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27 vestidos


Con bastante frecuencia me suelo reunir con una amiga a ver el Hola. Una de nuestras coñas privadas es que las famosas con poco que hacer cuando se las quieren dar de super ocupadas y estudiosas en las entrevistas que dan dicen que a partir de ese momento van a diseñar y lanzar su propia colección. Si han de estudiar algo, siempre es lo mismo, gemología. No dudo que haya personas que lo hagan porque de verdad les gusta, pero normalmente cuando alguien en las revistas estudia gemología suele ser porque es una completa nulidad para cualquier otra cosa, le sale el dinero por las orejas y lo hace para hacer como que hace algo.

Os cuento esto porque hasta este topicazo sale en la película. Hay un momento en que una dice que se ha puesto a diseñar y tal y alguien saltó como un resorte para descojone general ¡¡¡¡gemología!!!. Es nuestra broma privada.

Hacía mucho tiempo que queríamos ver esta película. Había leído muchas críticas por aquí diciendo que era mala a rabiar y pese a todo quería verla. Llamadme masoquista. Lo peor (o lo mejor, según se mire) es que mis amigas también, así que ayer, aprovechando que estoy de rodríguez en casa, nos montamos una sesión. No creáis que fue sencillo… SIEMPRE estaba alquilada.

27 vestidos es la película perfecta para ver con las amigas. Vale, es la película más previsible del planeta pero cuando nos juntamos a disfrutar de una sesión de cine no esperamos encontrarnos con una película que haga historia. Básicamente pedimos algo que nos entretenga, que nos arranque alguna sonrisa y que nos permita confraternizar. Bajo esas premisas, 27 vestidos es más que adecuada. Es una comedia ligera, previsible y que sigue un guión visto mil y una veces.

¿Y qué?

No hay cosa que más me fastidie que ver una comedia que luego resulta que no lo es, de esas que intentan innovar para tratar de salirse del corsé manido y precisamente por intentar hacerlo la cagan. Llamadme conformista, vale, pero cuando veo una película de estas espero que todo se desarrolle según lo previsto y que la “prota” acabe con el tío bueno al que al principio no puede ni ver pero que luego se descubre que tiene corazón. Es más, si no es así, hasta me cabreo.

Quizás el adjetivo que defina mejor a 27 vestidos es PREVISIBLE. Una de las que estábamos había visto ya la película, pero como de lo que se trataba era de pasar un rato con las amigas no le importó volver a verla de nuevo. A modo de juego, tratábamos de adivinar qué era lo que iba a suceder en la escena siguiente. Bueno, pues bien, os diré que me puedo ganar la vida perfectamente como guionista de Jolibud. Creo que no fallé ni una. Punto por punto iba adelantándome a lo que iba a suceder a continuación.

Sé que para algunos esto es un auténtico horror. Para mí no lo es. No me importa saber en absoluto cómo se va a desarrollar toda la trama antes de haber visto la película. Incluso me adelanté a la escena final y a los créditos. Y no me considero Aramís Fuster por ello, sinceramente. Es una sencilla cuestión de haber visto muchas películas del estilo y de haber leído muchos libros del género. 27 vestidos es un refrito de todos ellos. Agradable de ver, pero con creatividad e innovación nula. ¿Me importa? No. Porque tampoco esperaba ver la PELÍCULA DEFINITIVA.

Alguna vez hablaba del tema de las expectativas. ¿Qué es lo que esperaba yo de esta película? Una película de domingo. Una comedia ligera romántica, con todos los topicazos del género chico conoce chica, se odian y luego se aman con un trasfondo de bodas y poco más. Con unas expectativas tan bajas era difícil que fueran defraudadas. Ahora bien, si esperas una maravilla o la película más currada del planeta pues sí te llevarás un chasco. También ayuda que yo la he visto en casa y por 2,70 euros que me costó el alquiler la vimos 5 personas… cambia mucho si toda esa gente tiene que pagar su entrada del cine.

A mí me divirtió. Yo sí que me reí, no sé si tanto porque la película es hilarante o porque con un grupo de amigas haciendo coñas de cualquier cosa hasta el nodo resulta desternillante, pero sí que le vi el aquel. Pero si dijera que me pareció aburrida mentiría. Los actores están correctos y además, tremendos. Eso sí, Katherine Heigl, la protagonista nos daba la sensación de que en cualquier momento se iba a poner a operar como su personaje de Anatomía de Grey y a veces también nos daba la sensación de que a James Marsden se le había ido la mano con el blanqueamiento dental. Nos hizo recordar aquel episodio de Friends en el que a Ross se le va la mano y su dentadura refulge en la oscuridad… Y los vestidos, divertidos.

Me gustó mucho, por cierto, el poster. Muy buena la carátula.

