos (y es algo que tendrás que llevar toda la vida). Practicidad ante todo.
El libro está escrito en primera persona, narrado por la propia Victoria Sachs en sus columnas para el periódico catalán con el que colabora. La novela está estructurada a modo de columnas y es muy fácil de leer. Además, está escrito en un tono humorístico muy divertido. Las peripecias que vive son realmente divertidas (citas desastrosas, situaciones vergonzosas, meteduras de pata, líos, etc). Tiene una historia sencilla, directa, con un estilo narrativo periodístico muy ágil y dinámico que convierte esta novela en una lectura realmente fresca.
Lo mejor de todo es la caricaturización de los habitantes de las grandes ciudades de la sociedad actual: divertidas y reales al 100%. La protagonista es una chica normal, que vive en Nueva York y tiene una vida de lo más rutinaria (sin grandes excentricidades) poco amiga del riesgo y amante de la rutina. Su trabajo de investigación del mundo de los asesores de citas la llevará a vivir situaciones de lo más variopintas.
¿Recomendado?
Sí. Es un libro que se lee de un tirón; una lectura ideal para cuando se busca algo ligero. No es una novela en la que los personajes estén desarrollados en profundidad: simplemente mezcla la ficción con el reportaje periodístico, pero todo en su justa dosis (en alguna parte encontré demasiado reportaje, pero nada grave). Es una novela interesante de leer por la perspectiva que aporta y el análisis que hace la sociedad moderna y sus nuevas necesidades, además de mostrar en profundidad el negocio y dinero que se genera alrededor de los solteros y del mundo de las relaciones personales. Además, desmonta el mito de que los que usan estos servicios tienen que ser unos degenerados, unos freaks o unos perdedores. La protagonista es realmente entrañable por su manera de ser, las reflexiones que hace y las cosas que le pasan. Es una historia sencilla con su inicio, nudo y desenlace (muy divertido, por cierto) que nos muestra la realidad a través de un personaje de ficción. Totalmente recomendada para épocas en las que el cuerpo te pide lecturas sencillas y para pasar un buen rato. Mejor esta novela que muchísimas chick lit que han salido al mercado en los últimos años, desde luego. No es alta literatura, ni lo pretende, pero entretiene y, además, informa. ¿Qué más se le puede pedir?
(Como inconveniente diré que los libros son carísimos y éste pica bastante: 18 € por una novela muy corta me parece excesivo)
Datos editoriales
(el mío es en catalán, pero está disponible en ambos idiomas)
ISBN 13: 978-84-297-6101-6
Título: Cites a Manhattan
Autor/es: Reverter Barrachina, Emma
Lengua de publicación: Catalán
Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 05/2008
Publicación: Edicions 62, S.A.
Descripción: 176 p.
Precio: 17,31 Euros

¡Por fin! Yo ya me estaba quitando de la chick-lit y de los libros caros pero el otro día '''tuve que ''' comprarme un libro y que cumplía las dos cosas. Me pilló completamente por sorpresa, he de decir. No sabía que Sophie Kinsella estuviera preparando un lanzamiento de la serie Locas por las compras. Pero a fe mía que lo he agradecido un montón
== Me estoy quitando, me estoy quitando… ==
Pues sí. Yo, que he sido la mayor devoradora de chick lit del planeta, tragándome cualquier cosa que publicaran, llegué a un punto de saturación.
Nunca he tenido mayor problema en reconocer que soy (o he sido) devoradora de este género literario. Ya hemos explicado las fans que es la chick lit. Básicamente son novelas para mujeres jóvenes (en torno a los 25-35 años), con protagonistas femeninas que buscan triunfar en el amor y en el trabajo. Existen dos corrientes, la americana, cuyas novelas se ambientan en escenarios de clase alta, con mucho lujo, ostentación y frivolidad (un claro ejemplo sería las novelas de Candace Bushnell, la escritora de Sexo en Nueva York), y la inglesa, cuyas protagonistas son bastante más normales aunque un poquito neuróticas. La novela que dio inicio al género para muchos es la aclamada Bridget Jones, prototipo de novela de chick lit inglesa.
Son novelas sin mucha trascendencia. En realidad vienen a ser una reformulación de la novela romántica tradicional aunque pensada para chicas jóvenes que no se solían acercar al género. Son tremendamente previsibles y generalmente no tienen mucho aquel. Pero son fantásticas como literatura de escape y maravillosas para leerlas en sitios donde la concentración brilla por su ausencia, como el autobús o el metro.
Pero aún así, aunque muchos crean que sí, no todo el campo es orégano. Incluso en un género aparentemente “tan fácil” hay novelas buenas y malas. Precisamente este ha sido el problema… que todo el mundo ha creído que era condenadamente sencillo escribir novelas chick-lit y han empezado a proliferar como setas. Y para quien se ha leído unas cuantas, las malas se cazan al vuelo.
Tal era mi desesperación por no encontrar una decente que entoné el “me estoy quitando, me estoy quitando” porque ya no era capaz de volver a leerme otra de éstas (que además, para más inri suelen costar en torno a los 15-20 euros porque poquita cosa sale en bolsillo) arriesgándome a tirar ese dinero a la basura. Harta acabé
== Pero Sophie Kinsella … ==
Pero Sophie es distinta. Para quienes no la conozcáis deciros que la Kinsella es la creme de la creme de la chick lit. Muchos la consideran una de las grandes escritoras de este género en su corriente inglesa, junto con Helen Fielding (la escritora de Bridget Jones) ¿Y por qué? Fue una de las primeras que se arriesgaron con el género cuando aún no habían empezado a salir libros de estos como champiñones. Además de la saga de Loca por las compras, Kinsella ha escrito un puñado de libros bastante regulares (aunque hay quien dice que La reina de la casa no está a la altura, aunque a mí personalmente me divirtió), entendiendo regular no en el sentido de mediocres, sino de constantes en calidad.
Kinsella apuesta sobre todo por las chicas en la treintena bastante peculiares. Sus personajes femeninos son únicos, en el sentido de que los dota de una personalidad bastante trabajada. Lo que destaca sobre todo en ellos es que son chicas peculiares y con un inagotable sentido del humor que se enfrentan a situaciones bastante disparatadas. En ese sentido, cualquier libro suyo es una garantía de que no utilizará tópicos manidos en el género y que serán divertidos. Que es básicamente lo que se le pide a cualquiera de estos libros, realmente.
Su personaje más afamado es Becky Bloomwood, ahora Becky Brandon, la protagonista de la saga Loca por las compras. Esta serie la componen cinco libros, que son, a saber, Loca por las compras, Loca por las compras en Manhattan, Loca por las compras prepara su boda, Loca por las compras tiene una hermana y éste último. No entiendo muy bien por qué le han cambiado el formato del título, porque es algo que no tiene demasiado sentido. Da unidad a la serie y además en inglés no hay una ruptura con el formato: todos los libros se titulan “Shopaholic &…” y éste último no es una excepción. También han cambiado la estética de la portada. No es que sea fea; de hecho a mí me parece más bonita que las precedentes. Pero hubiese estado mejor mantener la coherencia visual. No sé porqué estos cambios ¿A cuenta de qué? ¿Por qué cambiar algo que funciona?
