El mago de Oz - L. Frank Baum


El mago de Oz es uno de los que me gustaba más cuando era cría. No me acuerdo bien cuándo fue la primera vez que lo leí, quizás 12 o 13… de todas maneras al releerlo ahora me he dado cuenta de que es un libro bastante infantil y que quizás se tiene que disfrutar más siendo un pelín más pequeño.

El problema es que casi todos tenemos in mente más la versión cinematográfica que el mismo libro. La adaptación al cine de 1939 (lo aclaro porque hubo varias) con Judy Garland de protagonista se ha acabado comiendo al libro. Pasa un poco como con Peter Pan; pondría la mano en el fuego de que mucha más gente la habrá visto que leído. Tenemos tan in mente la película que acabamos fusionándola con la película.


== EL LIBRO FRENTE A LA PELÍCULA ==

Creo que es importante empezar por aquí, para separar. Para los que nunca hayáis leído el libro, lo primero que llama la atención es que es MUY infantil. El mago de Oz, tal cual lo escribió L. Frank Baum es un cuento de hadas para niños y está redactado como tal. Está, en su edición original, profusamente ilustrado y la edición que tengo yo (una antigua de Alfaguara que ya no se edita) reproduce estos dibujos originales. Esto nos hace hacernos a la idea de cómo lo debieron leer los niños cuando se lanzó en 1900, que es su fecha original de publicación.

Además del argumento, que tiene varias lecturas como comentaré más adelante, se nota en que es un libro infantil en la manera en que está redactado. Las frases son muy cortas, sin apenas subordinadas, para que a los niños les resulte sencillo de comprender y sobre todo, no profundiza mucho en los episodios. A menudo las situaciones se resuelven de manera excesivamente fácil y sin andarse por las ramas. Se plantea un problema y éste se solventa sin más historia. De este modo, las dificultades, sobre todo para el adulto que lo lee dan la sensación de que no son tan graves. A pesar de que el autor intenta venderlas como complicadas, luego en la práctica, en vista de cómo las solucionan los protagonistas parecen pan comido.

En cambio la película es muchísimo más adulta. Primero, convierten el libro en un musical (algo que ya había pasado antes, pues antes de trasladarse a la pantalla grande estuvo un tiempo con bastante éxito en Broadway). Esto le da un giro distinto porque dota al argumento de muchos más matices. Mediante la música consiguen dramatismo (con la canción Over the rainbow) y también insuflar vitalismo con Let’s go to see the wizard.

Por otro lado, al adaptarlo a la pantalla lógicamente se pierde parte de la acción. Se comen escenas y países de los que visitan, aparecen muchos menos personajes y todo se condensa. Esto es algo habitual en la traslación de un libro a la pantalla. Es imposible transportarlo todo tal cual porque el metraje sería desmesurado. Pero en la adaptación lo que pasa también es que los episodios que se narran ganan en profundidad. Y esto le hace ser mucho más adulto. Cosas que en el libro son muy fáciles porque apenas ocupan unas líneas, en la película por el contrario ganan en matices. Consiguen que se vean como más complicadas, que el logro sea mayor y que el espectador se implique más. Si se hubiese hecho una adaptación literal, hubiese sido aburrido, porque como digo, el libro es para niños y la película no, y lo que esperan los unos y los otros es muy distinto.

A modo de curiosidad me sorprendieron dos cosas: una, que los zapatos de rubíes en el libro no lo son tal. Son de plata ¡menudo chasco! Y la otra, que la bruja de norte que aparece al principio se supone que es una viejecita en el libro y en la película nos la muestran como una señora estupenda.

== LA HISTORIA ==

Quizás debería haber empezado por aquí. En mi libro al menos los nombres aparecen traducidos al español, y ni es Dorothy como en la versión original ni Dorita como la llamaron en la versión doblada. En mi versión es Dorotea, y es una niña de Kansas que vive con sus tíos Enrique y Ema. Es huérfana y pese a la pinta de triste que tiene el sitio donde vive y lo mala que parece su existencia, ella está contenta. Un día un huracán se lleva su casa que se va volando y cae en el mundo de Oz, un sitio verde, bonito y lleno de unos seres extrañísimos. Al caer su casa lo hace justo encima de la malvada bruja del Este, que tenía esclavizados a los mascones. Nada queda de ella, salvo unos zapatos de plata que Dorotea se quedará para sí.

Pero a ella lo único que le preocupa es cómo diantres volver a Kansas. Supone que su familia estará preocupada y quiere ahorrarles el trance. La bruja buena del norte no puede ayudarle, es algo que está fuera de sus posibilidades enviarla a su país, así que la única solución que se le ocurre es enviarla a la Ciudad Esmeralda donde habita el Mago de Oz y ponerle un beso en la frente como protección pues el camino es complicado.