Sí, lo sé. No os he contado nada, ni pienso, de la trama. Como he dicho, es la típica y tópica. A los dos minutos de sentaros delante de la tele podréis adivinar todas y cada una de las cosas que pasan a poco ágiles que seáis así que ¿qué sentido tiene? Si no pensáis verla porque las comedias románticas no os gustan ¿qué más os da? Y si os gustan ¿no es mejor dejar por lo menos dos minutos de campo a la imaginación? Porque más os aseguro que no tendréis… Si es que casi con el título ya os lo podéis suponer…

Resumiendo. Película perfecta para ver con amigas. No se salta ni una coma de los topicazos del género. Si eso os gusta, genial, si no, buscaos otra porque os desesperaréis de lo asquerosamente previsible que es.

El gran héroe americano


Esta es otra de las series de mi infancia de las que tengo un buen recuerdo. Una cadena la ha rescatado hace poco (no recuerdo francamente si fue Cuatroº o Antena3) y la ponían por las mañanas de los fines de semana. Pero antes de esto, hace un par de años o así, decidí rescatarla de mi memoria mula mediante (no estaba editada en vídeo, así que tenía excusa) y me la volví a ver casi entera.
Los recuerdos de esta serie se mezclan con los veranos de mi niñez, porque por aquel entonces mis padres tenían una parcela (bueno, y tienen) en un camping justo al lado de la base aérea de Zaragoza. El caso es que cuando los aviones se dedicaban a volar (por aquel entonces la base americana estaba muy activa), se nos iba la antena de la tele, así que la veíamos a saltos, a trompicones. Siempre le decíamos a mi padre después de comer "vamos a ver a "el tortas"" que era como llamábamos familiarmente a este superhéroe de todo a cien por la facilidad que tenía para darse de bofetadas con su traje. Mi padre, que sigue llamando a Leticia Sabater años más tarde "Ficticia Sabater" (lo de renovar los chistes no es lo suyo) siempre se refiere a esta serie de ese modo todavía hoy.

LO QUE YO RECORDABA...

Pues básicamente, antes de volverla a ver, era que un chico ricitos de oro tenía un traje de superhéroe muy cutre del que había perdido el manual de instrucciones. Se lo habían dado los extraterrestres y el carecer del manual era un gran problema porque él tenía que salvar al mundo, pero sin saber muy bien como. Así que volaba, pero se daba unas galletas del horror contra edificios, el suelo etc. Su novia era una chica muy mona, Connie Selleca, a la que mi madre recordaba de haberla visto en Hotel (yo no tengo ningún recuerdo de esta serie), y salía también un agente de la ley que ayudaba a Maxwell



LO QUE VI DESPUÉS...

Ralph Hinckley (William Katt, que luego se ha dedicado a aparecer de secundario en un montón de series, entre ellas recientemente en un episodio de House) es un profesor de instituto. En un viaje con sus alumnos, su autobús se avería y acaban perdidos en medio del desierto. En su afán por encontrar una salida, se topa con Bill Maxwell, un agente retirado del FBI (Robert Culp) y unos extraterrestres de buen rollo le dan a Ralph un traje de superhéroe para que ayude a los más desfavorecidos.

Esto a Bill no le sienta nada bien, porque el agente de la ley ERA él, y no Ralph, así que puestos a salvar al mundo, consideraba que debería ser él el encargado de hacerlo. El caso es que conforme salen del desierto, a Ralph se le cae el manual de instrucciones (ni que fuera una lavadora) y claro, no tiene ni la más remota idea de como funciona aquello.
Intenta empezar a volar, pero no hay manera porque no controla la técnica en absoluto y se da unas leches de asustar. Menos mal que el supertraje le protege y aquello no acaba en mayores. Entonces Bill deja de sentirse celoso, porque visto lo visto...

El caso es que meten en el ajo también a su novia, una abogada llamada Pam (Connie Selleca) y juntos los tres se verán inmersos en innumerables aventuras.
COMO COSAS CURIOSAS

Yo recordaba el traje como muy cutre. Lo que no sabía era si era porque se había pasado de moda o simplemente porque ya lo era. Me sorprendió al volverla a ver que el traje YA ERA CUTRE entonces. Ralph le dice en un episodio a Bill, que vaya traje pasado de moda y con una capa tan molesta (no sabía controlarla en absoluto). Así que no eran imaginaciones mías.
Por otro lado, Ralph solía llevarlo siempre puesto y a veces se le veía debajo de la camisa. Y anda que no era cantón, tan rojo y con ese cuello blanco con una raya negra.

También llaman la atención los efectos especiales, que vistos ahora son como muy rudimentarios. Se nota especialmente al volar (que se nota que está superpuesto sobre la pantalla y casi se ven hasta los hilos) y me llamó mucho la atención como estaba hecha la visión de rayos x, también muy muy cutrecilla.
He leído que la madre de William Katt (el actor que daba vida a Ralph Hinckley) aparecía en varios episodios haciendo de su madre. Y que el apellido del superhéroe fue cambiado varias veces a lo largo de la serie porque coincidía con el del que atentó contra Reagan, con lo que no era nada popular

Se intentó hacer un spin off llamado "the greatest american heroine", pero no triunfó, así que se quedó en agua de borrajas. Se inserto en la serie como un capítulo más.