Becky, como decía, es la protagonista indiscutible de la saga. Es una cabeza de chorlito con una visa con incontinencia. Becky no puede evitar comprar de manera compulsiva cosas que no necesita en absoluto. No estoy hablando de que no necesite quince pares de zapatos, que también… es que es capaz de comprar las cosas más absurdas como muebles que ni siquiera le gustan “simplemente porque están de rebajas”. Su pasión es la moda, y se pirra por cualquier trapo de marca. Cuando ve algo que quiere, pierde la poca cordura que tiene y es capaz de meterse en unos líos de órdago porque se le va la mano. Así que se endeuda y se mete en unos fregados horrorosos y terriblemente divertidos al mismo tiempo.
La cosa es que pese a lo extremo del personaje y del poco seso que demuestra tener a veces, Becky cae bien. Supongo que en el fondo muchas la entendemos… y es que aunque sea llevado al extremo frases de las que dice ella las he dicho yo misma o las he oído a mis amigas. Por supuesto no conozco a nadie que sea tan extremo y que haga una tras otra… pero casi todas hemos sentido en algún momento el “me he enamorado” y “tiene que ser mío” referido a un objeto, bien sea ropa, zapatos, un bolso monísimo o incluso un libro. Así que Becky nos sirve para reírnos de nosotras mismas y pensar que más vale controlar si no queremos convertirnos en una loca por las compras como ella. Becky no es un personaje aspiracional. Nadie quiere ser como ella en realidad porque está tan exagerada que no es real. Pero Becky es buena persona, tiene un gran corazón, mucha suerte en el fondo y se las apaña. Y es leal a su gente. Así que no puedes evitar que pese a ser una cabecita loca te caiga bien.
== Y tiene un bebé… ==
A Becky la hemos visto en múltiples situaciones, cada una más disparatada y alocada. Pero en ésta novela la veremos en otro registro. La novela no pierde tiempo explicando cómo ha sido la búsqueda del bebé. Está embarazada desde el principio. Esto hace que nos evitemos los prolegómenos y se centre en las cosas que pasan en ese periodo de la vida.
De todas maneras, Becky está embarazada, pero no tiene la relevancia que pudiera pensarse. Su preñez se nota en los temas, pero no es una obsesión. En realidad, ella está más preocupada por ordenar su vida antes de tener al bebé que concentrada en prepararse para recibirlo. Digamos que el bebé le pone un límite temporal: por primera vez está centrada y preocupada por tener las cosas bajo control, cosa que hasta ahora no le había pasado en ninguna novela. Hasta ahora las cosas fluyen y ella va haciendo un ovillo cada vez más grande con las cosas que le pasan. Las soluciona porque no le queda otra, hay un punto en el que estallan. Sin embargo en esta, pese a que se va liando todo como de costumbre, Becky quiere tenerlo controlado. ¿Puede, no puede? Tendréis que leerlo.
En ese sentido se nota que Becky es mucho más madura. Va a cambiar su vida, y sabe que tiene que serenarse y cambiar. Eso no obsta para que siga siendo la misma y suspirando por un montón de cosas materiales. Pero ya no es de la manera obsesiva de las primeras novelas. Por el contrario se nota que Becky es mucho más adulta y menos egoísta. Aunque aún no ha nacido, el bebé es importante para ella. Compra, sí, pero ya no es para ella.
Hay otras cosas que siguen: su lealtad a sus amigas y su intención de hacer que la gente a la que quiere esté bien (como su hermana Jess) permanecen.
En esta novela veremos personajes que se repiten en otras novelas: Jess, su hermana, su mejor amiga, sus padres, y Danny Kovitz, su amigo neoyorkino que ahora es toda una estrella de la moda. Como personaje nuevo más importante está Venetia Carter, la ginecóloga de las estrellas. Becky no está tan preocupada por adquirir cosas nuevas… por el contrario lo que le preocupa es mantener lo propio. Sigue siendo tan mitómana como siempre (se muere por una ginecóloga que no conoce simplemente porque es la de las famosas y aspira a salir en el Vogue como una mamá con estilo) pero todo queda un poco más al margen.
== Acabando que es gerundio ==
Este libro no creo que defraude. Como parte de una saga, mantiene el nivel y es una continuación más que honrosa. Tiene sentido, continúa la trama de una manera coherente y no te sientes estafada. Los libros de Loca por las compras siempre te dejan con ganas de más y por eso cuando te haces con el siguiente se leen con ganas. Es un libro tan fresco y lleno de sentido del humor como los precedentes.
Se lee de manera fluída, te ríes y te mantiene enganchada. Becky es la misma de siempre y tenía ganas de verla en esta situación.
Tal vez no sea el mejor, pero está bien y doy por bien invertidos los 15 euros que me costó. Para las que conozcáis la saga y os guste, merece la pena. Para los que no, yo os recomendaría empezar por loca por las compras, el primero. No tiene demasiado sentido empezar por éste habiendo unos cuantos anteriores. Al fin y al cabo dan muchas cosas por supuestas y no sé si se disfruta lo mismo si no la conoces de antes y la entiendes.
20:02
Vale. Se acabó. Paren los rotativos. He llegado a mi punto de saturación máximo con el 'chick lit'. Este género literario está en crisis y va abocado al desastre a menos que alguien le ponga remedio. A este paso se tendrá que crear una comisión reguladora de 'chick lit' para decidir qué libros salen al mercado y qué no, porque esto está adquiriendo tintes caóticos. Siempre he sido una defensora a ultranza de este género y, desde que pasé a formar parte del segmento de mercado al cual van dirigidas las novelas que engloba, he sido una consumidora en potencia de libros de este estilo. Pero todo tiene un límite, y yo he llegado al mío.
Para resumir 'grosso modo' en qué consiste el 'chick lit', se podría definir como un género literario escrito por y para chicas en la veintena o en la treintena cuyas novelas abordan la vida de chicas en esa misma franja de edad que buscan el éxito profesional, el amor y el reconocimiento social. La particularidad y elemento principal de estas novelas es que estas heroínas modernas son personajes con los cuales es muy fácil identificarse porque son muy reales, cometen miles de errores y sus metidas de pata están tratadas con mucho humor. Siempre recurro al mismo ejemplo para ilustrar mi descripción: "El diario de Bridget Jones" fue uno de los pistoletazos de salida. El 'chick lit original' responde a los patrones citados. Luego vinieron las 'pervertidoras' del género que se dedicaron a copiar el esquema pero cambiando a las protagonistas, que pasaron de ser los adorables 'walking disasters' [desastres con patas] originales a pijas y ricachonas que rompían por completo la esencia del género.