Así que Dorotea se embarca en el viaje siguiendo el camino de baldosas amarillas, sin conocer a ciencia cierta los peligros que la acechan. Pero estará poco tiempo sola porque en él se encontrará con un espantapájaros que ansía tener cerebro, un leñador de hojalata que suspira por un corazón y un león cobarde que desea con todas las fuerzas tener valor. Ellos se unirán a Dorotea y a Totó, su perrito faldero y la acompañarán en el viaje.

== DISTINTAS LECTURAS ==

Por un lado podemos ver el libro como un cuento de hadas. Dorotea está en un mundo extraño y mágico, lleno de peligros. Son muchos los seres que habitan en el país de Oz… brujas buenas y malas, hombres pequeños, animales inventados, otros humanizados, en definitiva, una colección de seres propia de los libros de fantasía. También está muy clara la dicotomía bien-mal. En el libro hay pocas medias tintas: los personajes o son buenos o son malos y hay pocos matices en ese sentido. El mal está encarnado sobre todo en la bruja que sobrevive, la del Oeste, con pocos escrúpulos y que hace todo tipo de cosas objetivamente malvadas. El bien es mucho más mayoritario, sin duda. La mayoría de los seres lo único que quieren es vivir en paz.

En una primera lectura, sobre todo lo que se percibe es la parte más infantil. El progreso del viaje, con sus peligros etc. La parte más épica. Pero se puede ir mucho más allá.

Para empezar, ¿Cuál es la moraleja del cuento? Porque todo cuento tiene su moraleja, eso está claro. La primera enseñanza que intenta transmitir está referida con los compañeros de viaje de Dorotea. Están convencidos de necesitar algo que en el fondo ya tienen. Están tan obsesionados con lo que quieren que no son capaces de darse cuenta de que lo que ansían ya lo tienen en su interior. Esto es sin duda con lo que se quedarán los niños.

También pueden percibir que la unión hace la fuerza. En muchas de las situaciones, se necesitan los unos a los otros. Sin colaborar, sin ayudarse de buen seguro no hubiesen conseguido su propósito. Hay un sentimiento de solidaridad entre todos, de amistad verdadera que es realmente interesante. Siempre se apoyan, siempre se ayudan los unos a los otros. Es algo que creo que es importante para los niños: la unión hace la fuerza. El “Sólo no puedo, con amigos sí”, algo que en un mundo tan individualizado como es el que tenemos hoy en día me parece importante de resaltar.

Quizás lo que los niños no sean capaces de ver sea lo relacionado con el Mago de Oz, que es un gran farsante. El Mago ni es mago ni es nada. Lo único que hace es apaños. Y esto es algo que está muy de moda hoy y siempre. Esta manera de parchear, y de camuflar la realidad para venderla es algo que siempre se ha hecho. Lo hacen las televisiones, lo hacen los políticos, lo hacemos todos, maquillando las cosas para que parezcan lo que no son. Por ejemplo, el uso de las gafas. La ciudad ni es Esmeralda ni es nada. Es blanca inmaculada y como se suele decir, todo es según el cristal con que se mira. Como los cristales son verdes, todo es verde. Nada más. Un artificio.

El Mago también se sirve de un artificio. Para que nadie sea consciente de que es un impostor hace lo que hacen todos en la vida corriente: no dejarse ver. Cuanto menos te expones, menos números tienes de que te descubran. Así las propias debilidades quedan ocultas y la gente sólo tiene la imagen que se quiere dar de uno mismo.

Por último, otra de las cosas que me llama siempre la atención son las ganas que tiene Dorotea de volver. Porque no se entiende. Su vida, al menos aparentemente, es un asco. Kansas es gris, aburrido, un sitio en el que la gente no sonríe y todos son infelices. Por el contrario, Oz es un mundo bonito, verde, mucho más apasionante. Y pese a todo, Dorotea sólo quiere volver. ¡Te haces cruces de sus motivos! Básicamente porque no tienes la sensación de que sea una niña especialmente querida en su país, y en cambio en Oz tiene amigos, es respetada y es una heroína. ¿Para qué volver a su existencia gris? La explicación que dan es que es su hogar, su casa, y es importante para ella volver a sus raíces. Pero francamente, no se termina de entender muy bien… se echa de menos que se profundice un poco en la vida en Kansas, antes y después, para que haya un poco de esperanza porque al final casi se te queda hasta un poco de mal cuerpo y todo. Te da pena que vuelva a semejante existencia, aunque sí que se perciba que su familia la quiere.

== RECOMENDACIÓN ==

Para mí es un libro básico, de los que conforman el subconsciente colectivo y creo que todo el mundo debería leerlo. Así que por supuesto que lo recomiendo, y si podéis encontrar una edición con las ilustraciones originales, mejor aún. Lo ideal es leerlo cuando se es pequeño, con 8-9 años porque creo que es cuando más se disfruta, pero si aún no lo habéis leído, todavía estáis a tiempo.

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