La serie fue editada en dvd en 2005

MI VISION DE LA SERIE

Pues hombre... cuando la volví a ver de mayor no me pareció tan divertida como al principio. También es verdad que el que los efectos especiales fueran tan tan malos no ayudaba nada porque se veían tan sumamente pasados de moda que costaba ponerte en canción. Sin embargo y pese a todo, sigue teniendo su gracia. Vista con más años, es mucho más seria de lo que me lo parecía, porque si bien el superhéroe provocaba muchas situaciones graciosas por su descontrol de sus poderes (uno de los puntos fuertes y más novedosos de la serie), no era tan puramente comedia como la recordaba. Quitado eso, el argumento es bastante menos baladí y se asemeja a otras series de buenos contra malos, buenos salvando el mundo y malos tratando de secuestrar, robar etc.

Yo de todo esto no me acordaba. Me había quedado con que Ralph se pegaba unos bofetones terroríficos y ya está.
Sí que os recomiendo que la veáis una vez más de mayores, sobre todo el piloto (que dura una hora) porque entenderéis más de la idiosincracia de la serie, ya que explican muchas cosas que posteriormente nunca más contaron. Pero bueno, no es ni para comprársela en dvd ni por supuesto para tragarse muchos capítulos. Para ver uno en plan anecdótico y comprobar como se conjugan vuestros recuerdos con la visión actual es más que suficiente.

Lo que sí que es imprescindible es la canción. A mi juicio, quizás con la de Cheers es una de las mejores sintonías que se han hecho, y es frecuente oirla en M80 incluso. Está interpretada por Joey Scarbury y fue compuesta por Mike Post y Stephen Geyer. Su "Believe it or not" es una de las canciones imprescindibles en la historia de la televisión.

Historias de Filadelfia


He de reconocer que si vi esta película fue atraída por el elenco de actores: Katharine Hepburn, Cary Grant y James Stewart. Fue en un tiempo en la que todavía no me había sumergido mucho en el increíble mundo de la screw-ball comedy de los años 40 de Hollywood, su época dorada y fueron sus actores el principal reclamo. Me gustó tantísimo que a partir de entonces comencé a bucear en otras películas de la época, así que aunque sólo fuera por eso ¡Gracias Historias de Filadelfia!


EL BACKGROUND DE LA PELÍCULA


Katharine Hepburn fue, definitivamente, una mujer muy particular y adelantada a su tiempo. Primero por su físico, muy alta, delgada, deportiva, con unos cabellos de color rojo fuego que la alejaban de los estereotipos de su época. Las mujeres que se llevaban entonces eran mucho más voluptuosas, con más curvas y más misterio, y ella desentonaba vivamente. Y segundo, por su carácter. Ella nació en Connecticut en el seno de una familia de clase acomodada, hija de un médico y de una sufragista. La educación que recibió fue, entonces, muy progresista, primando la independencia, la autosuficiencia y la confianza en una misma. Pronto comenzó como actriz de teatro en Broadway y llamó la atención de los directivos de la RKO que la premiaron con un contrato con el estudio.


Su carrera en el cine fue meteórica; entre 1932 y 1934 hizo nada más y nada menos que cinco películas. Con la tercera "Gloria de un día" ganó su primer oscar de los cuatro que conseguiría en toda su carrera (es la actriz más premiada de la historia del cine), y la cuarta "Mujercitas" fue una de las películas más famosas de su tiempo.Sin embargo su peculiar carácter no fue bien recibido por la crítica y tampoco por el público. Así que en 1938 se ganó el apelativo de "Veneno para la taquilla" (¡) y vio restringidas sus ofertas para el cine. De este modo, y fiel a su carácter, la Hepburn no se achantó y se retiró temporalmente a Broadway, donde representó la versión teatral de esta película.