Es aquí cuando la cosa empezó a degenerar ya que los libros 'chick lit' empezaron a proliferar como setas: era un género en auge, que tenía éxito y que respondía a unos esquemas muy concretos, lo cual propició que muchas autoras se apuntaran al carro pensando que escribir un libro del género era cosa de niños. Hace ya tiempo que empecé a observar una bajada en la calidad de estos libros por culpa de: a) Las autoras pervertidoras del género b) Las autoras copionas que, encima, copian mal c) Las autoras 'Voy a sacarme un dinerillo escribiendo un 'chick lit' de esos que está chupado' y d) Las autoras españolas que quieren ser Sophie Kinsella en versión autóctona. [Sophie Kinsella es una de la reinas anglosajonas del género]. Pues bien: yo soy un animal de costumbres y tengo la virtud de tropezar en la misma piedra no dos veces sino diez. Así que, a pesar de haber dicho muchas veces: "No voy a leer más 'chick lit' por una temporada", siempre acabo reincidiendo. Pero hasta aquí hemos llegado.
CHICK LIT A LA ESPAÑOLA
El 'chick lit' es un género original de autoras anglosajonas. Con el tiempo las barreras se han caído y se ha internacionalizado. En España también tenemos 'chick lit' nacional que intenta hacerse su hueco. Por norma general suelo desconfiar del 'chick lit' autóctono. Muchas veces pasa que despreciamos lo propio y admiramos lo ajeno. En este caso no es porque crea que lo de fuera es mejor, sino que mi recelo responde a una cuestión de saber hacer. El 90% de libros de este género son de autoras anglosajonas y sus historias están localizadas mayoritariamente en Londres, Nueva York, Manhattan y localidades similares. La caracterización de las protagonistas suele tener rasgos y costumbres típicas de los países en los que se desarrolla la acción, lo que provoca que, para el lector español, sea difícil identificarse con eso aunque no es nada insalvable.
Lo que pasa cuando hacen 'chick lit a la española' es que pretenden emular a las autoras anglosajonas pero eliminando todo rasgo extranjero y plagando el libro de clichés españoles. Y les sale mal porque se ve forzado, lleno de tópicos y te da la sensación de estar leyendo un "quiero y no puedo". Quieren españolizar tanto el libro que acaba siendo una parodia de los libros extranjeros cuando lo que pretende es ser un equivalente. He leído bastantes libros de "chick lit a la española" y, por lo general, no me han convencido. Y no es que no me identifique con una protagonista que va a Zara, viaja en el metro, ve "TeleCinco" y compra en Carrefour: es que con eso no es suficiente para tener una buena historia. Sin ir más lejos, uno de los personajes más perfectos que ha dado el 'chick lit' es (en mi opinión) Emma Corrigan, protagonista de "No te lo vas a creer", la mejor novela de Sophie Kinsella. A pesar de ser 'extranjera', es totalmente internacional, creíble y cercana. Además, tiene todos los elementos del chick lit más puro: es una Bridget Jones en versión veinteañera.
SABRINA: 1 EL MUNDO: 0
"Sabrina: 1 El mundo: 0" es un libro de 'chick lit' a la española. Tuve muchos reparos en comprarlo. Hace poquísimo que ha salido a la venta pero yo ya lo había visto publicitado. El gancho que usan para promocionarlo es, precisamente, el hecho de ser 'chick lit' español. No faltan los símiles comparativos con Bridget Jones, Sexo en Nueva York y demás obras conocidas del género (también conocido como "literatura para chicas"). Ya la portada llama la atención porque es de un rosa chillón que se ve a distancia y tiene un dibujo moderno con una chica en la portada (típico de estos libros). En todas partes hacen especial hincapié en que es 'chick lit' a la española y que se aleja de los estereotipos anglosajones de los que muchas veces pecan estas novelas.
Está publicada bajo el sello de 'Esencia Editorial', que ha sacado toda una cartera de libros de este género y ha decidido incluir también a autoras españolas para dar apoyo al 'chick lit' autóctono. Según dicen, quieren que se superen los prejuicios que tenemos nosotros mismos hacia las novelas de este género escritas por españolas. Yo no sólo no los he superado sino que los he acrecentado. A partir de ahora huiré del 'chick lit' español como de un tiburón hambriento. Le he dado muchas oportunidades y me he encontrado con auténticos sopores. El símil con 'Bridget Jones' es un recurso muy trillado para vender un libro de este género. No os dejéis engañar: no todo lo que lleva el sello Jones es bueno.
"Sabrina: 1 el mundo: 0" es un libro que te venden como la promesa de oro de la literatura 'chick lit' española: el libro que se convertirá en la Biblia de dicho género 'made in Spain'. La novela prodigio. El 'no va más'. Pues bien: para los que estéis leyendo esta opinión en busca de información sobre si comprar la novela o no, debo decir que hablo desde mi experiencia personal y, por lo visto, voy al revés de todo el mundo porque parece que ha hecho las delicias de las lectoras españolas ávidas de 'chick lit' de chicas Zara. Si sois lectoras habituales del género, no hace falta que leáis este libro porque ya lo habéis leído. Si sois lectoras ocasionales y no sois muy exigentes puede que os guste. O puede que, independientemente del grupo al que pertenezcáis, simplemente os encante.
* ¿De qué va el libro?
La novela cuentas las peripecias de Sabrina, una chica de 26 años que trabaja como creativa en una agencia de publicidad. Comparte piso con dos chicas, es adicta a comprar en Zara, llega a fin de mes con números rojos en el banco y se siente frustrada tanto en el tema personal como profesional porque tiene la sensación de que su vida no va a ninguna parte. Un buen día decide ponerse las pilas y ser la número uno en su trabajo, pero es perezosa y le pasa lo que a mucha gente: tiene la vocación pero no la voluntad. Un golpe de azar creativo hace que saboree las mieles del éxito pero todo se queda en un espejismo que le da un bofetón de realidad y la vuelve a desilusionar con su trabajo. Mientras se entera de 'tejemanejes' de oficina, puñaladas traperas laborales y corrupciones de altas esferas del poder, intentará encontrar al amor de su vida, prosperar y llegar a algún sitio que valga la pena.
* ¿Tiene los elementos que debe tener toda novela 'chick lit' que se precie?
Sí, por supuesto. Veamos… tenemos a una protagonista entre los veinte y los treinta, que está confusa y no sabe qué hacer con su vida, se nos presenta como la típica vecina del quinto, es un desastre con patas, nada le sale bien, etc. También está el tema del trabajo (la protagonista no se siente satisfecha ni realizada, aspira al reconocimiento profesional, quiere llegar a alguna parte, superarse a sí misma, llegar a lo más alto, ser la mejor y todo eso). Por supuesto también está el tema del amor (o la falta de él): una protagonista sin novio, soñadora, romántica, idealista, que busca a su príncipe encantado. ¿Tenemos al jefe tío bueno? Lo tenemos. ¿Tenemos a la mamá pesada que cree que su hija no hace lo correcto? La tenemos. ¿Tenemos a las amigas de personalidades variopintas? Sí. ¿Tenemos humor? Sí. La lista de la compra con los ingredientes necesarios está hecha. Otra cosa es saber cocinar el plato.