La obra había sido escrita por Philip Barry inspirada en la figura de Hope Montgomery Scott. David Ogden Stiers, el encargado de adaptarla al cine, dice en sus memorias que la obra era tan maravillosa que le resultó sencillísimo adaptarla. Para el personaje principal él se inspiraría en el indómito carácter de la Hepburn. La obra se representó en Broadway 415 veces y recaudó más de un millón de dólares de la época. En la posterior gira se puso en escena 250 veces más y consiguió 750,000 dólares extra. El reparto de la obra teatral lo componían, además de Katharine Hepburn, Joseph Cotten, en el papel de Cary Grant, Van Heflin, Shirley Booth y Anne Baxter.Por aquel entonces la Hepburn sostenía un tórrido romance con Howard Hughes el multimillonario (esta etapa de su vida la podéis ver en la película de Scorsese El Aviador, y concretamente el papel de la Hepburn le valió un oscar a Cate Blanchett). Como regalo, compró los derechos de la exitosa obra de teatro para la gran pantalla en lo que iba a suponer el retorno de la gran diva al celuloide.La película iba a ser producida por la Metro, concretamente por Joseph Mankiewicz, y ella se reservaba los derechos para elegir al resto del reparto. Sus primeras opciones eran Clark Gable y Spencer Tracy, a los que por aquel entonces todavía no conocía personalmente. Pero dado que ambos no estaban disponibles, se optó por Cary Grant y James Stewart. El encargado del guión sería Donald Ogden Stiers, y el director su amigo George Cukor, con el que había rodado ya Mujercitas.La estrategia tan astuta de la Hepburn daría sus frutos, puesto que la catapultó de nuevo al candelero cinematográfico y bordaría uno de los mejores (a mi juicio) papeles de su carrera. Fue un éxito de crítica y de taquilla y más tarde se haría un remake en 1956 llamado Alta Sociedad, un musical con partitura de Cole Porter y Bing Crosby, Frank Sinatra y Grace Kelly en los papeles protagonistas.

LA HISTORIA DE FILADELFIA


La película, de 1940, es una comedia inteligente, sofisticada sobre el amor, los celos y el matrimonio. Tiene un humor cautivador y unos diálogos afilados, sarcásticos, y al mismo tiempo, muy reveladores sobre la naturaleza humana.Tracy Lords es una joven de la alta sociedad de Philadelphia. Lo primero que llama la atención es su nombre, que coincide con el de una actriz porno de gran éxito en los 80. Por curiosidad he mirado si tal señora se lo puso por la película (qué gran descubrimiento hubiese sido), pero no, su nombre se lo puso en honor a su mejor amiga y su apellido viene de un personaje de la serie Hawai 5.0. Hubiese sido mucho mejor por la película, pero va a ser que no. Lo que decía, Tracy es una chica de la alta sociedad que va a casarse en segundas nupcias con un descafeinado millonario, Kittredge, de su clase y condición.
Su primer matrimonio fracasó estrepitosamente como se nos muestra en la primera escena de la película, que es sencillamente deliciosa. Se ve la puerta de la casa de ella, y a su futuro exmarido saliendo furibundo de ella, con las maletas. Da un portazo y segundos más tarde aparece ella y sin mediar palabra coge su bolsa de los palos de golf y se los tira. A continuación se arrepiente y cabreada como un mono, coge uno de ellos y lo rompe con ira contra su rodilla. Él, que parece apreciar más a sus palos de golf que a ella en ese momento se lanza iracundo contra ella, pero se lo piensa mejor y se limita a empujarla con la mano en la cara de manera que ella cae de culo. Fin de la escena. Ni una sola palabra y ya ha quedado todo claro. Se odian. A muerte. Su matrimonio no tiene un final feliz.


Dos años más tarde, se ve a Cary Grant, C.K. Dexter Haven, el primer marido de Tracy, leyendo la revista Espía. Esta revista, diría que es como el Hola, pero me equivocaría. Es más bien una versión escrita del Tomate, más centrada en chismes y chismorreos varios que otra cosa. Ahí se anuncia el segundo matrimonio de Tracy, que tendrá lugar en la casa de los señores Lord.
Tracy está en casa de sus padres metida de lleno en los preparativos de su futura boda. Se la ve un poco cursi, redicha, sabionda, corrigiendo incluso la ortografía de los regalos de boda. Por ahí pulula su hermana pequeña, Dinah, a la que su madre, muy pija y de la alta sociedad corrige el vocabulario. Ella está divorciada de su marido, Seth Lord, que muy finamente dice que puso fin a su matrimonio "por sus intereses en el arte"…en realidad era más bien por su interés en las coristas, pues es un mujeriego de pro. A la señora Lord aquello la llena de vergüenza y se esfuerza en ocultárselo a su hija pequeña, por más que ella está al tanto de todo. A esta sin embargo le gustaba mucho el primer marido de su hermana y está molesta porque ella no ha invitado a su padre a la boda.


Poco después conocemos a Kittredge, el futuro marido de Tracy; es efectivamente tan soso y tan calzonazos como podíamos suponer. En ese momento ven un ejemplar de la revista Espía en el suelo y cuando él le sugiere que podrían cubrir el evento, ella dice que ni hablar, que no quiere a moscones revoloteando por ahí… pero todo cambiará pronto. Ahí ya queda claro que Kittredge tiene tanto dinero o más que ella, pero provienen de mundos muy distintos. A él le gusta el oropel, el aparecer, el aparentar, y ella sin embargo, considera aquello muy ordinario e impropio de una dama.


En la revista Espía han adjudicado el trabajo de cubrir la boda de la rica señorita Lords y el millonario Kittredgde a Macauley "Mike" Connor y a Liz Imbrie, la fotógrafa. Mike es un escritor serio y la idea de hacer de periodista del corazón le desagrada profundamente. Es un idealista y eso es para él trabajo sucio. Liz sin embargo, tiene los pies más en el suelo y considera aquello simplemente trabajo, que pagará las facturas, amén de sentirse atraída por su compañero, lo que otorga un estímulo extra al trabajo.En ese momento entra en escena C.K. Dexter Haven, que tiene in mente un maquiavélico plan para vengarse de su exesposa. Como sabe que ella odia profundamente ese tipo de publicaciones, se introducirá él mismo en la mansión de los Lord así como a los dos reporteros como si fueran amigos de su hermano, que vive en el extranjero para poder ver a su mujer en los tabloides. Ella, que no se chupa el dedo, en seguida se percata de la estratagema de su exmarido pero en vista de que él muy sutilmente le hace chantaje con la historia de su padre y la corista, cede a la presión en contra de su voluntad.


Al comentárselo a su madre y hermana, les dice que hagan lo posible por exagerar y ajustarse a la idea preconcebida que de ellos tienen los periodistas. Así, Dinah, parece una loca tocando el piano y hablando con un horrible acento barriobajero. Pero al final se impone la cordura y actúan con normalidad, toda la posible en estos casos.No contaré más, pues el objetivo de esta opinión es que veáis la película y no destriparla. Apenas he contado el punto de arranque, así que si queréis saber qué es lo que pasa tendréis que verla.


PREMIOS Y NOMINACIONES


La película consiguió 6 nominaciones en los Oscars: director, película, actor y actriz principal (James Stewart y Katharine Hepburn), actriz secundaria (Ruth Hussey) y guión adaptado (Donald Ogden Stiers).
Ganó:-James Stewart, imponiéndose a actores de la talla de Henry Fonda (por las Uvas de la ira), Charles Chaplin (por el Gran Dictador) y Laurence Olivier (por Rebecca)- Donald Ogden Stiers, imponiéndose al guión de Rebecca y las Uvas de la ira


Perdieron:- Mejor Película (se lo llevó Rebecca)- Mejor Actriz (ganó Ginger Rogers, por la desconocida Kitty Foyle. También competían Bette Davis, Joan Fontaine y Martha Scott)- Actriz secundaria (ganó Jane Darwell, imponiéndose a Judith Anderson en el papel de ama de llaves de Rebecca)- Director (ganó John Ford, el director más laureado de todos. También estaba nominado Alfred Hitchcock, que a pesar de contar con un montón de obras maestras en su filmografía nunca consiguió llevarse la estatuilla dorada)



ALGUNOS DATOS EXTRA


* Esta era la cuarta película de Cary Grant y Katharine Hepburn juntos. Ambos habían trabajado en La gran aventura de Silvia y Holiday, ambas de Cukor, así como en La Fiera de mi niña.
* Las escenas de Katharine Hepburn en la piscina, con salto de trampolín incluído fueron rodadas por ella, sin ninguna doble. La actriz solía marchar a nadar a las 6 de la mañana todos los días hasta bien anciana y era una consumada nadadora.* Clark Gable no estaba destinado a trabajar en esta película: además de tener problemas de agenda, en cuanto se supo que el director sería Cukor, hubo que descartarlo inmediatamente. Por decirlo finamente, se tenían un poco de ojeriza después de que el director, conocido como "el director de las mujeres" fuera despedido del rodaje de Lo que el viento se llevó.
* Toda la película se rodó sin una sóla toma extra. Todo a la primera.


MI EXPERIENCIA PERSONAL


Adoro esta película. Me gustó mucho la primera vez simplemente por su argumento y las estupendas actuaciones de todos. Me impresionó el humor corrosivo, la historia, los celos, las dudas de ella. Me lo pasé bomba. Conforme he ido leyendo sobre la película, más me gusta porque supuso el retorno a la pantalla de "La más grande"… gracias a ella pudimos verla en soberbias películas y pudo demostrar a todos que se equivocaban en sus apreciaciones.Yo simplemente soy devota de esta mujer. El día que murió recuerdo que me quedé hecha polvo y me eché hasta un llorito (lo mismo me pasó cuando falleció Billy Wilder, dicho sea de paso). No soy una persona muy fanática, pero la personalidad de esta mujer siempre me ha parecido tan fuerte e intrigante que daría dios sabe qué por haberla conocido. Es uno de mis tres mitos de Hollywood: ella, Billy y Cary Grant, a los que adoro por distintos motivos. Y en esta película comparte cartel con uno de ellos, así que doble razón para adorarla.


Me encantan, además de todo lo dicho, los personajes secundarios de la fotógrafa de la revista, cínica como la que más, pero terriblemente humana, y la hermana Dinah, que es una monicaca repipi y adorable al mismo tiempo. Y me quedo con la frase que dice ella en la piscina que más o menos viene a ser así "Yo no quiero que me adoren, yo quiero que me quieran".