Pero… si tiene los elementos correctos, ¿dónde está el problema?
* La novela está repleta de tópicos, pero españolizados. Es el problema que tienen estas 'chick lit' a la española, que para demostrar que son españolas tienen que sacar todo el repertorio 'typical Spanish' y meterlo sea como sea. Zara, "Bar Manolo", Mango, Paseo de la Castellana, patatas bravas, Anita Obregón, TeleCinco, revista Cuore, Carrefour, Día... Es como si te quisieran decir: "¿ves como soy una novela española?". Es decir: cogen todos los tópicos de las novelas anglosajonas y los españolizan. El problema es que las anglosajonas no quieren demostrar nada y, si sale a colación un elemento o costumbre de allí, sale de forma natural y espontánea. Aquí, en su empeño por demostrar que la novela es 'chick lit a la española', atiborran la historia con elementos patrios y acaba por cansar.
* Otro problema (el más importante): el gancho (en este caso, la falta de él) Es un libro que no engancha. El punto de partida es simplón (típico de estas novelas, para qué nos vamos a engañar) aunque eso no es nada malo. Casi todas parten de la misma base, lo interesante es ver cómo se desarrollan. En este caso, la idea es buena, los personajes abarcan todo el repertorio de personalidades, la prosa de la autora es ágil, hace descripciones de la vida real muy acertadas (hay una escena de supermercado muy divertida) pero la historia no engancha (por lo menos, a mí no). Si a eso sumamos que ya la has leído y visto 1000 veces, pierde toda la motivación que aún pudiera tener. Otro problema es que el libro es demasiado largo (524 páginas). Es un problema que tienen muchas novelas: son buenas pero son tan largas que acaban haciéndose pesadas. Este libro, más corto, habría ganado puntos. Es que se tira 200 páginas para contarte que la protagonista está quemada con su trabajo y que, de golpe y porrazo, se plantea realizarse y ser la mejor. Yo pasaba las páginas con mucho esfuerzo y eso es lo peor que me puede pasar al leer un libro.
* Por otra parte, la protagonista de este libro es una borracha, otro recurso trilladísimo del que abusan muchas autoras. Pero no es que trate el tema del alcoholismo. No: es que la tía simplemente es de la generación 'juventudes borrachuzas' cuyo lema es: "No sin mi botella". Ha tenido un mal día, bebe. Va a una fiesta de empresa, cogorza al canto. Fiesta en casa con sus amigas, cebollón que se pilla. Sale a cenar con sus colegas, borracha perdida. Cena en un restaurante pijo: espectáculo con sus amigas en plan 'ay tía que cuando bebo no tengo vergüenza ni dignidad'. Eso puede dar para una escena más o menos divertida (vuelvo a citar a Emma Corrigan otra vez: en el caso de esa novela el punto de partida es una pequeña cogorza pero tratada de un modo muy certero), pero cuando la tía y sus amigas se pasan la mitad del libro borrachas perdidas, la cosa carga. Si es que hay veces en las que las páginas huelen a alcohol antes de que éste haga acto de presencia. Los personajes no provocan mucha empatía.
* El final es típico también de estos libros (aunque no molesta porque ya sabes a lo que vas). La historia es un viaje por la vida de Sabrina que irá creciendo, madurando, descubriéndose a sí misma mientras mete la pata y viendo el lado feo y amable de la vida. Un proceso de aprendizaje vital y búsqueda de uno mismo. Vamos: lo de siempre (que no es malo; cuando lees una novela de estas lo que buscas es eso). En definitiva es un copia, pega, traduce y aliña con salsa española de otras autoras. A estas alturas del partido es muy difícil dar el pelotazo y hacer algo distinto que rompa moldes (aunque Emily Giffin lo consiguió en "A prueba de bomba"). Aún y así, se pueden hacer cosas divertidas. El trabajo de documentación está muy bien hecho: más que nada es que la autora trabajó como creativa en una empresa de publicidad, de modo que conoce al dedillo todo lo que se cuece por allí. Pero el libro es más de lo mismo de lo de siempre.
¿RECOMENDADA?
A ver: si sois lectores habituales de este género y habéis leído muchas novelas, no hace falta que leáis este libro porque ya lo habéis leído. Tiene los tópicos que ya hemos visto, recurre a los clichés típicos del género, etc. ¿Es malo? Malo no es. Cuando pienso en 'chick lit' malo se me vienen otros títulos a la cabeza. Pero a mí no me ha parecido nada del otro mundo porque he leído muchísimo 'chick lit' y no he encontrado nada innovador ni diferente en este libro. No lo defino como bueno tampoco. Los que sean lectores ocasionales es posible que lo disfruten, pero yo ya no puedo más con tanto 'chick lit' en el mercado: es como estar leyendo la misma historia una y otra vez pero con diferentes personajes de diferentes vidas.
No me ha enganchado y su lectura no se me ha hecho ligera y amena sino lenta y pesada. Como ya he dicho, es un libro demasiado largo que no tiene un argumento con ritmo que haga que la historia avance por sí sola. Se me hizo bastante lento y pesado. Es la primera novela de esta autora y se nota: tiene las ideas, pero no las sabe desarrollar. Ni lo recomiendo ni lo dejo de recomendar: prefiero que cada uno saque sus propias conclusiones y decida si le interesa o no. Pero yo, si tuviera que aconsejar a alguien que quisiera leer 'chick lit' y me pidiera consejo, le recomendaría otros títulos. Le doy dos etrellas aunque "malo" no me parece. Simplemente es uno más.
DATOS EDITORIALES
Título: "Sabrina: 1 - El mundo: 0"
Autora: Rebeca Rus
Editorial: Planeta
Colección: Esencia
Año de publicación: 2008
Nº de páginas: 525
ISBN: 978-84-08-07612-4
Precio: 16 €
Mis preferencias literarias se mueven entre dos géneros: el "chick lit" y la novela negra. Siempre voy alternando libros de ambos géneros aunque, últimamente, casi todo lo que leo es novela negra porque se me hace difícil encontrar libros "chick lit" que me gusten y porque, entra tanta autora intrusa en el género, están consiguiendo que lo aburra. De vez en cuando doy con alguno que vale la pena y es toda una sorpresa porque, desde hace ya bastante tiempo, por cada uno que resulta ser un buen libro tengo que leer diez que son un auténtico horror. "Mi mamá me mata" es un libro que encontré por casualidad y decidí darle una oportunidad. Ha resultado ser una novela muy aceptable y muy decente teniendo en cuenta la de títulos mediocres del género que abundan en el mercado últimamente.
CHICK LIT / Literatura para chicas
Este género literario se rige por unas pautas muy marcadas y comunes que aparecen en todas sus novelas y que hacen que sea muy fácil encasillarlas. Como resumen esquemático se puede decir que, a grosso modo, el "chick lit" es un género literario que va dedicado a un segmento de mercado muy concreto: las mujeres entres los veinte y los treinta y cuyas novelas están protagonizadas por mujeres con edades comprendidas entre esa franja de edad con peripecias (que servirán como hilo narrativo) basadas en problemas cotidianos y reales con los que las lectoras puedan identificarse pero tratados con mucho humor. Una de las pioneras del género y la que lo dio a conocer fue Helen Fielding con su novela "El diario de Bridget Jones". De hecho, esta novela sirve como punto de referencia a la hora de hablar de muchas otras. Es frecuente leer reseñas, críticas e incluso frases en portadas de novelas que hacen alusión a ese libro para hacer un símil comparativo con algún otro.
El "chick lit" es un género que está bastante denostado y desprestigiado por considerarse literatura menor. Uno de los problemas que creo que ha habido al respecto es que, con el paso del tiempo, hemos asistido a su perversión por culpa de muchas autoras que han dañado este tipo de literatura. Por un lado, tenemos a las autoras que creen que escribir un buen libro de este género es fácil. El mercado está infestado de libros "chick lit" que dan vergüenza ajena y dañan la imagen del resto. Ni mucho menos todo el mundo puede dedicarse a escribir "chick lit" pero, al ser un género que vende, muchas autoras han querido apuntarse al carro pensando que, ya que la receta de estos libros es siempre la misma, sólo hace falta seguir los pasos y ya se tiene un libro. Pues no: no basta con conocer la receta, hay que saber mezclar los ingredientes.
Por otra parte, están las autoras que han pervertido la esencia del "chick lit" y han creado un subgénero al que hacen pasar como tal pero que no es, ni de lejos, lo mismo. Me refiero a las autoras de "chick lit para pijas". ¿Ejemplos? "Las rubias de la quinta avenida", "Sexo en Nueva York", "El diablo viste de Prada" y un largo etcétera. La esencia original del "chick lit" y el motivo por el que gustó tanto, fue porque sus protagonistas eran normales y corrientes, de ir por casa, que cometían errores y metían la pata y seguían adelante sin renunciar a ser ellas mismas. De unos años para aquí, ha aparecido un batallón de escritoras que han decidido poblar sus libros con pijorras que van de fiesta a los locales más "in", tienen trabajos glamorosos, viven en un ático en Nueva York y tienen un novio modelo o por chicas que están en lo más bajo del escalafón social y, transformándose en pijas, triunfan. Si quieren escribir sobre eso, me parece perfecto. Pero que no engañen: eso no es "chick lit" en su esencia original.
SINOPSIS
"Mi mamá me mata" tiene como protagonista a Claire, una chica de 23 años que vive sola en su pequeño apartamento-estudio. Un día, a primera hora de la mañana, su madre se le presenta en casa, maletas en mano, con la intención de quedarse. Claire recibe la visita como un jarro de agua fría ya que la relación entre ella y su madre siempre ha sido de esas 'imposibles' debido a que su progenitora tiene el don de sacar de quicio a su hija con sus constantes críticas y su entrometimiento crónico. Claire tiene que lidiar con la inoportuna presencia de su madre que pronto empieza a volverla loca, con la mala relación de su madre y su hermana Stephanie (divorciada de su primer marido y reconvertida en lesbiana, algo que su madre no acepta de ninguna de las maneras), con el misterio de qué ha pasado con su padre y por qué su madre ha decidido volar desde la otra punta de país para plantarse en casa de Claire, con un trabajo que odia y que no parece que vaya a llevarla a ninguna parte, con una vida amorosa tormentosa y una vida social inexistente. ¿Alguien da más?
GÉNERO
Esta novela es puro "chick lit" porque cumple los principales requisitos que debe tener una novela del género:
* Protagonista entre los 20 y los 30 muy real.
La protagonista de la novela es Claire, una chica de 23 años. Normalmente las protagonistas de estos libros rondan la treintena así que, en este aspecto, "Mi mamá me mata" se diferencia un poco del resto porque su protagonista es más joven. Ello no significa que el libro vaya dirigido exclusivamente al segmento de mercado comprendido por chicas de veintitantos ya que la historia es intemporal; Claire podría tener perfectamente 30 años y ser protagonista de la misma historia. Es una protagonista muy real en el sentido de que el lector rápidamente se identifica con ella porque se nos presenta como un personaje cercano, que se equivoca, comete errores, tiene dudas sobre su vida y hace frente a problemas cotidianos con los que todos nos podemos sentir identificados. Es lo que en inglés llaman la típica "girl next door" (la vecina del quinto, vamos).
* El amor y el trabajo están presentes en la trama.
Otra característica típica de estas novelas y que aquí también se cumple. Normalmente, las protagonistas de estos libros buscan el amor y el trabajo de sus sueños desesperadamente. En el caso del "chick lit" original, las protagonistas tienen trabajos que nos les gustan, que se les antojan pesados y poco prometedores, con la típica compañera de trabajo que las fastidia. En esta novela, Claire trabaja en una empresa que se dedica al marketing telefónico: su trabajo consiste en hacer encuestas por teléfono y se siente frustrada por no poder conseguir nada mejor. La compañera de trabajo que la saca de sus casillas es Carol, un ser insoportable que se cree por encima de lo divino y lo humano. Claire también busca el amor: hace pocos mese que su novio la dejó y ahora tiene la mirada puesta en un compañero de trabajo.
* Grandes dosis de humor
Si por algo se caracterizan estos libros es por contener mucho humor. Las protagonistas hacen frente a los problemas del día a día y tienen meteduras de pata de las que el lector es partícipe y con las que se ríe, porque son cosas que bien podrían pasarle a cualquiera o situaciones en las que todos nos hemos encontrado alguna vez y nos vemos reflejados. En esta novela el humor no falta. Aparece de forma sarcástica, en forma de diálogo interior, en forma de situaciones cómicas, pero está muy presente a lo largo de la novela. En la primera parte abunda más que en la segunda pero aún y así toda la novela tiene una vertiente cómica. Por ejemplo, una escena en la que Claire llama a un cliente para hacerle una encuesta y éste le contesta de muy malos modos es muy divertida.
LA NOVELA EN SÍ
"Mi mamá me mata" es, como ya hemos visto, una novela puramente "chick lit". Cumple todos los requisitos que se esperan de una novela de este tipo y, por lo tanto, debe ser juzgada como tal. Los géneros literarios no son comparables entre si y no hay uno mejor que otro; todo es cuestión de gustos. Ésta es una buena novela dentro de su género. Punto. Considerando que hay cientos de novelas del género y que la mitad de ellas no aportan nada original y son más de lo mismo pero peor (copian de otras y copian mal), ésta sería una de las que se salvarían de la quema en caso de que hubiera que hacer limpieza de novela "chick lit basura".