Una película absolutamente recomendable ¿Qué haces que no estás viéndola?

Cuando menos te lo esperas


Lo he de reconocer: me pongo una tira negra en los ojos, o un tomate, que es la versión actual para evitar que te reconozcan y lo digo: soy ignominiosa y me encantan las películas chorras. Qué le voy a hacer. Cosas peores hay en la vida, digo yo. Hay quien le da por hacer encaje de bolillos, a quien por coleccionar sellos y a mí me da por ver y leer comedietas completamente intrascendentes para chicas de treinta.

No es que SOLO me guste eso, pero me gustan. El caso es que siempre que bajo al videoclub me subo con una peliculita de esas que a mi marido sólo con verlas le sale urticaria. Auténticos truños me he tragado. He de reconocer que tengo un estómago a prueba de bombas, porque hasta he sido capaz de ver las de Lindsay Lohan y demás actrices de similar pelaje... Pero es que me digo, no, hoy vemos un drama, profundo, con contenido, super trascendental.. y al final veo una de esas comedias idiotas, y pienso en lo cansada que estoy, en lo mal que me ha ido el día, en lo putas que te lo hacen pasar algunos cabronazos y claro, se me va la mano. Me da una pereza horrible y al final me voy a lo fácil.Mi premisas para las comedias es la siguiente: que sean comedias DE VERDAD. O sea, que yo lo que quiero es el típico conflicto chica-chico, que discutan, que lo pasen mal y que acabe bien. Y me fastidia si no es así. Es que cuando tengo el cuerpo de comedia, me joroba que me den gato por liebre. Clamorosas son las decepciones que me llevé con La joya de la familia, de Sarah Jessica Parker, que fui a ver un día con el cuerpo de jajaja jijiji, y me encontré con que de comedia tenía lo que yo de estrella rusa de la gimnasia rítmica. O mis amigas con La boda de Muriel, que es buena película, pero si esperas ver una comedia pues te llevas un chasco de aúpa.

O sea, que los experimentos con gaseosa. Cuando cojo en plan "jonqui" una comedia, quiero que sea eso, que acabe bien y que sea totalmente previsible.Me dieron entradas para el preestreno de esta película. La verdad es que como soy un poco mala para recordar los títulos de las películas, al final se acabó convirtiendo en "cuando de repente catapún". Entre mis amigas, también fanáticas del género, es conocida de ese modo, con variantes del catapún como chispún etc. Yo había oido hablar de ella y me fui directa a verla, con el único objetivo de pasarlo bien y poco más.

A mí me gustó. Mucho, diría incluso. Es una comedia blanca, con un poquito de mala leche, pero más bien poca y te da lo que promete. Yo no esperaba una película brillante, sino algo entretenido y eso me encontré. Es más, descubrí a Amanda Peet, a la que no conocía y que me encandiló.


El argumento es el siguiente: Harry (Jack Nicholson) es un soltero empedernido y disoluto con un éxito brutal entre las mujeres. Su máxima: no salir con nadie mayor de treinta. Su última adquisición para su lista es Marin (Amanda Peet), una jovenzuela de familia bien que se lo lleva a su casa en los Hamptons (ahí es na; Sexo en Nueva York te sirve para comprender lo cool de tener una casa ahí) a pasar un fin de semana de sexo y lujuria. Cuando llegan a la casa ¡sorpresa! está la madre de Marin, Erica (Diane Keaton, estupenda en su interpretación y estupenda ella misma), una escritora bastante conocida que se ha ido ahí a buscar paz y relax. A ella no es que le emocione especialmente que su hija se haya ligado a tamaño vesjestorio, pero como va de moderna por la vida, pues se quedan todos en la casa en plan tribu de los brady viva el buen rollo.

Pero a Jack, oh-oh, le da un jamacuco (tanta vida disoluta, es que no es de dios) y Marin no puede hacerse cargo de él porque tiene que volver a la ciudad. Así que con todo su morro, se lo endilga a su madre, que pensaba pasar ahí unos días. Al principio, se caen más bien mal, pero ya se sabe, el roce hace el cariño y mal que les pese comienzan a sentirse atraídos el uno por el otro. En esto que se mete en medio Keanu Reeves, un doctor joven que se siente atraído por ella (cielos, qué suerte). En vista de que la historia con Jack se queda en un loquepudohabersidoynofue, ella se liará con él, pero con poco convencimiento.No sorprenderé a nadie diciendo que al final acabará con Jack, puesto que ya he expresado arriba mi opinión sobre las comedias con finales previsibles. Pero dan más vueltas que un pirulo hasta que lo consiguen.