La historia empieza cuando la madre de Claire se planta en su casa de su hija en plena mañana y sin avisar. La historia está contada en primera persona por la propia Claire y somos partícipes de sus pensamientos, reflexiones, de lo que siente… La llegada de su madre es percibida como una invasión a su tranquilidad e intimidad. Claire se nos presenta como una chica de 23 años que vive sola y es feliz con la libertad de su independencia. Vive en un pequeño estudio, tiene un trabajo que le permite vivir, se pasa los fines de semana en casa con su pijama viendo la tele y, si bien su vida social es un desastre (prácticamente no tiene amigos), por lo menos tiene una vida privada de la que es dueña y un espacio vital para ella misma. Claire es feliz en su independencia porque, por lo menos, sabe que es dueña de su propia vida a pesar de que haya muchos aspectos de la misma que no le gusten.
La llegada de su madre perturba toda esta tranquilidad: nada más poner un pie en su piso empieza a criticar a Claire por la ropa que lleva, por el lugar en el que vive, por la comida, por su trabajo, por su poca vida social, etc. Su madre se nos presenta como una mujer entrometida que no acepta a Claire tal como es. De hecho, a lo largo de libro, vamos conociendo sus sentimientos y cómo está resentida con su madre porque considera que jamás la ha valorado ni la ha tenido en consideración. Nunca han tenido una buena relación y por eso Claire está tan bien en la soledad de su piso, alejada de una madre que somete a escrutinio y a crítica cada aspecto de su vida. El enfoque que se la da a esta trama argumental es muy interesante porque vemos cómo Claire pierde su independencia a raíz de la llegada de una madre entrometida que se cree con derecho a juzgar, criticar y controlar cada aspecto de su vida.
El personaje de la madre es muy gracioso por lo agobiante que resulta para su hija; la novela destila humor por todos lados y los problemas familiares se nos presentan de modo distendido aunque no por ello banal. Hay momentos que invitan a la reflexión, en especial cuando vemos cómo se siente Claire, que define a su madre como una mujer muy difícil para convivir, obsesionada con el orden y, en un momento del libro, se pregunta cómo su padre ha podido aguantar tantos años de matrimonio. Claire tiene una hermana reconvertida a lesbiana, algo que su madre no acepta de ninguna de las maneras y es motivo de conflicto familiar con sus correspondientes escenas caóticas y divertidas. Ella se excusa diciendo que sólo quiere lo mejor para sus hijas pero es la típica persona que pide perfección a los demás cuando ella es la primera que es imperfecta (el giro final que da la historia lo demuestra con creces).
Es una novela que toca varios puntos: la primera parte se centra mucho en la familia y las relaciones personales mientras que la segunda está más focalizada en el trabajo. El lugar de trabajo es caldo de cultivo de muchas historias y proporciona escenas también muy divertidas. Desde jefes insoportables que se creen más listos que nadie por el hecho de serlo, pasando por rumores que hacen daño, linchamiento de la vida privada de otros, envidias, compañeras odiosas, problemas laborales, síndrome "burn out", una Claire quemada con su trabajo que aspira a algo más pero no se atreve a dar el paso para conseguirlo… Todo está tratado con mucho humor y, aunque hay momentos en los que se roza el semi-drama, la novela en ningún momento adquiere tintes de dramón y se mantiene en un plano de humor distendido.
Se lee rápido porque la historia fluye por sí misma y es muy sencilla: no hay grandes giros argumentales, ni subtramas secundarias. Es una historia ligera de principio a fin. El estilo narrativo de su autora (Wendy French) es ágil y cercano al lector. No tiene un estilo literario lleno de florituras ni frases inacabables llenas de figuras: tiene una manera de narrar sencilla y cercana. No es una novela que esté llena de acción ni que tenga un ritmo trepidante. Es una lectura rápida porque la historia es sencilla y simple, pero no es de esas novelas trepidantes que no puedes soltar. Simplemente es una novela que se centra un periodo de tiempo muy corto en al vida de Claire en el que vemos su día a día y los problemas a los que se enfrenta, usando la llegada de su madre como punto de partida. Si bien no es adictiva, sí que entretiene y proporciona un buen rato.
¿RECOMENDADA?
Si os gusta el "chick lit" original, sí. Este libro es una especie de Bridget Jones pero con una protagonista de 23 años. Es una novela correcta que se deja leer, es divertida y proporciona un buen rato de lectura, se lee rápido porque tiene la letra grande y entretiene; con lo cual no se le puede pedir mucho más. Hay en ella muchos tópicos y escenas que ya habréis leído 1000 veces si sois lectores habituales de este género, pero no deslucen el conjunto de la historia. Como punto negativo diría que le falta un poco de acción o de ritmo porque no es una novela que enganche. Eso no quiere decir que sea mala o aburrida, porque no lo es, pero no es un 'page turner'; es una novela interesante por las situaciones que viven sus personajes más que por el hilo argumental en sí.
Otra cosa a destacar es que es una novela muy previsible. Tiene un giro al final que, si bien sorprende, en cierta forma se espera. Pero lo que es el final-final de la novela es previsible y muy de anuncio de navidad (típico del género). Aún y así, la historia está bien desarrollada. Un punto a su favor es que es una novela muy universal. En muchas novelas de este género, el problema que hay es que están muy 'nacionalizadas' (hay costumbres muy típicas de algún país en concreto que hacen que la novela pierda cercanía para los lectores de otro país) y a veces al lector le es difícil identificarse con sus historias. En "Mi mamá me mata" eso no pasa: es una novela muy universal (occidental, eso sí) que bien podría estar ambientada en España porque no tiene ningún 'tic', rasgo o característica específica del país en el que está ambientada.
En referencia al título; si bien la traducción de títulos suele ir bastante por libre en nuestro país (y más con los libros de "chick lit"), en este caso es normal que hayan hecho una traducción libre. El título original del libro es "Smothering": un juego de palabras en el que la autora ha jugado con la palabra MOTHER (mamá en inglés) y el verbo SMOTHER (asfixiar). Es un título realmente certero porque resume a la perfección lo que es el argumento y la esencia global de la historia: una hija que se siente asfixiada por su madre. Traducir el título original de forma literal a nuestro idioma era imposible, así que han buscado otro juego de palabras en español más o menos equivalente al original.
Si buscáis algo de lectura ligera sin muchas pretensiones, os gusta este género y buscáis algo rápido de leer, esta novela es una opción muy válida. No es la novela del siglo y tampoco lo pretende; es una novela "chick lit" sin más pretensiones que la de hacer pasar un buen rato y reflexionar sobre algunos aspectos de las relaciones personales, laborales y familiares. Y lo consigue, así que cumple con su función. Las hay muchísimo mejores, sí. Pero también las hay muchísimo peores.
DATOS EDITORIALES
ISBN (13): 978-84-7647-382-5
Título: Mi mamá me mata
Título original: "Smothering"
Autora: French, Wendy
Publicación: Algaida Editores, S.A.
Año: 2007
Páginas: 352
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 11,54 €
Colección: 30 y tantos
Plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Eso es lo que los que se ponen en plan metafísico-filosófico dicen que hay que hacer para dejar tu huella o aportación en este mundo, ¿no? Vale. Pues en los últimos años (y, especialmente, cuando el día del libro empieza a asomar la cabeza por las hojas del calendario) a la gente famosa - popular - conocida de este país parece haberle entrado una especie de obsesión por dejar constancia en forma de libro de su paso por esta vida. De la misma manera que ahora las cantantes se meten a actrices, las actrices a cantantes, las cantantes a diseñadoras de ropa, bolsos y tapetes para la mesa del comedor y a los famosos con dinero les da por hacerse empresarios, los personajes populares de nuestro país han encontrado una nueva forma de canalizar su talento desaprovechado. Y ésta es escribiendo un libro aprovechando el tirón mediático y, si son medio listos y tienen visión empresarial, acabándolo antes del día del libro para rentabilizar la fecha.
La gente, en este país, lee poco; eso es un hecho constatado y, por mucho que el ministerio de cultura intente animar a los que no leen para que descubran el maravilloso placer que proporciona la lectura de un buen libro [con una taza de leche entre las manos y escuchando el repicar de la lluvia contra los cristales, para los que quieran ponerse en plan bucólico] lo cierto es que la "no lectura" es un hábito difícil de cambiar. A los que nos gusta leer, lo hacemos sin necesidad de que nadie nos motive (¿puede haber mejor motivación que una novela con una historia que te atrapa hasta el final? Y, los que no tienen el hábito de la lectura entre sus hobbies no van a adquirirlo porque una campaña de concienciación les anime a ello (es lo que pasa con las campañas: conciencian al que ya está concienciado y al otro lo dejan indiferente porque cree que no necesita concienciarse de nada).
Bien: la lectura es cultura y todo lo que se haga para contribuir a su difusión es bueno. No me importa ni estoy en contra de que gente con tirón mediático escriba un libro aprovechando el respaldo que da ser un personaje conocido cuya popularidad será un reclamo para lectores potenciales. No estoy en contra de que una cadena de televisión rentabilice el éxito de una serie y saque una novela sobre ella. No estoy en contra de que un actor saque un libro contando sus memorias. No estoy en contra de que se escriban libros y de que la gente los lea porque es algo positivo. De lo que sí que estoy en contra es de que se tome el pelo a los lectores y de que gente que no tiene nada que decir se apunte al carro de escribir un libro. Porque sí, chicos, sí: para escribir un libro es necesario tener (además de talento para la escritura) algo que decir; del mismo modo que para hacer un examen medio decente hay que tener una ligera idea de qué trata la lección. Puedes tener mucho don de palabra y puedes ser el rey del arte de "enrollarse", pero si no tienes ni idea de qué va el tema, poca cosa podrás hacer aparte de suspender.
Pues bueno: "Cambio príncipe por lobo feroz" es uno de esos libros: escrito por un personaje con cierto tirón mediático. Se trata de un libro escrito por la periodista del canal Cuatroº: Raquel Sánchez Silva. Es un rostro muy conocido para los seguidores de esa cadena ya que ha hecho bastantes programas en ella y tiene un largo recorrido en el medio televisivo a sus espaldas. El libro lo edita el canal televisivo Cuatroº junto a la editorial Aguilar y es una especie de libro de autoayuda (no es una novela porque carece de argumento, personajes y estructura novelesca) que da una serie de pautas en clave de humor a las mujeres de hoy en día para que se libren del estrés y presión que tienen en una sociedad tan competitiva como la actual, en la que la imagen de mujer perfecta que se nos vende en los medios y nos exige la sociedad es inalcanzable y provoca frustración por no poder ser superwomans.
Impresionante, ¿a que sí? Lo nunca visto y lo nunca escrito. ¿A que no se os habría ocurrido nunca? Seguro que, cuando terminéis de leer mi opinión, os marcharéis todos en estampida a la librería más cercana a comprarlo y provocaréis una avalancha tipo las que se montan en las rebajas de los almacenes Harrod's. De hecho, veo que mi amiga Walewska ya está corriendo calle abajo, haciendo el París-Dakar conduciendo el Bugaboo de su hija de forma temeraria, en búsqueda del libro. Que no cunda el pánico.
GÉNERO LITERARIO
El libro está presentado a modo de manual de autoayuda que pretende desmitificar la imagen de mujer perfecta que nos vende la sociedad actual, en la cual las mujeres están obligadas a ser "superwomans" y a sentirse unas fracasadas si no pueden con todo. Es un manual que, como todos, se puede resumir del siguiente modo: "Mujer, quiérete a ti misma y mímate". El tema de la sociedad tan horrorosamente competitiva en la que vivimos siempre es interesante, aunque este libro no trata de ello (por mucho que lo vendan como tal) .Simplemente se queda en el plano más superficial: cómete el mundo, pisa fuerte (con unos Manolos y un traje D&G), mangonea a los hombres a tu antojo y trátalos como si fueran juguetes, ve al gimnasio a flirtear con tu "personal trainer", cómprate un consolador y sé feliz.
Pretende desmarcarse de los libros de autoayuda convencionales siendo un libro en clave de humor, aportando una visión distendida del mundo tan competitivo y machista en el que nos desenvolvemos las mujeres del siglo XXI, aliñado con tintes de chick-lit. De hecho, sus creadores dicen que ES un libro chick-lit. Pues bien: NO, este libro no es chick-lit. Para los que no sepan en qué consiste el género, se podría definir como un género literario escrito por y para mujeres. Sus protagonistas suelen estar entre los 20 y los 30 y suelen ser mujeres muy reales; nada de super-heroínas: mujeres de carne y hueso (o papel y tinta) que, mientras buscan la felicidad, meten la pata y viven situaciones muy divertidas con las que el lector se puede identificar fácilmente.
Hay gente que se queda solamente con la parte de "escrita por y para mujeres" y ya creen estar en posesión de la piedra filosofal de los libros chick-lit. Y es que haber leído "El diario de Bridget Jones" no te convierte en Helen Fielding.Tenemos, pues, un libro que venden como chick-lit pero que no lo es. Si el género chick-lit ya está en horas bajas (por una sobreexplotación del mismo y un intrusismo de autoras que se creen que con meter a una chica con cartucheras y problemas de autoestima ya tienen un libro del género) sólo falta que le carguen más muertos que no son suyos para acabarlo de hundir. A los lectores "ocasionales" del género pueden colársela, pero a los que hemos leído cantidades ingentes de él no nos la dan tan fácilmente.
Así pues: este libro no es chick-lit y no aporta nada nuevo. Estos libros en plan "reivindicación del feminismo" están manidos hasta la saciedad, así que si no eres capaz de crear algo nuevo o mejorar lo existente, mejor no hagas nada.
EL LIBRO
Para reivindicar a la mujer moderna que huye de convencionalismos y va por la vida pisando fuerte, toma como base y punto de partida los cuentos de princesas. De entrada, la declaración de principios con la que se define el libro es: "Te pongas como te pongas, los coches blancos son una horterada y un rubio vestido de azul celeste de arriba abajo también. Córtate las trenzas, tira la banda de miss al mar, regala manzanas para dormir a la competencia, fúgate con el lobo y date un baño de espuma con él. Recuerda: mientras las princesas duermen, las brujas vuelan". Los cuentos de hadas y, en concreto, sus protagonistas, son una metáfora que está muy presente a lo largo del libro y que, de hecho, sirve como "hilo argumental". El mensaje es claro: no seas la princesita remilgada del cuento; sé la bruja, la madrastra, la mala, la arpía de la historia. Viene a significar que las películas de Disney y los cuentos con los que crecimos son una cursilería y que esas princesas están demodé; que ahora, lo que te hará llegar lejos en la vida, es ser una Bratz. Dios Santo.