Ellos están muy bien en la película. Diane Keaton a pesar de su edad, sale divina de la muerte mortal y cuenta con el valor añadido marujil de que el romance que no fraguó en la pantalla con Keanu, sí que lo hizo en la vida real. Así que al final, con el que se quedó fue con el buenorro. Jack Nicholson está, como siempre muy bien, muy Jack Nicholson, muy canalla y a pesar de que está hecho un yayo, pues hasta te puedes llegar a creer que un pibón como Amanda Peet pudiera estar con él. Esta última, un buen descubrimiento para la comedia.Es lo que parece. Si buscáis algo profundo y trascendental, no lo hallaréis en esta película que está pensada para pasar el rato. Eso sí que lo consigue!

Pleasantville


Os voy a hablar de una de mis películas favoritas. Es una pena que sea tan desconocida porque es sencillamente deliciosa; de hecho, la pillé en los cines justo después de la entrega de los Oscars en la que había estado nominada en varias categorías. Recuerdo especialmente que como optaba al Oscar a mejor vestuario Whoopi Goldberg, la presentadora de ese año salió en un momento de la gala ataviada con un modelo que imitaba a los que salían en la película. De hecho, se vistió de todas las películas nominadas a ese oscar ese año! (Elizabeth, Velvet Goldmine, Beloved, Shakespeare in love, que fue la que ganó y ésta). Tuvo su gracia. De hecho me acuerdo!

El caso es que después de la ceremonia la estrenaron en los cines y conseguí engañar a alguien para verla. Menos mal que fue en la semana del estreno porque duró ¡dos semanas!.

David (Tobey McGuire) es un adolescente con problemas de integración en su instituto. Es un chico inteligente, pero un poco freaky de las series de televisión de los años 50. Su hermana Jennifer, melliza, es todo lo contrario. Es una de las chicas más populares del instituto, sexualmente despierta, con multitud de moscones a su alrededor y con un interés nulo por los estudios.


Pertenecen ambos a una familia tipo de los Estados Unidos; su madre (Jane Kaczmareck, a la que conoceréis como la madre de Malcolm), está separada y una noche tienen la casa para ellos solos. Como en todas las familias, hay discusiones por qué ver en la tele. Jennifer ha quedado con el más popular del instituto y quiere el salón para ella sola y David quiere ver el marathon de Pleasantville, una serie ficticia de los años 50 de la que es un auténtico experto. En medio de la pelea se rompe el mando a distancia y un señor con pinta de raro les entrega otro de aspecto extraño pero que tiene el poder de teletransportarlos a la serie.

Pese a que contado así suena cutrecillo, esto no es más que el planteamiento de la película. Ha servido para darnos a conocer a los mellizos, ver que él es un freaky que controla la serie y que no se adapta, mientras que su hermana tiene muchos pájaros en la cabeza. El cómo dan con sus huesos en la serie es casi lo de menos porque es una mera excusa. Digamos que no se recrean en el porqué sino que se van a centrar más en las consecuencias que eso trae.

De repente los mellizos han entrado en la serie, en la piel de los hermanos Parker, Bud y Mary Sue los protagonistas de la serie. David está encantado, pero Jennifer horrorizada por hallarse en "Idiotiville" como la llama ella.

Pleasantville es una parodia de las series de los años 50 en las que toooooooodo es perfecto.... al menos aparentemente. La madre de Bud y Mary Sue, interpretada por una fantástica Joan Allen, es la típica ama de casa tranquila, sin mucho carácter que invierte su tiempo en cocinar y en jugar a las cartas con las amigas del club social y poco más. El padre, George Parker (William H. Macy, flamante esposo de Felicity Huffman una de las mujeres desesperadas y protagonista de Fargo), es el cabeza de familia a todos los efectos. Es buena persona pero es fruto de su situación: manda en su casa, espera que su mujer lo haga todo, es realmente convencional.

Al principio todo es como era; en blanco y negro. Los bomberos salen disparados de las casas para rescatar gatos que se han quedado en las ramas de los árboles, los del equipo de baloncesto tiran a canasta y siempre aciertan y lo que a mí me hizo más gracia y da título a esta opinión; cuando Mary Sue va al baño ¡resulta que no hay tazas de váter! Es un guiño al código Hays porque éste prohibía expresamente mostrar los baños en las series al considerarse tabú. Así que no hay. Los baños son únicamente para lavarse las manos.

Pero Jennifer, Mary Sue, que en la vida real no tiene nada de moñas comienza a introducir leves cambios en la tranquila y predecible vida de Pleasantville. Enseña a decir "guay" a sus amigas Betty Jean, Lisa Anne y Peggy Jane (nombres que a ella le parecen lo más ridículo del mundo mundial), y descubre que al lago del amor se puede ir a hacer "algo más" que manitas... ¡¡¡Y la gente comienza a volverse de colores!!

Esto llena de sorpresa al pueblo. Los jóvenes comienzan a ir al lago del amor a hacer sexo pero es más ¡¡¡comienzan a leer!!! Me encantó que los ancianos del lugar en un momento dicen "pase por que vayan al lago del amor, pero ¡¡¡es que ahora leen!!! ", como si el leer fuera mucho más nocivo que el sexo. Pero es que hasta la llegada de los mellizos los libros estaban en blanco.

Conforme se van introduciendo cambios en Pleasantville, las cosas y las personas se van coloreando paulatinamente. Es curioso como las personas aparentemente más convencionales, como la madre de los mellizos y Bill, el jefe de David en la hamburguesería (que siempre seguía el mismo orden para todo y parecía una persona aparentemente sin iniciativa), son los adultos más receptivos a los cambios y los primeros que se colorean. Para la madre de David (cuya transición al color es una de las más memorables), aquello es un motivo de miedo, porque es inaceptable que una señora de clase media sea una de color. Así que su hijo, con el que llega a establecer una relación realmente profunda, le maquilla con mimo y con una dulzura sin límites para que vuelva a ser "en blanco y negro".


AHORA VIENE CUANDO DESTRIPO LA PELÍCULA, SI NO QUERÉIS SABER COSAS DE SU NUDO, NO SIGÁIS LEYENDO. AVISARÉ CUANDO PODÁIS VOLVER A LEER


En realidad, el color y el blanco y negro son una metáfora. Mary Sue se pregunta porqué ella sigue en blanco y negro cuando se ha cepillado a medio instituto. En el caso de David, él sigue en blanco y negro durante casi toda la película porque él es el más reacio a introducir cualquier cambio en el universo de Pleasantville.
¿Y por qué se colorea la gente? No tiene nada que ver en realidad con el sexo, ni con leer. La gente se colorea cuando es capaz de dar un paso más allá en sus vidas, pensar, tomar sus propias decisiones, mostrar sus sentimientos, cambiar conductas convencionales por propias. Es por esto que Mary Sue se vuelve de color cuando deja de salir un día para quedarse a estudiar, cosa que jamás hubiera hecho en su vida normal, donde su manera de actuar es, en el fondo tan convencional o más que la de los habitantes de Pleasantville ¡sólo que se plasma en otro tipo de actitudes!

Su madre se colorea por algo que hace (no diré el qué ni aquí), pero le cuesta aceptarlo. Será cuando acepte que se ha abierto una vía en ella, una nueva forma de vivir la vida, cuando el color se muestre en todo su esplendor. De la mano de Bill. Con lo apocado que parecía y es capaz de enfrentarse al pueblo para luchar por lo que quiere.
Yo que soy una amante de la literatura, me conmoví mucho con el mural que pintan tras la gran quema de libros. Me pareció tan poético eso de que los libros tienen un alma propia y cuando mueren van al cielo... es una teoría en la que quiero creer

FIN DEL SPOILER

Es una película estéticamente preciosa porque la mezcla del blanco y negro y el color era realmente novedoso (es de 1998 y sólo recuerdo que se utilizara en Sueños de un seductor de Woody Allen) y el contraste en pantalla resultaba muy visual. Si a eso unimos lo de metáfora y el trasfondo que tiene, resulta un elemento que más allá de conceptos estéticos tiene su sentido. El color es un personaje más de la película y vibra con fuerza, como un violín en un solo.

Son muchos y variados los temas que se tocan en esta película; algunos son muy evidentes y otros aparecen como de soslayo. Yo destacaría los siguientes.

- Las consecuencias de pensar y no dejarte llevar por las convenciones
- Lo ridículas que eran algunas de las series de los años 50, sometidas a una estricta censura que hacía que fueran totalmente artificiales
- La liberación de la mujer
- La literatura como medio de liberación y de crecimiento personal a todos los niveles
- La música como hija de su tiempo.
- El racismo
- Lo valiente de expresar los propios sentimientos y opiniones y la necesidad de hacerlo.
- Que una vida imperfecta pero vivida es siempre mucho mejor que una vida perfecta pero sin chicha.
- La posibilidad de cambiar

Es por todo esto que considero a esta película como todo un tratado de filosofía con buenas dosis de poesía. Daría para debatir ampliamente muchos de sus conceptos.
Las actuaciones de todo el equipo son soberbias. Ninguno de los actores principales son especialmente santo de mi devoción, pero he de quitarme el sombrero ante ellos.

Pese a que como digo, para mí es poesía y filosofía en estado puro, no penséis que estáis ante un "truño" aburrido y pedante. Para nada. La película resulta divertida, muy graciosa en ocasiones (destacaría especialmente el gag del descubrimiento del fuego ¿gato?) y con un buen ritmo. No se hace nada pesada y si no se quiere ir más allá y sólo disfrutar un rato, también vale perfectamente como película de domingo.
Por último destacaría la banda sonora, que es espléndida. Incluye el Across the universe de Fiona Apple, así como clásicos como Be bop a lula, Let me be your teddy bear o Destiny de Mr. Jones.

En serio, si podéis conseguirla, merece mucho la pena. Está editada en DVD.