Está estructurado en capítulos cortos, cada uno abordando un tema en concreto y precedido de una ilustración metafórica, aunque todos tienen en común que reivindican el feminismo. Está escrito en estilo consejero: "haz esto, no hagas lo otro". Aborda temas como la obsesión por el culto al cuerpo, la presión a la que están sometidas las mujeres de hoy, la relación con los hombres, el sexo, la vida en pareja, el darse caprichos a una misma, la imgen irreal de la mujer perfecta que nos quieren vender en los medios de comunicación, etc. Para contar todo eso va haciendo símiles comparativos con diferentes personajes de cuentos infantiles para formar una especie de imagen literaria, trasladando esos personajes de cuento a la jungla de la sociedad del siglo XXI (sería algo así como adaptar los viejos cuentos a las tendencias de ahora: nos saldría algo así como "Campanilla la guarrona y su bolso de Dior" y "Peter Pan el inmaduro con su Play Station"). Pues algo así pasa en el libro: se "moderniza" (o vulgariza, según se mire) a todos los personajes de cuentos infantiles para hacer metáforas y adentrarse en el tema.
El libro ya empieza desvariando y no teniendo mucho sentido: con metáforas, expresiones, escenas, situaciones y teorías que no se entienden. Al no entenderlas, no les ves el aquél. Con lo cual, el libro no te dice nada. Cae en los tópicos de siempre (¿no habíamos quedado en que era un libro que quería romper con ellos?), acude a los mismos recursos fáciles que ya hemos visto 1000 veces, metiendo a los "personajes" en situaciones reconocibles para el público pero poco efectivas (éste es un recurso del que se valen los libros chick-lit: situar la acción en una ciudad que podría ser la tuya y hacer vivir a los personajes situaciones reconocibles y muy universales que, o te podrían pasar a ti, o ya te han pasado. Esto es para que el lector se identifique con los personajes y ambos queden a la misma altura). Y venga: el recurso gastadísimo y trilladísimo de los gimnasios, el "personal trainer" que está bueno, los hombres cerdos, la amiga peligrosa, los amigos snobs del novio, los plantones, los juguetes sexuales, las compras, los ligues de una noche, los sms, etc. LO DE SIEMPRE.
El libro está escrito en plan monólogo; como si fuera una especie de soliloquio. Tiene los típicos chascarrillos (trilladísimos también), las típicas bromas, chistes, etc. Nada que no hayaís visto ya (y, si sois lectores habituales de chick-lit, más todavía) porque este libro bebe de todas esas fuentes. Se nota que han hecho los deberes y que se han informado bien para hacer el libro: se han colado en cocinas ajenas y han tomado nota de los ingredientes, pero no han sabido mezclarlos bien (y les ha faltada el ingrediente secreto: ése que hace que un libro tenga chispa por sí mismo). El lenguaje con el que está escrito es muy 'urbanita', empleando incluso tacos (putas, tomar por el culo, cabrones, zorras). En fin... que la forma de narrar las cosas es ágil porque no se entretiene en florituras y el lenguaje es muy llano, el problema es que lo que cuenta es tan rebuscado y metafórico que no queda claro el mensaje. Es un libro que se lee rápido porque tiene unos márgenes anchísimos y una letra de tamaño considerable (por suerte).
En fin; para ir resumiendo y concluyendo: es un libro de esos que están tan de moda hoy en día que pregona el feminismo, la igualdad de sexos, la superioridad de la mujer en la sociedad, la liberación femenina, la desmitificación de la imagen de superwoman… pero que acaba cayendo en el extremismo y la exageración. Típico de muchos de estos libros: dejan a los hombres como a unos lerdos, animan a tratarlos como objetos sexuales, hombres cleenex (de usar y tirar) y, lo que es peor, pretenden tirar por tierra el estereotipo de mujer impuesto por la sociedad pero acaban creando otro peor. En definitiva: incitan a las mujeres a hacer lo que critican de los hombres. Pretende se un libro chick-lit distentido y fresco, pero no lo consigue. Aburre: lo peor que le puede pasar a un libro.
MI OPINIÓN
Bueno, creo que está bastante claro: no lo recomiendo. Me ha parecido un libro que no aporta nada y no te dice nada que no sepas. Como puntos positivos, remarcar que se lee rápido, que tiene una presentación muy golosa y llamativa (por eso caí) y que las ilustraciones son bonitas. Además, si sois de los que compráis los libros por las portadas, deciros que éste viene en un rojo muy mono que conjunta muy bien con el sofá de IKEA del mismo color y, si también tenéis los muebles blancos de diseño moderno de la multinacional sueca, os quedará una combinación muy moderna y chick.
Como puntos negativos: que no aporta nada nuevo, que ya lo has leído 1000 veces, es un chick-lit de "quiero y no puedo", parecen paranoias sacadas del diario íntimo de una feminista psicótica, superficial y materialista, no se entiende y es muy cansino. En definitiva: queremos huir de unos estereotipos y caemos en otros (no quiero ni pensar lo que pasaría si un hombre escribiera un libro así pero desde la vertiente femenina: todas las feministas en pie de guerra).
Que cada uno se dedique a lo suyo. No hay que meterse en camisas de once varas. Que sí: que está muy bien reivindicar la figura de la mujer, el "girl power"y todo eso, pero también Cenicienta tiene su dignidad. Las que quieran cambiar al príncipe por el lobo, que lo hagan. Y las que quieran seguir buscando al príncipe azul, que no cesen en su empeño. Resumiendo: si queréis leer un libro chick-lit, comprad una novela de ese género que las hay a porrones y, si sabéis elegir bien, os servirán muchísimo más que cualquier libro de autoayuda feminista de demagogia barata y llena de tópicos estereotipados.
PS: El precio de los libros es un escándalo.
PS2: Príncipes del mundo: escribid vuestros libros protesta. Seguro que viene una pandilla de princesas feministas y os lapidan con ellos.
Feminismo de pintalabios, no. Gracias. ¡Qué hartura! (No digáis que no os lo advertí)
DATOS EDITORIALES
ISBN 13: 978-84-03-09907-4
Título: Cambio príncipe por lobo feroz
Autora: Raquel Sánchez Silva
Lengua de publicación: Castellano
Fecha Edición: 03/2008
Publicación: Aguilar
Número de páginas: 200
Encuadernación: rústica
Precio: 15,38 Euros
[Si queréis leer el primer capítulo del libro, podéis hacerlo en el siguiente link: http://www.aguilar.es/upload/primeraspaginas/978-84-03-09907-4.pdf ]
